sábado, 26 de diciembre de 2009

Hacia una auténtica autonomía del oriente

Muy por el contrario de lo que muchos de mis detractores creen, amo el oriente boliviano porque gracias a él he podido completar mi aprendizaje de vida en estos últimos quince años. He pasado desde 1997 casi todos los fines de año en Trinidad y he estado en Santa Cruz de la Sierra y Cobija muchísimas veces por razones de trabajo...Sonrío entonces cuando un puñado de pretenciosos blogueros creen estar convencidos del estereotipo que han hecho de mí: Colla, anticamba, centralista, antiempresario, etc, etc.
Tonterías: Leo el oriente boliviano a partir de sus necesidades de base y no de los engañosos imaginarios que una élite bastante ramplona ha construído sobre ella misma, sobre su supuesta pujanza y modernidad, sobre su pretendida apertura hacia el siglo XXI. Esos cruceños, benianos o pandinos que se pasan la vida confundiendo el hablar fuerte con la vociferación sin fundamento van a seguir rerduciendo sus áreas de influencia, una a una, sencillamente porque para ellos la sociedad está constituída por la parte que ellos conforman y no por el todo multiforme que es cada vez menos silencioso y va rompiendo progresivamente el miedo al que fue sometido y definitivamente entronizado con la dictadura apoyada en la cruceñidad cívica de los Banzer, Gutiérrez Gutiérrez, Valverde Barbery...
¿Pero de qué se ufanan estos terratenientes trasnochados, estos señores feudales en caída libre y decadencia? ¿Cuáles son sus motivos de orgullo, de farseo, de ostentación? Supongo que sus logros familiares y sus conquistas de clan, sus miles de extensiones de tierras mal habidas, sus viajes a Miami o a playas brasileñas, porque logros para edificar una sociedad estructurada en el sentido de bien común no se ven por ningún lado.
El Alcalde de Triidad Moisés Shiriqui amenaza con volver a ser candidato para seguir encabezando la alcaldía de la capital beniana. Este protegido del acuerdo Banzer-Paz Zamora, tiene entre sus laureles el de cobrar sueldo como munícipe y como militar retirado. Cobra doble el cowboy de Moxos. Y Ernesto Suárez, el Prefecto, Ernestito para los amigos, también está listo para pasar de Prefecto a Gobernador del Beni. Estos son dos de los gobernantes del oriente boliviano, del derrotado Conalde, de la moribunda media luna. Jamás les he escuchado un concepto interesante, una palabra inteligente, un plan de desarrollo para su terruño. Nada. Nada de nada. Le dejan a la gente que los eligió, migajas porque para algunos chorlitos es mejor migajas que nada...será hasta el día en que el andinocentrismo se convenza que hay cosas que no pueden hacerse nada más que desde la Plaza Murillo, que en el oriente boliviano son los mismísimos cambas quienes deben hacerse cargo de las transformaciones estatales y sociales.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Solidaridad con mis colegas del diario Cambio

Me apresuro a manifestar mi profunda solidaridad con Delfín Arias, director; y Ramiro Ramírez, editor del diario Cambio. Fueron secuestrados y golpeados tal como me sucediera hace dos meses. Un mensaje para el ministro de gobierno Alfredo Rada a propósito de este lamentable suceso: La Policía es hoy la institución más enigmática e inquietante que debe soportar la sociedad boliviana. No se sabe, en muchos casos, de que lado juega, y su gestión señor ministro, tal como se lo espetara hace unas semanas, en lugar de buscar y encontrar soluciones estructurales para la institución del orden, ha contribuído a agravar su muy resquebrajada situación. Hágase cargo ministro, porque las golpizas y la muerte dan vueltas todas las noches por la zona de Sopocachi de La Paz.

martes, 15 de diciembre de 2009

No le debo nada al poder

A partir de enero de 2006, cuando dirigí la transmisión televisiva de la posesión de Evo Morales como presidente electo de Bolivia con el 53.7 por ciento de la votación nacional --fuí gerente general de canal 7 en el gobierno de Eduardo Rodríguez Veltzé--, he participado activamente como periodista en la construcción y desarrollo del proceso constituyente que elevará su cualidad con la instalación de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Hice un conjunto de entrevistas (2007) para un documental promovido por el Grupo Internacional de Trabajo en Asuntos Indígenas (IWGIA, Dinamarca)) en la ciudad de Sucre. Organicé y conduje los programas televisivos Bolivia decide para el referendum revocatorio (agosto, 2008), Debate ( entrevistas realizadas entre septiembre y diciembre de 2008) Bolivia decide (referendum por la nueva CPE, enero, 2009) y Bolivia piensa (marzo a noviembre de 2009).
Mis honorarios profesionales fueron abonados por las empresas auspiciadoras de estos emprendimientos audiovisuales a través de publicidad, información que sirve como certificación que por mi trabajo profesional no le debo nada al poder o al gobierno, y por supuesto que ellos tampoco tienen cuenta alguna conmigo.
Hice todo lo que hasta aquí hice como un profesional con treinta años de experiencia y conocimiento de la realidad de nuestro país, convencido de la necesidad ineludible de la construcción de un modelo estatal distinto para acabar con los engreimientos y las corruptelas de minorías que se sintieron siempre tentadas a creer en una predestinación, producto de sus supuestos saberes y circuitos de influencia económica.
No soy del MAS, no seré del MAS, creo que Evo Morales es una necesidad política fundamental para el país en este tiempo, pero creo mucho más en las políticas públicas cuando los resultados son los que por ejemplo exhibe Juan del Granado, alcalde saliente de La Paz, que en una década ha comenzado a transformar la ciudad, recuperando sus rasgos identitarios y convirtiéndola en una urbe moderna situada en el siglo XXI.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Nuestro triunfo sobre esa tropa de comentadores

