domingo, 26 de enero de 2014

La verdad histórica del fútbol boliviano (1993 - 2013)


En 1993, la selección boliviana clasificó para la Copa del Mundo USA 94. Fue un momento en el que todos ondeamos la rojo, amarillo y verde en todos los territorios del país, y nos sentimos profundamente unidos vitoreando la entereza y la calidad de los futbolistas que conformaron ese extraordinario equipo plurinacional dirigido por Xabier Azkargorta.
Ese proceso fue deportivamente conducido con coherencia y acertadas decisiones como la de preparar a nuestros seleccionados para las eliminatorias y para el mundial en el Centro de Alto Rendimiento de San Cugát del Vallés (Barcelona), opción que si no hubiera sido decidida, probablemente nos habría situado en posición muy desventajosa a la hora de enfrentar a nuestros eventuales adversarios, Brasil, Uruguay, Ecuador y Venezuela.
Lamentablemente, hacia el final de la gestión, su entonces presidente, Guido Loayza, consideró suficiente dejar para la Federación Boliviana de Fútbol (FBF)  un edificio sede en la ciudad de Cochabamba en la que fue fundada en 1925, un colorido libro con el testimonio de la gesta y ningún plan estratégico sostenible de mediano y largo plazo para fortalecer las tareas de formación de futbolistas con aspiraciones a llegar a la esfera profesional.
Gracias a esa misma generación de futbolistas, la primavera se alargó casi artificialmente, con una estimable participación en la Copa América organizada en nuestro país (1997) en la que como anfitriones, Bolivia logró el subcampeonato con una selección a cargo de quién había sido Ayudante de Campo de Xabier Azkargorta, Antonio López.
 Hasta ahí llegamos porque ante la posterior falta de renovación de valores que le permitiera sostenibilidad competitiva a nuestra selección, no pudimos repetir ese desempeño en las eliminatorias con la nueva modalidad del todos contra todos, para Francia 98, Japón/Corea del Sur 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010 y la explicación para que nuestro fútbol quedara detenido, tiene que ver, esencialmente, con que el bautizado “Salto al futuro” por la gestión federativa de entonces (1992-1994) no se tradujo en el aprovechamiento del altísimo grado de credibilidad, confianza y adhesión emocional que había generado la selección clasificada. Ese era pues, el momento preciso para dotar a nuestro fútbol de condiciones materiales y formativas  que le permitieran continuar en la senda que por ejemplo han sabido fortalecer y sostener Ecuador y Venezuela.

