jueves, 30 de agosto de 2007

Andrés está en Suiza

Andrés tiene dieciséis años, una forma de ser que envidiamos los sanguíneos irremediables y una sensibilidad para transmitir templanza y cariño que me indican cuánto uno puede aprender de los hijos, cómo sólo ellos pueden ayudarnos a desandar creativamente los lugares del error cotidiano y la mezquindad con el prójimo.
Andrés va a vivir en Rüschlikon, una pequeña población de cinco mil habitantes a quince minutos de Zurich, durante diez meses, en el seno de una familia en la que el papá es jardinero, la mamá, trabajadora social y sus hermanos europeos, estudiantes de universidad y colegio.
Suiza tiene seis millones y medio de habitantes, con un sesenta por ciento de ellos situados en la parte "alemana", algo así como el treinta por ciento en la parte "francesa" y el resto, en la parte "italiana". Su extensión territorial es menor a la del departamento de Santa Cruz.
Para llegar en las mejores condiciones posibles, ha tenido que estudiar alemán (de Alemania) durante tres meses, aproximadamente ocho horas a la semana, a sabiendas que el alemán-suizo tiene variaciones y me informan que es aún más dificultoso que el que se habla y escribe en Berlín.
¿Cuál es el sentido de este viaje?
Conocer, desde la ciudad sede de la FIFA, el vasto y riquísimo entramado cultural europeo, convivir con seres del primer mundo, enseñar/aprender con ellos, por ejemplo, las diferencias entre el país al que Evo Morales ve como modelo y el modelo mismo en su organización social, económica, política, y por supuesto que en sus hábitos cotidianos de vida.
Andrés nos ha hecho coincidir a su madre y a mí en el reconocimiento de una propuesta de vida fundamental: Quiero ser yo, y para ser yo creo que este viaje puede ser muy útil, luego volveré a La Paz, me recibiré bachiller con mis compañeros de la promo del Leonardo Da Vinci y estudiaré en la UMSA... no sabemos si Literatura u otra carrera que nos sorprende como posibilidad: Medicina.
Creo que Andrés, sus hermanos Santiago, Sebastián, Camila, Adriana y Robert (el que está de intercambio en su casa de La Paz, procedente de la Bélgica flamenga)y todos los que apreciamos tanto su capacidad para darle sentido a la vida, no queremos que Bolivia sea como Suiza, simplemente queremos que Bolivia sea como Bolivia, para así tener siempre la posibilidad de nutrirnos de las diversidades y cantar como lo hacía Savia Nueva hace aproximadamente dos décadas: "entre tu pueblo y mi pueblo no hay un punto ni una raya, se ven selvas, desiertos, ríos, montañas, pero ni puntos ni rayas."

6 comentarios:

Julio Peñaloza Bretel dijo...

QUIERO PEDIR MUY RESPETUOSAMENTE A QUIENES LEEN ESTE BLOG, ABSTENERSE DE EJECUTAR ALUSIONES AGRAVIANTES EN EL PLANO PERSONAL. SI LES PARECE TAN IMPORTANTE INSULTARME, ACUSARME, CALUMNIARME, PEDIRME CUENTAS, ETC. LO PUEDEN HACER A LAS SIGUIENTES DIRECCIONES: leonardobretel@gmail.com y pealozabretel@yahoo.com.ar
AGRADEZCO VUESTRA COMPRENSIÓN.

Julio Peñaloza Bretel dijo...

QUIERO PEDIR MUY RESPETUOSAMENTE A QUIENES LEEN ESTE BLOG, ABSTENERSE DE EJECUTAR ALUSIONES AGRAVIANTES EN EL PLANO PERSONAL. SI LES PARECE TAN IMPORTANTE INSULTARME, ACUSARME, CALUMNIARME, PEDIRME CUENTAS, ETC. LO PUEDEN HACER A LAS SIGUIENTES DIRECCIONES: leonardobretel@gmail.com y pealozabretel@yahoo.com.ar
AGRADEZCO VUESTRA COMPRENSIÓN.

Carlitos dijo...

Felicidades Julio!!!

susana dijo...

que triste,eliminas mis comentarios, será porque digo muchas verdades...todas muy, demasiado ciertas? Sólo trato d desenmascarar al mounstro que eres, y encima d mounstro, censuras lo que escribo.

Julio Peñaloza Bretel dijo...

Mira Susana. Si te fijasate en mi pedido, éste tiene que ver con un mínimo de respeto. Tu último comentario contenía sindicaciones personales que tienen que ver con la vida privada de las personas y esa no es materia ni estilo de este blog.
Si mandas criterios sobre los temas que aquí se escriben y rehuyes el agravio personal, ten la seguridad que tus puntos de vista podrán ser compartidos por todos los lectores.

Andrés Peñaloza Lanza dijo...

Yo estoy en Suiza, y veo que sin mi hay cosas que van a cambiar. Perdon la poca modestia, pero sin mi el mundo no es el mismo. Es una pena ver tanta mezquindad aqui, un asco.