Los periodistas que nos preciamos de tales, los que no nos autonombramos de genios visionarios, los que no jugamos a una hipócrita neutralidad, les hemos ganado nuevamente y esta vez parece que de manera definitiva a esa tropa de autodenominados analistas, algunos de ellos periodistas de trasnoche aspirantes a medallas de lata, otros, ex funcionarios gubernamentales que jugaron a portavoces de una oposición obtusa y violenta encabezada por la chequera de Branko Marinkovic. Y les hemos ganado a punta de lecturas certeras de lo que está pasando con los bolivianos y las bolivianas desde que se estructuró el proceso constituyente que adquirirá cualidad legislativa a partir de enero.
Pobre José Pomacusi, era un buen periodista cuando trabajaba en La Razón y ahora es el hacedor de bazofias televisivas que poco tienen que ver con el periodismo (Unitel, P.A.T.). Pobre Humberto Vacaflor que como asesor personal de Samuel Doria Medina y especialista en temas económicos era mejor que el vocinglero reaccionario que dispara desde Tarija por radio Panamericana. Pobre Loco del Parque, ex jefe de inteligencia de Paz Zamora que quiso ser lo que jamás será: Un lúcido e incisivo cuestionador del proceso que ahora se amplía a las clases medias urbanas que supuestamente conformaban su audiencia cautiva. Pobre Cayetano Llobet, presidente del directorio de El Día --y columnista de otros diarios--, es tan penoso lo de Tano que no cree ni en el propio periódico de Branko, el que desde hace un par de meses le permite seguir obteniendo suculentos ingresos por sus incondicionales servicios a los poderosos de la derecha. Pobres presentadores de las redes del centralismo televisivo cruceño, pobres corderos dóciles a las instrucciones de sus jefes y pobres empleaditos de la sede de gobierno a quienes hicieron desaparecer de la pantalla este 6 de diciembre.
Todos estos no quieren decir que otra vez el triunfo en La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba ha sido aplastante, pero sobre todo, que las cosas se dieron vuelta en Chuquisaca y Tarija, que en Pando y Beni la brecha se ha acortado notablemente y que si finalmente gana Manfred en Santa Cruz será por aproximadamente diez puntos. Ninguno de estos sirvientes del conservadurismo --incluída la ex secretaria de Jaime Paz Zamora, Susana Seleme-- quieren enfocar las cosas de esta manera, que es la manera comparativa con que se deben evaluar los asuntos electorales de nuestro país, porque eso sería, con sus voces, aceptar la legitimidad del triunfo de Evo Morales, el más grande ganador en las urnas de la historia boliviana.
La votación nacional ha sido inversamente proporcional al juego manipulatorio en el que se enfrascaron las redes televisivas reaccionarias, es decir, la gente las mira y escucha, pero lo que han hecho, con sus imágenes y palabras desinformadoras y manipulatorias es alimentar y consolidar la victoria de Evo Morales. Estos medios, extensiones de intereses económicos bien precisos y perfectamente identificados tienen dos caminos: O intentan encontrar una senda periodística profesional o persisten, hasta donde puedan, en esa línea sesgada que potencia la ira de las mayorías que han demostrado que no se tragan los cuentos de muñecos de ventrílocuo.

Serenidad en la victoria

Serenidad, tolerancia y sobre todo magnanimidad Presidente Morales. Esta es la más grande victoria de la historia de Bolivia antes y después de la fundación de la República. Es el triunfo del Estado plurinacional. Serenidad, respeto y grandeza de espíritu. Los corruptos a la cárcel y los reaccionarios que se niegan a entender este proceso que queden mascullando su impotencia con nuestra pacífica indiferencia. Hay que perfeccionar la gestión, hay que convocar a los que mejor pueden aportar con sus saberes técnicos, hay que incorporar definitivamente a los sin tierra, a los sin techo, sin médicos y enfermeras y sin escuelas y colegios. Serenidad y silencio luego de un festejo que merece vivirse por todo lo alto.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Mis propias elecciones

Ya gané mis propias elecciones. Elegí y me aceptaron. Hoy celebro a mis anchas esas elecciones: Una compañera que vive guerreando con entereza e inteligencia contra los terratenientes de siempre y los derrotados de las próximas horas. Un hijo de 19 años que escribe unos textos que lo perfilan hacia proyectos mayores (andrespl.blogspot.com). Una hija de 16 que practica seis horas diarias de ballet clásico y ambiciona llegar a la escuela cubana de La Habana. Un hijo de 15 que ama la música con la que yo crecí (rock en castellano pensado y creado en el Río de la Plata) y amenaza con ser pianista deadeveras en los próximos años. Y el más chico de 7 que hace poco me habló por teléfono desde Trinidad para decirme que me extraña. Y por si fuera poco una madre y unos hermanos tan madre y tan hermanos que con sus palabras y sus presencias me ayudan a superar la pesadilla vivida la madrugada del 17 de octubre. Y encima vamos a ganar el domingo y no va a ser el triunfo de un campeonatito cualquiera, será la confirmación de que estamos dispuestos a afrontar el camino más difícil y laberíntico, el de la inclusión de todos, para que todos seamos Todos. Susana, te espero el lunes 7, hay muchas cosas por las que debemos seguir luchando y seguir celebrando.