La oportunidad perdida y la evasión de impuestos
Transcurridos veinte años de un acontecimiento que vivimos con gran intensidad, no resulta sencillo comprender qué pasó por las mentes de quienes hablaban de ese salto al futuro que terminó por convertirse en la oportunidad perdida, pues deberemos ser rigurosos en el reconocimiento de que fue un excepcional hecho como el de una huelga  que puso en crisis a la mayoría de los futbolistas de los clubes que forman nuestra Liga,  el que facilitó la convocatoria de nuestra selección para las eliminatorias de 1993 y que fue con la vigente estructura organizacional llamada tricéfala –Federación, Liga, Asociaciones-, que Bolivia fue capaz de vencer todos los escollos y que ya tenía un alentador antecedente cuando en las eliminatorias jugadas en 1989 cara a Italia 90, la selección boliviana quedó eliminada nada más que por un gol diferencia por Uruguay.
Esos mismos dirigentes que condujeron la FBF hace dos décadas, son  ahora quienes pretenden dar lecciones de lo que se debe o no hacer, cuando desde hace cinco años no han podido producir los resultados deportivos esperados por su afición en el club que conducen (BAISA-Bolívar), concordantes con las inversiones que desde su administración externa se realizan, actualidad que explica por qué Loayza y sus ayudantes no estaban en capacidad para trascender el acontecimiento del 93-94 y convertirlo en un verdadero salto cualitativo hacia la renovación organizativa institucional y al necesario pacto con el Estado a partir de sus distintas instancias gubernamentales que le permitiera al fútbol boliviano graduarse de profesional en el verdadero sentido de la palabra.
Los que dirigieron la FBF ayer y administran BAISA-Bolívar hoy desaprovechando tan favorable coyuntura, son los que le dejaron a nuestra institución una deuda impositiva que fue creciendo como una bola de nieve para llegar a la escalofriante suma de cuatro millones de dólares que la actual gestión federativa ha terminado de honrar en mayo de 2013.
Un puntual recuerdo y una pesada carga por obligaciones no honradas con el Servicio de Impuestos Nacionales es lo que nos dejó la gestión 93 – 94 en tiempos en que el fútbol boliviano libraba escaramuzas internas a partir de diferencias regionales exacerbadas por el mismo Loayza que nos dividían entre cambas y collas, entre defensores y detractores de la altitud de La Paz como aliada natural de nuestras legítimas aspiraciones futbolísticas.
Durante estas dos décadas el único logro significativo de los clubes llamados profesionales en torneos internacionales fue la obtención del Club Bolívar del subcampeonato de la Copa Sudamericana (2004) bajo la presidencia de Mauro Cuéllar Caballero –que en su momento fuera uno de los fundadores de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano-- y la dirección técnica de Vladimir Soria. Desde ese momento, hasta hoy, la aparición de nuevos valores futbolísticos en el país ha disminuido progresivamente, en términos generales, tanto en cantidad como en calidad, y de esto, por supuesto, la institucionalidad del fútbol boliviano no tiene responsabilidad si lo que en términos generales se encuentra es un panorama insuficiente y deficitario en la mayoría de los clubes que forman parte del profesionalismo, con dirigentes que llegan incluso a arriesgar su patrimonio personal debido a su compromiso con los colores de los clubes que representan, enfrentando una a una las urgencias que se les presentan en el camino.
El fortalecimiento institucional
Con la llegada de Carlos Chávez a la presidencia de la institución (2006) y con su reelección (2010) se logró superar en gran medida dentro el ámbito dirigencial esa perniciosa y destructiva desconfianza de lo colla contra lo camba, y viceversa,  ratificandose en primer lugar a la ciudad de La Paz como sede histórica de los partidos oficiales de la Selección Nacional,  posición consensuada que en las oportunidades que correspondió fue debidamente representada y defendida en los ámbitos de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) y de la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA), y prueba de ello es que nunca más, a partir de esta gestión, volvió a ser impugnada la práctica del fútbol en ciudades de altitud, superándose, además, dañinas posturas regionalistas con un Comité Ejecutivo mayoritariamente conformado por dirigentes de la zona oriental del país que fue el encargado de ponerle una cruz a los permanentes intentos de algunos de nuestros vecinos sudamericanos de negarse a jugar en La Paz,  nuestra Sede de Gobierno.
Las dificultades reales y severas, comenzaron a sufrirse a partir del momento en que se constató que la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) había arrastrado sistemáticas evasiones impositivas, lo que forzó a la actual gestión a ponerse al día con estas obligaciones heredadas, destinando el monto total del contrato por concepto de derechos de transmisión televisiva de la eliminatoria para Sudáfrica 2010, y a pactar un plan de pagos a fin de poner las cuentas en orden, y al mismo tiempo evitar el remate de la sede institucional de la ciudad de Cochabamba.
Hay que recordar que con la fundación de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano (1977) se buscaba generar una práctica futbolística de élite, la que fue conformada por lo más representativo de los clubes del país, escenario al que lamentablemente llegaron a participar sólo de manera intermitente, los departamentos de Tarija y Beni, y no lográndolo hasta ahora el departamento de Pando y de esta manera, las asociaciones departamentales pasaron a ocupar el segundo lugar de las prioridades, aspecto que se buscó remediar en alguna medida cuando en 1992 se estableció la participación paritaria de las mismas con los clubes ligueros a fin de consolidar la institucionalidad y la ratificación o renovación democrática del Comité Ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).
