jueves, 21 de enero de 2010

Enríquez Ominami y la auténtica izquierda chilena

Poco sabemos de Marco Enríquez Ominami, hijo de un mirista asesinado en la dictadura de Pinochet. Fue tercero en las elecciones chilenas alcanzando un notable 20 por ciento de la preferencia electoral, luego de surgir de la nada, si por la nada se entiende aquél lugar desprovisto de mecanismos mercantiles y civilizados en una sociedad que se pretende patriótica, correcta y aspirante a la excelencia a partir de los discursos de sus dirigentes inscritos en el orden establecido.
El Partido Socialista de Salvador Allende nada tiene que ver con las versiones descafeinadas de esta era post Pinochet en la que Ricardo Lagos y Michel Bachelet llegaron a La Moneda en el marco de una concertación dominada por la decencia de los históricos democráta-cristianos y que cometieron el craso error de reintentar con Eduardo Frei, hijo, cuando este ya fue Presidente y lo que marca la demanda mundial, ya sea de una u otra vertiente ideológica, son rostros y voces nuevas.
En ese contexto obtuvo el triunfo Sebastián Piñera que tiene la nítida oportunidad de posicionar en su país una derecha democrática con los menores rasgos posibles del pasado autoritario que lo dominó durante casi dos décadas. Irá por derecha el dueño de LAN Chile y el Colo Colo, sólo que sin los edulcorantes seudo izquierdistas de sus predecesores. Piñera es de derecha y no tiene verguenza de mostrarse como tal, cree en las matrices dominadas por el mercado y el individuo antes que por las lógicas nacionales y populares y seguro, como hizo la mismísima presidenta saliente, expondrá su olímpico desprecio a las demandas de los mapuches, portaestandartes de un indigenismo diariamente aplastado por la indiferencia mediática y los vigilantes de ese orden conservador.
Es en esas aguas que deberá comenzar a emprender su crecimiento político Enríquez Ominami, periodista y aventurero del mundo audiovisual, para intentar construír una opción que en un futuro sea capaz de disputarle el discurso y el poder a este bipartidismo politicamente correcto renuente a la incorporación participativa de sectores sociales debidamente organizados como sucede en gran parte de los países del continente, en la medida en que el cobre es bien manejado por el Estado y el empresariado privado es fuerte y exitoso.
Enríquez Ominami es una voz todavía débil en el reino de la vocinglería televisiva que eleva a categoría de conceptos, unos cuantos eslogans con potencia efectista. Es difícil para una izquierda muy adolescente combatir el perfeccionismo del marketing y la publicidad política tan notablemente desarrollados en este país que por supuesto, a través de su presidente entrante, ya nos ha dicho a los bolivianos que nos olvidemos del tema marítimo como reivindicación soberana y que si queremos, vayamos por el camino de las soluciones comerciales. Lo tomamos o lo dejamos nos lo ha dicho ya, en plena campaña, quien tiene la sarten por el mango, el platinado Piñera, modelo de hombre ganador, megamillonario, excelente padre y mejor abuelito.

jueves, 14 de enero de 2010

Nada sabemos de Haití

Nada sabemos de las Africas escuálidas, hambrientas y sidosas. "Niños de biafra" les dicen las mamás acomodadas a los hijos que no comen y quepodrían ser castigados por Dios porque mientras unos generan las sobras, los del otro extremo comen insectos, si es que los encuentran, en sus insalubres habitats.
Nada sabemos de Haití, sólo que Bolivia estuvo siempre penúltima, por encima del país caribeño, en el tablero del desarrollo humano de "las Américas", que Papa Doc fue su dictador histórico, que los Duvalier fueron los dueños y señores de este rincón de negros ahora masacrados por un terrible movimiento sísmico.
Nada sabemos de Haití, salvo que tuvo un presidente que se llama Jean Bertrand Aristide y que fue otro más de los demagógos que se aprovecharon del momento político que les tocó manotear. Nada sabemos de Haití, y ahora sabremos cosas porque se impone el aparatoso despliegue de cámaras para los noticieros de los centros y la boba distracción de las periferies.
Pobre Haití. Pobres los pobres que encima de la desigualdad y la miseria producto del autoritarismo y la corrupción han tenido que soportar esta tragedia con toda la furia del cambio climático de esta naciente segunda década del siglo XXI.

martes, 12 de enero de 2010

Miss MAS (2)

No podía ser más contundente la lección de incompetencia y desconocimiento que anoche ofreció Jessica Jordán en el programa de televisión que la acogiera como presentadora de la caricaturesca vida farandulera de Santa Cruz. Fue una lección de cómo se habla, habla y habla en cuarenta y cinco minutos para decir: nada. La señorita ex miss Bolivia 2007 no dijo absolutamente nada acerca de unos contenidos mínimos de los que debería nutrirse un plan de gobierno para, en este caso, la flamante gobernación del Beni. Ese es el periodismo de la nada, el que trabaja sobre la base de una buena producción y una factura audiovisual más o menos atractiva y ahí se acabó. He ahí la prueba contundente de por qué el brazo mediático de los terratenientes fue sistematicamente doblado por las decisiones electorales de las mayorías nacionales entre 2006 y 2009.

jueves, 7 de enero de 2010

Miss MAS

El sólo hecho de invitar a una ex reina de concurso en traje de baño, sin otras credenciales que las de su belleza y suficiencia en las pasarelas, a la candidatura a Gobernadora de un departamento del "Estado plurinacional" es un gesto típico del colonialismo machista que todavía turba las cabezas de pretensiosos con ínfulas de sofisticación intelectual, pero que a la hora de la hora pone en espantosa evidencia que cuando se toman decisiones no resultantes de razonamientos cuidadosos y maduros, se pueden mandar al canasto todos los principios que sustentan el catálogo ideológico con el que se desembarcó en el poder. A partir de ese momento, el riesgo del todo vale puede conducir a desmoronar un edificio histórico político sustentado en dolorosas experiencias y tremendas batallas traducidas en reclusiones penosas, movilizaciones sociales a través de interminables caminatas por las carreteras, o persecuciones sañudas y violentas de los poderosos. La mediocridad coqueta es otro de los grandes enemigos de los procesos sociales con objetivos transformadores. Lo de la señorita Jordán (en la TV le llaman Yyyordan), natural de Huacarajé, departamento del Beni, es una verdadera afrenta a las mujeres revolucionarias y a la ciudadanía progresista de Bolivia que espera muchísimo de esta segunda gestión gubernamental del MAS.