miércoles, 16 de marzo de 2011

Sismo en el Imperio

Querían embadurnar a Evo Morales con los negocios del Gral. Sanabria. Para tal propósito, resultaban muy útiles los pasos en falso y las torpezas de operadores criollos, poseedores de poder político circunstancial. Fracasaron otra vez porque los antecedentes de Huanchaca, el narcoavión y los narcovínculos son demasiado contundentes frente a esta tontería cometida parece que por un aprendiz y no por un experto en inteligencia y lucha contra el narcotráfico.
El sismo en el Imperio es de baja intensidad, pero sus réplicas se multiplican. Es probable que en el Departamento de Estado, en el Pentágono, en la CIA, USAID, DEA y demás agencias, ya esté claro que América Latina no es el oriente musulmán, el Africa famélica o el Asia de los tigres hipercapitalistas como la China que en nombre de la mundialización industrial y comercial ha metido bajo la alfombra su sórdida y sistemática violación a los derechos humanos. Comunistas con tufillo maoista y autoritarios para el control político, y neoliberales para los negocios, en otras palabras, los principios democráticos son menos importantes que las cotizaciones en las bolsas, como siempre fue, sólo que ahora se nota más.
América Latina tiene hoy, por una parte, a Ciudad Juárez, frontera con los Estados Unidos, que confirma que la mejor manera de preservar el tráfico ilícito de drogas es recubriendo con todas las protecciones posibles, la rentabilidad político-mercantil que permite su prohibición. Si se legalizan las drogas, todo los consumidores del planeta podrían obtener cocaína, marihuana, heroína y hachis a precios más accesibles, su potencial narcodependencia llegaría a tener protección legal-institucional, y quedaría eliminado el mayor dispositivo mundial de control político Centro-Periferies. Ni hablar entonces de jalar o esnifar en público, en un bar cualquiera, con policías protegiendo a los consumidores en las calles.
El doble discurso y el doble estandar, por otra parte, han sido evidenciados masivamente gracias a Wikileaks: Estados Unidos enarbola principios y hábitos políticos internacionales para el protocolo y las buenas costumbres por una parte, pero en realidad despliega sus tentáculos con tenebrosas maquinarías mercantiles como las de armas, las mismas drogas y ahora con la oferta cibernética de control y vigilancia cruzada a través de la web.
Con ese contexto internacional, mas las crisis económicas que todavía sufre Europa, los Castros, Morales, Chávez y Correas les resultan muy incómodos, insoportablemente incómodos, y por eso fabrican de cuando en cuando, montajes como el de Sanabria, engranajes bien aceiteados y mugrientos de la maquinaria de control planetario, si a ello se le suman las corruptelas de los oportunistas de nuestros países que impiden la construcción de institucionalidad y gestión eficiente, los gringos tienen mucho material con el cual operar.
Simultaneamente, las economías con altas y bajas funcionan, los negocios petroleros venezolanos no se caerán, los trastabilleos como los gasolinazos y los azucarazos terminan siendo ventarrones a superar, e incluso cipayos como Alan García pueden seguir optando por su política de negocios bilaterales con Estados Unidos, sin que eso resienta a los "duros" ya citados, mas el Brasil de Roussef, el Uruguay de Mujica e incluso el Paraguay del sitiado Lugo, país fronterizo que le regala asilo a tipos como Cossío, con serios indicios de ser uno de los más grandes corruptos beneficiado por la cosa pública boliviana en la última década.
Extinguido el caballo de batalla del comunismo, sigue cabalgando el del narcotráfico. A Estados Unidos no le queda otra que mantener y en lo posible propiciar su galope para preservar su manía certificadora unilateral cuando a estas alturas ya queda claro que Bolivia como país de transito por una parte, de producción por otra y de guarida de mafias internacionales por si fuera poco, tiene conexiones con el mercado europeo. La cocaína que se fabrica en nuestro país o la que circula por el mismo, va, en la actualidad, en porcentajes irrelevantes a los Estados Unidos, porque si hay hombres de negocios que saben de geopolítica y apertura de mercados son los narcotraficantes y para esa lucha la lógica DEA no sirve, la lógica imperial, para decirlo en breve, ha quedado anacrónica y desfasada.
La variable de los castigos de la naturaleza como el terremoto/tsunami/radiación atómica del Japón ha puesto en evidencia, por otra parte, que el obsesivo hiperdesarollo y la robotización de la humanidad pueden ser aplastados por la Madre Tierra con todas sus aguas y el enojo de Neptuno incluídos. Libertad para todo o equilibrio que facilite contrapesos sigue siendo un dilema que el salvajismo de la acumulación impide mirar con calma e incluso con instinto de supervivencia...solamente con las invasiones, las fabricaciones de enemigos fanáticos, los inventos de armas de destrucción masiva en manos de los "enemigos de la humanidad" pueden servirle hoy al Imperio si persiste en imponer su control político con una hipócrita carta de principios democráticos que nada más esconde esos monstruosos negocios que hacen a las mayorías, sobrevivientes de un mundo descarnado e instrumentalizado hasta el delirio.

viernes, 11 de marzo de 2011

Que la DEA sí nos vea

Hay que hacer una coraza inteligente, sólida y abrumadora contra las estratagemas imperiales que siguen apostando a usar la cocaína y su tráfico ilegal como mecanismo de control político y territorial en el planeta. Hay demasiados Sanabrias en el mundo que permiten a los agentes de las deas, cias y usaids a hacer su trabajo con miras a una medalla y al reconocimiento por servicios patrióticos prestados a la Nación. Y también hay muchos tontos útiles que en su fugaz paso por alguna instancia de poder empiezan a disparar sin discriminar quienes son los enemigos históricos y quienes los aliados de siempre, por más críticos e impugnadores que estos puedan tornarse circunstancialmente.
Bolivia está distraída con los derrumbes y los miles que han quedado sin techo. El mundo estaba espectante por una deseada caída del dictador Kadhafi en Libia, pero con el terremoto del Japón, la catástrofe se hace planetaria, y el mundo sigue su marcha con ese afán obsesivo del Imperio de intentar recuperar posiciones luego del puñetazo recibido de Julian Assange y Wikileaks, que ahora se sabe, se nutrió de las infidencias de un joven soldado del Ejército de barras y estrellas, seguramente hastiado con urdimbres tenebrosas como las de Irak y Afganistán.
Europa todavía no sale de la crisis económica, mientras Berlusconi se folla jovencitas inmigrantes menores de edad y quiere recuperar a Kaká para el Milan. Sarkosy va en busca de su reelección y mientras el mundo árabe se sacude por los masivos movimientos sociales que claman por democracia, ahora tenemos, otra vez, que por más hipertecnologizado que un país sea, puede desaparecer con 9 puntos de sismo en la escala de Richter.
El planeta está revuelto, pero el Imperio no descansa en su despliegue de tramas para pringar a indeseables que estorban y han interrumpido sus planes por continuar controlando y benificiándose de los recursos naturales y humanos que saquean aquí y allá por las buenas y por los malas.