La FBF se actualiza de acuerdo a normas FIFA
Desde el punto de vista del desarrollo institucional (2002-2013), la FBF dio un importante salto cualitativo al completar todas las reformas al estatuto de acuerdo a exigencias de FIFA: Estatuto Orgánico con su respectivo reglamento, Código de Disciplina Deportiva, Código de Procedimiento Disciplinario, Reglamento Anti Dopaje, Reglamento de Selecciones Nacionales, y Reglamento de Derechos de Formación de futbolistas jóvenes. También se puso bajo tuición de la FBF a efectos de participaciones internacionales al Fútbol de Salón y al Fútbol Playa.
Para que esto fuera posible los dirigentes ligueros y asociacionistas concertaron una agenda en todos los ordenes a través de la realización de siete congresos y de esta manera se pudieron desconcentrar las decisiones del Comité Ejecutivo de la FBF con la instauración del Tribunal de Disciplina Deportiva y del Tribunal de Resolución de Disputas con todas las potestades inherentes a sus responsabilidades.
Proyectos para el fútbol boliviano sobre los que el Estado no responde
En lo concerniente a la siempre postergada idea de conectar a través de una sociedad estratégica al Estado boliviano con la institucionalidad futbolística del país, la FBF, la LPFB y Futbolistas Agremiados de Bolivia (FABOL) presentaron, desde el año 2008, ante las instancias gubernamentales correspondientes, ocho proyectos, de los cuales solamente se hizo efectivo el D.S. 27955 con el que se pudo encarar el plan de pago de impuestos adeudados de anteriores gestiones, para que la FBF pusiera sus obligaciones impositivas al día, hasta el mes de mayo de 2013, es decir, un acuerdo en el que el fútbol cumplió efectivamente con el Estado boliviano y que en reciprocidad hasta ahora no recibe nada en materia de políticas de fomento para la práctica futbolística.
El futbolista boliviano
En materia estrictamente deportiva es bueno reconocer que la evolución del fútbol moderno nos ha conducido a unas características competitivas en las que se impone hoy con mayor énfasis el trabajo físico para el que son necesarios procesos inscritos en el llamado Alto Rendimiento si se tiene en cuenta que las eliminatorias mundialistas sudamericanas  ya no se juegan por grupos en breves tres meses, sino todos contra todos durante dos años previos a cada mundial.
Bolivia trabajó con ese concepto para las eliminatorias de 1993 y para la Copa del Mundo USA 94 y nunca más volvió a hacerlo, debido, fundamentalmente, a las insuficiencias económicas que se constituyen en el principal argumento para el retroceso sufrido.
Los futbolistas bolivianos de hoy, con aptitudes naturales para el juego, se encuentran en desigualdad de condiciones cuando deben medir fuerzas en la esfera internacional en la que la gran mayoría de nuestros rivales le prestan cada vez mayor atención y le otorgan mayor prioridad al desarrollo atlético de sus jugadores.
Si a esas carencias de preparación física, les añadimos las vinculadas a la educación integral, encontraremos todas las debilidades con las que un futbolista boliviano con condiciones naturales para la práctica del deporte, llega al llamado profesionalismo con un promedio de 20-22 años, edades con las que nuestros vecinos continentales, ya cuentan con jugadores plenamente afianzados en sus torneos locales, listos para emigrar hacia equipos de fuera de sus países.
Bolivia, en síntesis, no produce la cantidad y la calidad suficiente de futbolistas con vistas a la actividad profesional nacional e internacional, por no contar con las condiciones económicas, de infraestructura y formativas necesarias que le permitan ponerse a la par del resto de los países sudamericanos en los que las políticas públicas y las iniciativas privadas para el incentivo de la práctica y la promoción de valores deportivos están orientadas en una misma dirección.
Para superar las dificultades
Esta es la verdadera historia de por qué el fútbol boliviano no ha podido despegar en dos décadas para competir en igualdad de condiciones con sus vecinos. El pretender insistir con una personalización forzada y perversa acerca de las responsabilidades del actual presidente de la FBF, responde a la retórica demagógica de quienes ya mostraron lo que sabían y podían  --se aplazaron—y aunque lo niegan, pretenden capturar la FBF a través de ataques desestabilizadores que en nada contribuyen a buscar caminos de superación para el fútbol boliviano.
 Si todos los actores --sociales, estatales, y empresariales-- de manera concertada con el ente rector del fútbol boliviano encaran soluciones vinculadas a la educación física y a la formación de niños y jovenes en las distintas disciplinas deportivas, entre ellas el fútbol, como deporte masivo de preferencia de la mayoría de los bolivianos, será más sencillo encontrar los mecanismos formativos y de desarrollo de capacidades competitivas para contar con esos nuevos valores, algunos de nueva generación que ya mostraron sus condiciones en el partido jugado contra Ecuador en La Paz por las eliminatorias sudamericanas para Brasil 2014.
De lo contrario, la desinformación, producto de una interesada y salvaje manipulación mediática a través de la que se hace uso de la mentira y la diatriba permanente, sumado a esto el sectarismo regionalista, seguirán haciendo de las suyas, profundizando las dificultades en lugar de proyectar las soluciones que pasan por el diálogo para la concertación de un plan nacional para el fútbol boliviano con los talentos emergentes que necesitan condiciones imprescindibles para desarrollar sus potencialidades.

