miércoles, 26 de mayo de 2010

Carcacha 1 y Carcacha 2

La obsesión vicepresidencial con el Estado omnipresente y sabelotodo ha dado lugar a que el presidente de Aerosur, Humberto Roca, empiece a desbordar su rol estrictamente empresarial para convertirse en una especie de portavoz que está supliendo los vacíos dejados por una dirigencia política y cívica fracasada en Santa Cruz,en nombre de una iniciativa privada que se siente asediada y casi arrinconada en algunos casos, por el gobierno.
Con astucia e ironía, Roca ha lanzado un mensaje televisivo en el que insta al presidente Morales a observar los desmanes de los que puede ser capaz García Linera, cada vez que queda como primer mandatario en ejercicio.
En el ya muy comentado spot, Roca pone énfasis en esa muy desafortunada afirmación tan garcíalinerista de "nadie puede competir con el Estado". ¡Epa! A confesión de parte, relevo de prueba, según hemos venido insistiendo criticamente en este blog acerca de las amenazantes apariciones públicas de este matemático convertido en sociólgo que ahora confunde la nave del Estado con las naves de la nueva línea aérea que tiene el deber de competir en su calidad estatal, para suplir las deficiencias de las "carcachas" de la línea cruceña.
De reflejos rápidos, luego de levantadas las suspensiones a dos aeronaves que tuvieron problemas técnicos, Roca armó un acto muy marketinero, de desagravio dice él, bautizando esos aviones como "Carcacha 1" y "Carcacha 2".
En los últimos diez días el Vice ha bajado completamente el perfil. Es probable que se haya percatado, finalmente, que si seguía en el mismo tren --perdón, en la misma nave-- podía llegar a niveles grotescos.
El Estado, desde la perspectiva de un modelo plural en todas sus áreas, está para generar servicios básicos vinculados a los elementales derechos de ciudadanos y ciudadanas, para manejar con inteligencia y sentido negociador los recursos naturales y para generar procesos productivos, allí donde los privados quieren hacer lo que se les viene en gana en el juego de la oferta y la demanda.
Estados empresarios y Estados policiacos han fracasado en la historia a lo largo y ancho del planeta. El Estado debe ser rector, regulador, productor, pero sobre todo servidor público, en las dósis exactas que le correspondan.
Bolivia necesita Estado para servir a la sociedad y contrapesar las infulas de exacerbación mercantil. Meterse con los aviones de una línea aérea es un error conceptual y un gesto prepotente que Evo Morales está a tiempo de detener.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una apreciación más cercana del planteamiento de S. E. VcP sería la de cotejar todos sus "posicionamientos" político-ecónomicos de este actor de autoridad con esta última aseveración del rol productivo y competitivo del Estado.

AGL ha venido lanzando globos de ensayo con sus conceptos de capitalismo andino primero, luego socialismo comunitario luego.

Ha dado "catedra pública" sobre como dar cátedra en materia económica, ha presentado su visión del modelo económico productivo; nos ha dicho que el Estado debe controlar como el 30% de la economía productiva del país. Lo que dice ahora sobre los 14 mil millones de producción en manos del Estado encaja perfectamente con sus overturas jactanciosas del rol estatal en la vida económica de Bolivia.

Aún más, ha hablado de realizar inversiones de 30 mil millones de dólares en esta década. Por eso, el manejo de cuantiosos fondos a ese nivel del gobierno puede inducir a estados alterados de poder ominisciente sobre las realidades del país, sobre los menguados mercados que tenemos, sobre el espectro laboral, sobre las regulaciones, etc.

No nos equivoquemos. AGL devela y predice lo que el Estado se propone hacer con mayor intensidad, tratar de acaparar más y más sectores productivos de bienes y servicios, pensando y creyendo que - aún no develada ni demostrada - poseen las maneras y capacidades para que el aparato Estatal se sobreponga, anule, y corrija las amenazas de burocratización, gastos fijos descontrolados, ineficiencias, nepotismo, prebendalismo, ppolitización, malversación, mala administración, pobre competitividad, descapitalización, atraso tecnológico, etc. que ya hemos visto en entes como YPFB. Esa varita mágica está evidentemente bien oculta, pero debe estar en alguna parte.

Andrés Pucci dijo...

Las 3/4 partes de la economía italiana, industrial y agrícuola, estàn en manos del estado. (Benito Mussolini, 26 de mayo de 1934)

Anónimo dijo...

Estamos lamentablemente en un régimen que se empeña en ser mas viejo y caduco que cubano, pero sin su glamour. Y sabemos que terminara en una dictadura narcostalinista

wilquivar.blogspot.com dijo...

Me parece una puerilidad seguir comparando a Evo con Mussolini, con Hitler. Eso de dictadura democrática, de totalitarismo andinista como calificativo al gobierno del MAS es un slogan, un cliché lanzado desde la oposición más recalcitrante del país. Sean más críticos, más originales a la hora de analizar la coyuntura política de nuestra querida Bolivia.