martes, 4 de mayo de 2010

Orgía en la mesa 18

Se ha evidenciado una faceta nada enaltecedora de los valores humanos en el co-presidente García Linera: Ingrato y malagradecido había sido Alvaro, según puede constatarse, primero, con sus desaprensivas y desmemoriadas declaraciones referidas al alcalde Juan del Granado, y segundo, con las oeneges que le han dado color y sentido a esa desfachatada e impresentable cumbre propagandera de televisión en directo que se ha producido en Cochabamba hace algunos días.
Según recuerda el jefe del Movimiento Sin Miedo (MSM), ayudo al entonces "subversivo" del EGTK cuando estaba en Chonchocoro, entre lecturas y paciencia para la retardación de justicia. Se trata, en este caso, de una ingratitud personal.
Según recuerda este periodista, esas oeneges "orgiásticas" --CEDLA, CENDA, CEJIS, LIDEMA, y otras que no me vienen a la memoria-- fueron fundamentales acompañantes de los movimientos sociales en derechos humanos, tierra y territorio para los muy esforzados prolegomenos del proceso constituyente. Se trata, en este segundo caso, de ingratitud y despiste histórico-ideológico.
Me han recomendado varios, no referirme al Vice, que a estas alturas, está claro que co-preside Bolivia junto a Evo Morales. Como se ve, no hice caso de esos prudentes y calculados consejos. Fiel a mi estirpe de periodista radical, tengo que lamentar profundamente que los problemas de espejo de un personaje público puedan comenzar a poner en serio riesgo la autenticidad y el sentido profundo de un proceso político que parece, por estas horas, coquetear con el extravío.

1 comentario:

Toni dijo...

Al parecer es así nomás, Julio. Y lo que vendrá tendrá que ser un proyecto mas ordenado y congruente, que tampoco sea un retroceso al señorialismo.