Octubre, 2013


miércoles, 8 de enero de 2014

Rotaciones, ventaja de los grandes equipos

Publicado en Marcas Plus de La Razón, La Paz-Bolivia

El Arsenal se impuso al Tottenham Hotspur (2-0) en el derbi londinense por la FA Cup que se juega en simultaneo con la Premier y en el gol de la apertura, la asistencia perfecta para Santi Cazorla –balón rasante en profundidad hacia la izquierda del área grande— la ejecutó con clase y precisión, Serge Gnabry, delantero alemán llegado en 2012 del Stuttgart y al que Arsene Wenger ha empezado a otorgarle minutos de rodaje para que pueda ganar confianza y engranar en el ritmo de jugar entre siete y ocho partidos mensuales.
Gnabry tiene 18 años y completó un interesantísimo desempeño para gestar varias arremetidas en ataque que con el triunfo del sábado sitúan al equipo de los “gunners” en la punta en dos de los torneos locales y seguramente con la mente puesta en lo que podrán ser los encuentros con el Bayern de Munich a jugarse en febrero por octavos de final de la Champions.
Retirado Alex Ferguson, ahora queda Wenger como única ave rara en el cosmos de los grandes entrenadores, con diecisiete años de permanencia contínua al frente de un equipo cuya identidad está sustentada en múltiples sociedades estratégicas para ser protagonista con una inequívoca vocación ofensiva, y ahora también en una muy notable rotación con una plantilla que tiene por lo menos dieciocho jugadores a los que no se podría etiquetar con los clásicos denominativos de titulares y suplentes.
En el triunfo contra el Tottenham, el Arsenal salió al campo del Emirates sin Mesut Özil, Lukas Podolsky y Olivier Giroud que a primera vista podrían ser considerados como prioridades del onceno inicial. Sí lo hicieron en cambio, el ya citado Gnabry, Theo Walcott y Jack Wilshere que refrendaron con sus actuaciones, los argumentos por los que marchan primeros: Trabajo en bloque desde las bandas (Bacary Sagna y Nacho Monreal) y por el centro (Mikel Arteta,  Santy Cazorla, Tomas Rosicky) y enorme solidaridad al momento de retroceder para colaborar sin medir esfuerzos en la recuperación a sus compañeros del fondo, por lo general, Laurent Koscielny y Pet Mertesacker.
Pero está visto, nuevamente, que Wenger puede privilegiar el funcionamiento con sus respectivas variantes tácticas sin necesidad de encorsestarse en un equipo de inamovibles porque cuenta nada menos con treinta y cuatro jugadores: Tres porteros, siete defensores, trece mediocampistas! y once delanteros! con los cuales, gracias a esa combinación de  experimentados y valores forjados en la cantera, tiene margen para dosificar las cargas  con la elasticidad que permite una plantilla larga.
La modalidad de las rotaciones resulta muy beneficiosa como ya lo demostró Gerardo Martino al ponerla en práctica en el Barcelona, apenas se hizo cargo del equipo catalán al inicio de la temporada, sentando en el banco sin que le temblara la mano, de manera alternativa, a Messi, Iniesta y Xavi Hernández porque el sistema de juego del equipo se mantiene incólume con Fabregas, Alexis Sánchez o Neymar tal como se puede comprobar con los azulgranas comandando nuevamente la tabla de la liga española, pero  quienes pretendan trasladar mecánicamente el “experimento” a realidades donde las limitaciones gritan de obvias seguramente fracasarán en el intento tal como ha sucedido con un equipo boliviano en el último torneo liguero.
Si un equipo tiene una identidad histórica que defender, un palmarés que testifica  su trayectoria, y los recursos económicos para tener jugadores de una sola calidad, las rotaciones pueden convertirse, como está sucediendo con el Arsenal, en el mejor antídoto para combatir la extenuación con la que muchos futbolistas terminan sus torneos, pero eso sólo lo pueden hacer éste puntero inglés, los Manchester United y City, el Chelsea, el Barcelona, el Real Madrid, el Bayern de Munich y unos pocos más que tienen la fortaleza económica para simultaneamente invertir en sus divisiones menores y en la compra de jugadores en cifras fabulosas.
Calidad –y cantidad—en el Arsenal
Si en el arco no está Szczesny pueden estar Fabiansky o Viviano. En defensa con igual rendimiento podrán estar en las bandas Sagna, Monreal, Gibbs o Jenkinson, y como marcadores centrales Mertesacker, Koscielny o Vermaelen. En el centro del campo Wenger ensaya continuamente más de tres combinaciones con Arteta, Cazorla, Rosicky, Ramsey, Wilsher,Diaby, Flamini y Ozil, ; y en el frente de ataque rotan Walcott, Giraud, Podolsky, Gnabry.
A los nombres citados se pueden agregar los centrocampistas Frirmpong, Hayden, Eisfeld, Zelalem y Olson, y los delanteros Chamberlain, Sanogo, Bendtner, Park, Miyaichi, Akpom e Ibowi.
Con esta fortaleza, el Arsenal ha vuelto a ser animador principal del torneo inglés, y dada su experiencia en Champions League tiene

