martes, 1 de marzo de 2016

Cerdo y mal nacido

He dicho en una comunicación privada, - a través de correo electrónico- que el redactor Wilson García es un cerdo y un mal nacido. He afirmado tal cosa porque ha llamado "operadora política de Juan Ramón Quintana" a la diputada Susana Rivero Guzmán, afirmación que no responde a la verdad, y el individuo ha salido a defenderse diciendo que no es pecado o delito ser operador político de alguien. En defensa propia, con las malas artes de quién pisotea los elementales códigos de ética periodística, ha hecho público mi mail para manosearlo y acomodarlo a la medida de su conveniencia e intereses.
En periodismo la peor falta es mentir y luego pretender con baratos juegos de palabras que no se mintió. Por todo eso le ofrecí llevarlo a un Tribunal de Imprenta y jamás incurrí en amenaza alguna como afirma en su letrina llamada Sol de Pando.
Me reafirmo: Wilson García es un cerdo y un mal nacido. Y un gigante de la mentira. Ha dicho barbaridades en contra de la honra de Susana. Las pruebas están debidamente guardadas en mis archivos.
Para justificar sus afiebradas afirmaciones revestidas de un falso periodismo de investigación, ha querido dorarnos la píldora, escribiendo tres párrafos laudatorios sobre la trayectoria de Susana y diciendo una sarta de sandeces y mentiras acerca de mí. 
Los mal nacidos no son ni hijos de puta ni mal paridos. Son simple y llanamente tipos a los que la vida ha ido frustrando sistematicamente y por eso actúan como el bicharraco en cuestión, con mala fe desde que aprendieron a caminar.
Ya veremos en quñe escenario institucional nos encontramos para que el repudiado García en cuestión se retracte de sus dichos o deba someterse a algún tipo de proceso legal a través del que acabaremos con su  impunidad verbal.