martes, 28 de diciembre de 2010

Gasolinazo

No será el paternal TGN el que consiga frenar el histórico contrabando de gasolina con la hasta hace unas horas vigente subvención de carburantes, seremos todos los bolivianos, con nuestros ingresos, con nuestro trabajo, los que ayudaremos por lo menos a reducir el delito y a frenar el desenfrenado enriquecimiento de ese puñado de mafiosos que conforman el circuito y que involucra desde comerciantes hasta autoridades de distintas jerarquías que franquean la salida de camiones por las fronteras con el Perú y el Paraguay.
Los que se relamían con eso del gobierno populista y demagógico dicen ahora que esta era una medida necesaria, que aunque más tarde que temprano, era ineludible. No por realista y técnica, sin embargo, la medida deja de ser profundamente antipopular en tanto golpeará a los que perciben menos ingresos mensuales y favorecerá a intermediarios con habilidad para sacarle tajada a los momentos de pánico colectivo, y cuando las cosas se estabilicen, calculo, en un par de meses, seguirán siendo los más pobres los que sufran los efectos multiplicadores del alza en el costo de vida..
El ministro Arce Catacora dice que antes los gasolinazos se decretaban para generar recursos destinados a salarios, y que ahora, ese ahorro que se hace vigente automaticamente eliminada la subvención, irá a dar a las partidas salariales de funcionarios, consultores, asesores y demás componentes de la cosa pública. ¿Pero que se hará con el emprendedor independiente, el cuentapropista, el que debe prestarse dinero de las financieras para poner su maquinita de jugos de naranja en una esquina? ¿Podrá generar recursos proporcionales al mayor gasto mensual que le signifcará el efecto del incremento de precios de combustibles?
El estilo recuerda ciertamente al neoliberalismo, el objetivo parece ser antineoliberal, pero los resultados, por lo menos iniciales, ponen en evidencia lo que en este blog vislumbraramos hace un par de años: Bolivia no tiene hasta ahora la capacidad de generar valor agregado a sus materias primas porque sencillamente la industrialización que debía ser comandada por YPFB sigue siendo un anuncio --¿que se hizo con los mil millones salidas de las reservas del Banco Central de Bolivia?-- y el despegue real para la puesta en funcionamiento del proyecto siderúrgico del Mutún no se produce, debido a que el "socio" de la India y su contraparte estatal boliviana siguen en un forcejeo que evidencia, por lo menos, inoperancia y negligencia.
A quienes tenemos fe y seguimos creyendo en el presidente Evo Morales, nos invade la sensación que en los inicios de 2011 se tendrán que ir muchos inútiles y permeables a la corrupción incrustados enel gobierno y deberá llegar un personal mejor capacitado y con credenciales de experiencia para reconducir este proceso que no comienza y termina en una sigla política dada su complejidad territorial y demográfica.

domingo, 12 de diciembre de 2010

¿Estamos todos tarados?