viernes, 20 de diciembre de 2013

Premier League, más fantástica que nunca

Señor Fútbol, diario La Razón, La Paz, Bolivia

Hace casi una década discutí crudamente con un ex colega acerca de si la inglesa o la española era la mejor liga del mundo. El tipo era algo contradictorio porque para asuntos de orden político se proclamaba vasco independentista (algo raro, un vasco que no habla euskera), pero cuando tenía que hablar de fútbol jugaba a gran españolete. Pues bien, transcurridos los años y consolidada la bicefalía Barcelona-Real Madrid triturando a los otros dieciocho equipos de la liga hispana, y  examinando la tabla de posiciones de cómo marcha la Premier inglesa, en la actualidad no quedan dudas de su espectacularidad y supremacía sobre el resto de las de Europa, incluída la alemana en la que la tendencia histórica del Bayern y “los demás” no varía.
A dieciséis fechas de iniciada, con nada más tres por jugar para culminar la primera ronda, el Arsenal va puntero con 35 puntos, lo siguen muy de cerca el Liverpool y el Chelsea con 33, a continuación les pisa los talones el Manchester City con 32, el Everton marcha quinto con 31 y el Newcastle y el Totenham Hotspur tienen 27. Es decir, entre el primero y el sexto y séptimo hay solamente ocho puntos de diferencia cuando restan veintitrés fechas y muchísimo por jugar, con un tablero con un margen mínimo para la equivocación porque eso podría significar pasar de una fecha a otra de primero a cuarto, o de cuarto a octavo.
Todo hace pensar que quienes pelearán el título centímetro a centímetro son el Arsenal que hasta el momento aparece como el más regular en su andadura, con la incorporación de Mesut Özil que ha tonificado notablemente la plantilla junto con figuras determinantes como Arteta, Cazorla y Ramsey; el Liverpool que tiene a un asesino serial en la definición rayando a altísimo nivel, el uruguayo Luis Suárez, que ha anotado nada menos que ocho goles en los tres últimos partidos; el Chelsea, el más campeón internacional inglés de los últimos cinco años y el recuperado Manchester City que en una semana le ganó al Bayern Munich volteando el marcador (3-2) y al puntero del torneo local (6-3), con el mérito de no contar con todos sus titulares --principalmente en el partido jugado contra los alemanes por la Champions-- y que tendrá como rival en octavos al Barcelona.
El Manchester United luego del cimbronazo sufrido con la partida de Alex Ferguson y la llegada de David Moyes, ha recuperado posiciones que con veinticinco puntos es octavo y fiel a su estirpe, luego de estabilizada la nave en alta mar, va a pretender meterse entre los protagonistas, honrando su palmares de más grande campeón británico, pero por supuesto que en este momento, dada la vibrante competencia que se libra semana a semana, es el segundo Manchester, el City, el que está provocando más exclamaciones de sorpresa, a dos años de haberse consagrado campeón, y que ha sido refrescado con la salida de Roberto Mancini y el arribo de Manuel Pellegrini que ya debe saber cómo enfrentar a los culés para buscar instalar a los celestes en el firmamento de los mejores del viejo mundo.
En la plantilla de veintisiete jugadores del City hay ocho ingleses y su plurinacionalidad está constituída por cuatro españoles, tres argentinos, dos serbios, dos franceses, dos belgas, un brasileño, un sueco, un montenegrino, un bosnio, un marfileño y un rumano. El entrenador es chileno que tiene como asistentes a dos españoles, un argentino y solamente queda uno de la casa que trabaja en el club desde 2009. En el partido que le ganaron a domicilio a los de Munich, ahora aguardiolados, los germanos arrancaron con la posesión que define su personalidad, ejecutando las consabidas triangulaciones estilo Barca, con pases hacia  atrás, , hasta que la impresionante tarea de recuperación a cargo de Fernandinho en el medio, esta vez sin la fundamental presencia de Yayá Touré, con la muy efectiva labor de Zabaleta por la banda derecha conjurando las frenéticas incursiones de Ribery, una gran solidez en la línea de fondo demostrada por DeMichelis,( transferido del Málaga a pedido del entrenador) y sin Kompany a lado, los citizens terminaron equilibrando las cosas en el plan de que era perfectamente posible romper la iniciativa del adversrio, más si en la jornada David Silva andaba tan inspirado como para convertirse en el tiempista necesario con enorme temple para demostrar que en Champions no hay invencibles y que una pálida actuación de local (perdieron 1-3 en el partido de ida con el equipo alemán), podía ser revertida de una manera tan drásticamente positiva.
Consecuente con una manera de jugar muy inglesa y por lo tanto muy física, con mucho desplazamiento, gran precisión para quitar y hacer circular la pelota, con dos centrales fuertes, dos laterales que marcan, suben y vuelven, dos volantes múltiples, e intercambiando roles y posiciones entre dos centrocampistas ofensivos y dos delanteros de área, y con un entrenador hiperexigente que considera que su equipo no ha jugado bien la primera parte de la Premier, el Manchester City quiere pelear el doble objetivo de subir lo más arriba posible en su propia liga y conseguir eliminar al Barcelona para convertirse en candidato a ganar la Champions.
Como para que termine certificada la importancia del fútbol inglés en el contexto continental, los medios españoles opinaban que lo mejor del sorteo para octavos hubiera sido no cruzarse con los británicos, cosa que los azulgrana no podrán evitar, los madridistas se miden con el turco Galatasaray, y en el otro duelo más importante van a enfrentarse los punteros de sus ligas locales, el Arsenal y el Bayern de Munich, llave de la que seguramente saldrá otro de los grandes candidatos a ganar el torneo.

