domingo, 30 de enero de 2011

Encontrar a los culpables del derrumbe en Santa Cruz

No habrán sobrevivientes. Un edificio de diez pisos que se desploma intempestivamente es el resultado de alguna irresponsabilidad o por lo menos de un error de cálculo imperdonable. Durante la última semana, el periodismo boliviano, sobre todo el televisivo, ha confirmado que de profesional tiene...nada. Registro del drama, construcción de melodramas a partir de familiares que se largan a llorar, como es previsible, frente a micrófonos y cámaras, pero sobre las preguntas básicas del por qué de la tragedia...nada.
Aquí hay en juego una veintena de vidas, una construcción mal erigida, unas disposiciones municipales parece que transgredidas y un periodismo cómplice que no pregunta por que no sabe en unos casos o porque prefiere mirar para otro lado si aplicamos eso de "piensa mal y acertarás".
Hay que dar con los culpables, hay que ir al tuétano que originó este desastre que nos confirma como país que no previene y solamente sabe llorar sobre los escombros.

2 comentarios:

Hugo Bernal dijo...

Seamos justos don Julio. En los medios sí se plasmaron no varios sino muchas entrevistas, análisis e hipótesis sobre las posibles causas del desplome. Vimos hasta doctores en ingeniería civil, representantes de la Sociedad de Ingenieros Civiles, de instituciones profesionales analizar desde la importancia de los cálculos estrcturales, de los materiales de construcción, de la calidad de las operaciones de construcción, de los primeros indicios de fallas evidentes en vigas y columnas, filtraciones de agua, del rol de los permisos municipales y auditorias, etc.

Tanto los gobiernos como los medios tuvieron un acuerdo implícito de avocarse primero al rescate dejando la búsqueda de culpables para después porque la vida era primero. Levantar el dedono ayudaba en anda a las tare de rescate.

Concuerdo con Ud., Julio, que hubo bastante esfuerzo de los medios para imitar a CNN cubriendo hasta casi morbosa y amarillísticamente
minuto a minuto los sucesos del Málaga. Faltó respeto hacia los familiares, faltó más acción proactiva, faltó tino y mesura. Claro que sí.
Ahora que el rescate llega a su término, habrá que preguntarse si el entorno institucional que tanto ha criticado tanto la inseguridad jurídica del centralismo dejará a su vez impune o castigará ejemplarmente a los culpables de la atroz calamidad que ha segado vidas y flagela familias enteras en esa urbe.

Rebelde dijo...

Querido Julio,

Aunque entiendo tu bronca por ese lamentable accidente, quizás en un poco impreciso hablar de 'culpables' a la hora de evaluar los hechos y entender las razones por las que una veintena de obreros trabajaba en una construcción insegura. Y, aunque ese hecho es nomás resultado de un error humano, debemos ser mucho más profundos y aprender de la lección dolorosa que representa ese derrumbe. Para mí, si es que se necesita señalar a un culpable, es suficiente señalar a nuestra desidia. No es la primera vez que gente inocente tiene que sufrir las consecuencias de la negligencia boliviana. Digámoslo de una vez: la culpable es nuestra negligencia. Y no quiero hilar demasiado en ejemplos, pero concentrándonos en el asunto que nos preocupa es fácil identificar a los 'culpables' del siniestro; los tecnólogos, arquitectos e ingenieros expertos en la materia ya se encargarán de explicarlo (¿o no?). La negligencia del trabajador boliviano, del albañil que decide no usar protección, del empleador que decide no asegurar a sus trabajadores, del contratista que hace sobreprecio en los materiales de construcción y que luego los reemplaza por algo más barato mientras su casa se llena de 'sus ganacias', la negligencia de una alcaldía alborotada, que siempre parece no estar informada de nada, son sólo algunos de los 'culpables' de ese accidente. Lo malo es que seguirán pasando, pues este no es el primer ejemplo de negligencia que veremos. Los bolivianos debemos sentarnos a hacer introspección y mirarnos al espejo con honestidad aunque, como diría Chomsky, sea una tarea demasiado difícil. Lo importante es reconocer que es muy necesaria.

Saludos Rebeldes