lunes, 9 de mayo de 2011

Obama camina seguro a la reelección

Como dije en el anterior artículo, la de Bin Laden es una desaparición. Las dudas sobre su ejecución suman y siguen, pero no importa establecer con exactitud la verdad en tanto las audiencias le han creído a Obama, cosa que le permite subir once puntos su popularidad y consecuentemente haber inaugurado con rimbobancia de comando de élite el trayecto para buscar permanecer en la Casa Blanca hasta 2015.

Hay un mundo antiimperialista por antonomasia, y hay otro conservador-liberal rabiosamente individualista que sueña con la casita propia, el auto a la puerta y el perro con pedigrí a los pies de la cama del niño pequeño de la familia. Es en este último que se respira tranquilidad antiterrorista a salvo del fundamentalimo islámico, por lo menos durante estas semanas que nos llevan a superar en unos días la mitad de 2011.

Es en ese mismo habitat confortable en el que permanece George W. Bush al que muy pocos consideran un verdadero exterminador, un terrorista de Estado y un lobista abominable que ha sabido agradar durante el ejercicio presidencial a sus amigos tejanos que producen petróleo y trafican armas.

Hay un mundo politicamente correcto, abominable, vomitivo, bien envuelto en formas mercadotecnicamente vistosas, en ese mundo se habla de la defensa de la libertad y la democracia por sobre todas las cosas. Hay este otro mundo que es pobre, harapiento, revoltoso, indignado en el que conviven la miseria, las enfermedades infecciosas, el no acceso al conocimiento y la falta de trabajo, en el que la democracia tendrá verdadero sentido si sus tomadores de decisiones lo encaminan por los siempre obstaculizados senderos de la equidad y el bien común. Por ahora los desheredados de la tierra no encajan ni en el capitalista salvaje, ni en el de la tierra prometida.

1 comentario:

El Ciudadano dijo...

¿Y qué de malo tiene aspirar a una casita, un perro y un auto? ¿Qué de malo si uno se compra lo que quiere producto de su trabajo individual? ¿Qué de malo si uno mismo administra sus gastos y decide si prefiere ahorrar, invertir y/o regalar su dinero a gente necesitada?

¿A qué aspira Usted? ¿Acaso es malo comprarse DVDs de Fellini, libros de Benedetti, G.Marquez y Galeano y boletos de fútbol de eliminatorias cuyo precio - así sea pirata - es inalcanzable para mucha gente?

¿No hay también un mundo de pseudosocialistas que se llenan la boca con la palabra pueblo para subir al poder y luego solo se llenan los bolsillos como en la ex-URSS, Rumania, Cores del Norte, China, Cuba y ahora Bolivia?