La Premier League se hace más apasionante porque en este momento hay por lo menos seis equipos que pueden perfectamente aspirar a ganar la temporada. Su organización sin alambrados y una consolidada cultura del respeto y la tolerancia en sus hermosos estadios, nos permite también, mirar sus partidos en fechas festivas de fin de año, ya que navidad y proximidad de nuevo año no son obstáculos para que se dispute sin interrupciones esta que es la mejor liga del planeta, realidad por hoy difícil de rebatir.

lunes, 16 de diciembre de 2013

No regresé al blog y eso está muy mal

Debí volver y no lo hice. Pude haber subido todos mis artículos que se publican lunes y viernes en Marcas Plus y Señor Fútbol de La Razón de La Paz, Bolivia. No lo hice y se acaba el año. Así que será más prudente no anunciar retornos y simplemente hacerlo cuando se deba. Para quienes seguían este blog debo decirles que el facebook y el twitter nos malcriaron. Nos condujeron por el camino de la simplificación y la negación del auténtico debate. Más vale dosificar nuestras presencias en las redes sociales en las que algunos se zambulleron y se niegan a salir porque nadan en las artificiales aguas del Me Gusta y del Compartir que en realidad han banalizado la palabra, han formateado idas y venidas, cruces entre unos y otros.

miércoles, 20 de marzo de 2013

De regreso al blog

Estoy de retorno. Vengo y voy por Bolivia todos los fines de semana. De Santa Cruz de la Sierra a Trinidad, de Trinidad a La Paz, y así continuamente. Es un privilegio estar intercalando lugares para habitar y escuchar, pensar y escribir, debatir y publicar. Le he sido horriblemente esquivo a este espacio durante el pasado año y he decidido recuperarlo con énfasis en mis afanes sobre fútbol y conexiones. Saludos a todos quienes consideran mis criterios y sobre todo las informaciones que puedo acercarles.  
Los artículos que regularmente publico en Marcas Plus y Señor Fútbol del diario La Razón de La Paz, Bolivia, aparecerán aquí todos los martes y sabados.
Saludos desde la capital cruceña.