¿Qué hacemos con la persistencia liderizada por el ex presidente Mesa? ¿Qué hacemos con esa su terquedad de que vivimos anclados al pasado y así no podremos inventar nuestra propia modernidad?
¿Qué hacemos con Humberto Roca que por declarar a medios de comunicación paraguayos creía que no nos íbamos a enterar de cómo, él mismo, ejecutaba su propia operación de limpiado de maquillaje --se le cayó la máscara de las "reglas claras"-- diciendo que en Bolivia se va a las urnas por un poco de alcohol para votar por el mismísimo diablo?
¿Qué hacemos con Vargas Llosa, tan culto él, tan señorial de frac recibiendo el Nobel en Estocolomo que califica de payasa a la democracia boliviana?
¿Qué hacemos con Cancún que ha ratificado a Copenhague pasándose por las tapas el protocolo de Kyoto y que nos conduce inexorablemente a convertir esta bola planetaria en una bola de fuego y en una bola de imbéciles?
¿Qué hacemos con tanta estupidez que acecha de manera cada vez más agresiva nuestra cotidianidad con impunes que creen que salvarán el cuello por el sólo hecho de decir que "todos somos perseguidos políticos" luego de haber asaltado instituciones, armado negociados monumentales, propiciado actos plebiscitarios ilegales?
¿Pero qué nos pasa?
¿Creen-creemos que nos vamos a tragar cualquier píldora bien edulcorada y revestida de empaques distractivos?
¿Le vamos a aceptar al Intendente bonaerense Macri que en nombre de una argentinidad decente y clinicamente pura califique a todos los bolitas y paraguas de narcotraficantes y delincuentes luego de la tragedia de Villa Soldati? ¿Qué le pasó al gran dirigente de Boca hoy chato aspirante a la presidencia desde el conservadurismo porteño más nefasto?
¿Qué hacemos con el pobre Julián Assange al que agarran preso como a Al Capone, no por mafioso sino por evadir impuestos, en este caso, no por delincuente informático sino por supuestamente abusar sexualmente de unas jovencitas?
¿En quién creemos entonces? ¿En Mesa? ¿En Humberto Roca? ¿En Vargas Llosa? ¿En Macri? ¿En Assange?
O mejor: En Obama, en las Naciones Unidas digitadas desde Washington, en Hally Burton (recuerden al tristemente célebre Donald Rumsfeld, secretario de Defensa de Bush que nos la charló con eso de las armas de destrucción masiva de los iraquíes) y todas las corporaciones que están detrás del peor tráfico de los tráficos, el de armas?
¿O mejor en Ciudad Juárez y sus aterrorizantes narcos, tratantes de blancas, de niños y de lo que sea que viven en todos esos órdenes tenebrosos del mercado estadounidense?
¿O en la FIFA que hará el Mundial 2022 en Qatar seguramente en Enero para eludir el calentamiento validado en Cancún?
Estamos a la deriva planetaria señoras y señores, y encima los de a pie, para contribuír al incremento tóxico medioambiental, nos inventamos unas patéticas telenovelas del diario vivir seguramente para no aburrirnos, para combatir tanta subnormalidad instalada en la televisión boliviana, inequívoco disparador de la idiotización mundial, donde todos funcionan a partir de un par de formulitas baratas y una carta de preguntas que enaltecen el reino de las obviedades.
¿Podremos ponernos a salvo? ¿Por lo menos podremos dejar nuestras champa guerras domésticas por un quítame estas pajas?¿Cómo hacemos para ponernos a salvo de tanta estupidez y tanta mala leche en este mundo multipolar, pero que los poderosos persisten en que es unipolar y capitalista salvaje mientras China siga en la modernización económica aunque el precio sea el pisoteo de los derechos humanos?
Creo que el callejón se está estrechando, es cada vez más oscuro y definitivamente sin salida. Así que a buscar vías paralelas, porque esto de vivir al sur en esta esfera incontrolable llamada Tierra se está haciendo cada vez más irrespirable y nosotros estupendos seguimos haciendo gala de nuestras variopintas vanidades como si fuéramos inmortales.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Soltar un globo de felicidad

Sobrevuela la mediocridad por nuestras sensibles y endebles humanidades, y a pesar de la indigesta proliferación de falsos debates, un palabreo dirigencial que empobrece el idioma y una televisión poblada de idiotas aferrados a consignas que en lugar de promover valores, persisten en la defensa de intereses corporativos, uno se da tiempo para mirar cómo Sebastian (8) se hace hincha de Oriente, revolea la camiseta luego del tercer gol contra Wilsterman en pleno Tahuichi Aguilera y se prepara para ingresar a la escuela de arqueros de Milton Melgar. Al cabo de unos días llega el Barsa a convertir el juego en danza y el festival de goles, en la mejor respuesta contra las infracciones perpetradas por la impotencia expresada en el cautiverio al que Mourinho se somete por voluntad propia, petrificado en el banco, abrumado ante la contundencia y la diversidad de recursos de los culés conducidos por Pep Guardiola. El Arsenal está puntero transitorio mientras no juegue el Manchester que tiene partido suspendido por mal tiempo para satisfacción de Andrés (20), y así rueda la pelota mientras intercambio información con Santiago (16) sobre las maravillosas músicas de Aznar, desde "La Pomeña" y las fusiones de jazz-folklore, hasta "Fugu" el pez que delimita la vida/muerte de quienes ya sabemos de sobra, con experiencia repetida hasta el cansancio, a veces con onda tristeza y también con portentosa dignidad, eso de vivir quebrados.
Diciembre. Veinte años de padre, un padre celebrado por sus hermosos hijos y penoso por su añorada y huidiza hija (17), casi cuarenta y nueve años de vida y con el bolso listo para seguir deambulando en esta aventura sin pausa por las tierras de la existencia humana.