lunes, 18 de junio de 2012

El "único" candidato único


La Razón, Animal Político 17 de junio de 2012

Ya no quedarán dudas que la democracia pactada aniquiló el precario sistema de partidos políticos con el que se gobernó nuestro país en las últimas tres décadas.  Proveniente del MIR y sus gajos (MBL , MIR Masas) pervive Juan del Granado, la única figura de la era neoliberal que ha logrado, a través de su sagaz acercamiento a los gobernantes de los últimos diez años (Sánchez de Lozada, Mesa, Morales)reinventarse creando su propio partido, el Movimiento Sin Miedo (MSM), con el que ha logrado ejecutar un convincente desempeño a través de dos gestiones como Alcalde de La Paz. 
El resto de los llamados políticos tradicionales tiene sus orígenes militantes en el MNR que todavía respira en el departamento del Beni asociado transitoriamente al MAS en la administración de la Gobernación, en la ADN que se bifurcó en PODEMOS y en un parque jurásico del que todavía goza de energías para operar, Walter Guiteras. El recordman Manfred Reyes Villa, al haber formado parte de por lo menos siete partidos para sus distintas candidaturas y haber creado la NFR, ahora tiene un club de amigos con la etiqueta de Federal, fundado en los Estados Unidos hace un par de meses.
Del Granado pervive y con éxito, porque ha sido capaz de reproducir el poder municipal paceño por tercera vez con un candidato salido de las entrañas de su movimiento, y se autoconsidera el mejor adversario posible de Evo Morales para las elecciones de 2014. Su última actuación, al más puro estilo de la acción política basada en la lógica de pactos circunstanciales ha sido oficiar como testigo del matrimonio que ha celebrado la diputada cruceña Adriana Gil con un ciudadano argentino,  de quién se recuerdan impetuosos orígenes masistas, su traspaso a filas del manfredismo y ahora, se convierte en socia del sinmiedismo. A eso se le llamaba transfugio, y aunque las calificaciones cambian conforme las conveniencias del mercado político lo aconsejan, no diviso otro denominativo.
El MIR ha muerto. La ADN ha muerto. El MNR es un cadáver insepulto y flota en el ambiente gracias a sus zombis en el oriente del país. PODEMOS ha muerto. UCS ha muerto. CONDEPA  ha muerto.  El MBL ha muerto. El MIR Masas ha muerto. Pero si con ese tendal de cadáveres,  Del Granado pervive en la esfera política gobernando La Paz y habiendo sido socio del MAS, Samuel Doria Medina, sobrevive con una persistencia digna de encomio a pesar de las estruendosas palizas recibidas en las urnas.  A diferencia del Movimiento Sin Miedo  (MSM) su partido, la Unidad Nacional (UN), es una débil institución sin una militancia que pueda acreditarse en términos numéricos como una verdadera fuerza política que en 2005 tuvo como candidato a la Vicepresidencia a Carlos Dabdoud, ex mirista también, y propiciador de “La Nación Camba”, y en 2009 a Oscar Ortíz que fuera mano derecha de Tuto Quiroga,  Presidente del Senado y ahora trabaja con el gobernador Costas en Santa Cruz. Si Del Granado cree que dará en el clavo llevando a la Gil como acompañante, está por verse si Doria Medina será capaz de encontrar en las propias filas de su Unidad al segundo de a bordo, o tendrá que salir a buscar afuera al estilo de un empresario futbolístico caza talentos.
Y precisamente de lo que se trata, luego de fundida la democracia pactada y los partidos que le dieron vida, es la necesidad de la urgente búsqueda y descubrimiento de talentos políticos que en seis años no aparecen, cosa que obliga a jugar los procesos electorales con figuras recicladas que por si fuera poco, se reafirman en el error del pacto partidario por conveniencia electoral, y no por responsabilidad programática, a excepción de Del Granado que no cometió el desatino de acudir al acto de renuncia de Ernesto Suárez, como gobernador del Beni, ya que hubiera sido de muy mal gusto validar la autovictimización del hijo de un prefecto de García Meza, ex adenista y ex podemista. Después de todo, hay que recordarlo, Juan  fue el abogado contra la dictadura del 80 es de izquierda y Ernestito como le llaman sus amigos en Trinidad es inequívocamente de derecha por herencia familiar y decisión propia.
Así que el candidato único con el que sueña Doria Medina –es decir, supongo que consigo mismo—no será posible, sencillamente porque el MSM mira con desdén a la UN,  o Juan subestima a Samuel, y porque el mismo partido de Del Granado no hará eso de cruzar ríos de sangre como lo hizo su partido de origen para abrazarse con el Gral. Banzer, aliándose, por ejemplo, con el gobernador Rubén Costas, ese estratega del proyecto separatista de 2008 que calificó al presidente Evo Morales como “excelentísimo asesino” y que acaba de capturar a través de una Secretaría de Asuntos Indígenas a cierta dirigencia de la CIDOB encabezada por Adolfo Chávez, otrora militante del Pacto de Unidad, con diputados que llegaron a la Asamblea Legislativa Plurinacional bajo el paraguas del MAS.
En el mercado electoral opositor boliviano, nadie cotiza con acciones en crecimiento. Un candidato para no reproducir los grandes yerros de los pactos moviadenomiristasemebelistas, debe resultar de una visión de país y un programa de gobierno, es decir, de una consistencia programática como la que hizo posible la primera presidencia de Sánchez de Lozada que guste o no, sabía qué clase de país quería hacer -o deshacer-, según sea leído desde distintas esquinas. Y como sí la tuvo también el MAS que hizo de la articulación con las organizaciones sociales el mecanismo para contar con un verdadero candidato único que, por si fuera poco, sigue siendo Evo Morales.
Para decirlo fácil y breve,  el único candidato único resulta siendo Evo, porque lo que quiere Samuel está basado en la nostalgia de un sistema pulverizado por su propio clientelismo y vocación para la corrupción, por una estructura basada en el pacto que dió lugar a la repartija de espacios de poder dejando de lado un horizonte de país. Y si ese candidato del MAS-IPSP y los movimientos sociales está gobernando tan mal, según coinciden los partidos de la derecha, el MSM, los disidentes  del proceso y los llamados analistas de televisión, uno se pregunta por qué en todas las encuestas encargadas por la misma derecha,  Evo supera a sus eventuales adversarios nítidamente, con 30 – 40 puntos frente a 15 -18 pese a notables errores como el gasolinazo de 2010 y el mal manejo del conflicto-marcha del TIPNIS de 2011. Hay que preguntarse cuál sería la puntuación del único candidato único si no hubiera cometido ese y algunos otros desaciertos, propios de quién viene gobernando por más de seis años consecutivos.

domingo, 20 de mayo de 2012

Las razones del 8 - 0

La Razón / La Paz
02:24 / 18 de mayo de 2012

Fue en un contexto superficial y reduccionista que las radios y las televisiones abordaron la derrota soportada por Bolívar contra el Santos, que a los tres días de conseguida la clasificación a la siguiente fase de la Copa Libertadores de América, se consagraba nuevamente campeón del torneo paulista, mientras la Academia de nuestro fútbol se presentaba en un Hernando Siles casi vacío para golear 4-0 a La Paz Fútbol Club y terminar la semana con ese consuelo en la que fue la más penosa de toda su historia.
Absorbidos en sus afectadas inflexiones de voz, en el uso de unos cuantos esquemas que no explican nada, gran parte de los narradores y comentadores de radio y los animadores deportivos de la Tv dijeron cosas parecidas a las siguientes: “Bolívar se equivocó al querer jugarle de igual a igual a un equipo como el Santos”. “Debió pisar tierra, reconociendo la enorme superioridad del rival”. Esos mismos decían horas previas al partido jugado en Vila Belmiro que los celestes habían clasificado con suficiencia a la segunda fase de la Copa, gracias a que su técnico supo inculcarles afrontar con el mismo temperamento los juegos como local y visitante. Pues bien, una cosa es encarar partidos con el mismo espíritu, es decir jugar “once contra once”, y otra muy diferente es saber plantear tácticamente un partido, con mínimo margen de error, sabiendo detectar a tiempo las limitaciones propias y teniendo un preciso conocimiento de las virtudes de enfrente, en este caso, ampliamente superiores en todos los sectores de la cancha.
Ángel Guillermo Hoyos no se equivocó en el trabajo de mentalización del equipo, sino con el autoengaño en el que incurrió creyendo que los desempeños frente a la U Católica, Unión Española y Junior de Barranquilla eran prenda de garantía para seguir avanzando con éxito.  Si miramos con detenimiento los rendimientos en esos seis partidos —tres victorias, dos derrotas y un empate— comprobaremos que el supuesto juego de conjunto con pretensiones de profundidad ofensiva nunca alcanzó niveles de regularidad y contundencia, en tanto los jugadores de los que disponía Bolívar no daban la talla para tales propósitos —un medio terreno poco creativo y mal abastecedor de sus delanteros—, peor si quedaban fuera por lesiones William Ferreira y luego Lucas Scaglia, que insinuaba convertirse en ordenador-bisagra en la mitad del campo.
Bolívar trastabillaba con una seguidilla de empates en el torneo doméstico y creía que preservaba un material humano de incalculable valor para la Libertadores y terminó como un equipo de actores secundarios sin nítidos referentes de calidad y de argumentos técnicos para hacer la diferencia, rasgo que ha distinguido históricamente al cuadro celeste con valores de fuerte personalidad y enormes virtudes en el manejo de la pelota.
Si un equipo visitante entra con un libreto y es sorprendido con un gol tempranero, producto de haberle dejado patear desde fuera del área a una figura como Elano que sorprendía a Argüello lo suficientemente adelantado como para que su estirada fuera infructuosa, debía entrar en aplicación inmediata un planteamiento reordenador con ajustes en la recuperación en el medio, pero si ese planteamiento no asoma y es el mismo portero el que comete una infracción con un ingenuo empujón a un delantero rival en el área chica, luego de las pifiadas de Wálter Flores y Edemir Rodríguez, la hecatombe será imposible de evitar y lo que vendrá a continuación será un deambular con desajustes en todas sus líneas, con un desparrame en la cancha, y un conjunto incapaz de cerrar espacios o de “esperar escalonadamente” (Frontini dixit) a Neymar y a sus amigos.
Bolívar tuvo siempre directores técnicos de convincente personalidad, a los mejores valores del medio local, y el plus de certeras contrataciones de valores extranjeros.  En esta ocasión, tuvo un buen organizador de lo no futbolístico (Hoyos debería ser el gerente) pero un estratega que no supo armar una plantilla con jugadores en los que la personalidad, el temperamento y la jerarquía producto de la experiencia fueran las características primordiales. ¿Lorgio Álvarez? ¿Juan Carlos Arce? ¿Jhasmany Campos? ¿Wálter Flores? ¿Rudy Cardozo? ¿Damián Lizio? Ni siquiera Ferreira con todas sus facultades pudo posicionarse como líder y aquí encajan odiosas pero necesarias comparaciones: Luis Gregorio Gallo,  Carlos Aragonés y Julio César Baldivieso, esos fueron en su tiempo mandamases en el campo.
Los nombrados, se supone, son lo mejor en la actualidad del fútbol boliviano, pero ninguno de ellos tiene el carisma y la fortaleza necesarios para hacer honor a la tradición y a la identidad bolivaristas y en la medida de esas insuficiencias, el picnic del Santos nos hizo sentir que el 8-0 pudo fácilmente haberse convertido en docena, si no sucedía que los brasileños quitaron el pie del acelerador a partir de los 70 minutos apiadándose de sus estropeados visitantes.
Así perdió Bolívar, magullando su clasificación a segunda fase con tan estruendosa goleada. Lo tenía todo muy organizado y bien planificado en el trabajo semanal, pero se equivocó desequilibrando la atención simultánea a las obligaciones domésticas y a las internacionales. Tiene un muy buen esqueleto de funcionamiento institucional, parece que el trabajo de Óscar Villegas en las divisiones juveniles va en serio, pero como nunca antes sucedió en su historia desde la década de los 70, careció de brújula para sintonizar hombres y nombres en la conformación del equipo.