lunes, 28 de abril de 2008

El 21060 comienza a agonizar (I)

Desde el momento en que el gobierno de Evo Morales decidió la intervención estatal en los precios de la canasta familiar (carne vacuna, arroz, aceite comestible, etc.) para combatir la especulación y el desabestecimiento --en suma, para combatir una inflación politicamente inducida por el empresariado agroexportador cruceño--, comenzó la lenta muerte del sacrosanto 21060 instaurado por Paz Estenssoro y su coherente y muy neoliberal última gestión gubernamental (1985-1989).
Los leguleyos y los legalistas dicen que no se puede gobernar por decreto, pero este famoso, que hasta fue número del teléfono celular de Goni (715 21060), tiene vigencia durante veintitres años y gracias al trabajo de masaje comunicacional y psicológico a cargo de los discípulos de Jeffrey Sachs, se nos persuadió que esa disposición sería eterna con el Dios Mercado como tirano gracias a la herramienta de la autorregulación por la oferta y la demanda.
Mucho mercado, Estado restringido y sociedad arrinconada por la exacerbación individualista que señala que existe aquél con capacidad de compra y el que no...que se joda. Así se construyó la "institucionalidad democrática" en estas más de dos décadas y así se jodió modernamente Bolivia y sus sectores historicamente pobres y excluídos en la medida en que la primera parte del decreto elucubrado por el geniecillo de Harvard, entusiastamente intepretado por Goni, y fielmente cumplido por Juan Cariaga, funcionó perfectamente para construir una cultura de la disciplina fiscal (si tienes 5, no gastes 10) y sirvió para detener el desboque hiperinflacionario udepista, pero ya no para generar políticas de lucha contra la pobreza y el subdesarrollo.
La segunda parte de esta historia pensada desde el Consenso de Washington y sus cipayos ya no tuvo éxito porque del control fiscal de la economía a generar crecimiento y redistribución de la riqueza hay un largo camino que recorrer y en lugar de aquello, el gonismo y sus afines ideológicos de la democracia triangular (MNR-ADN-MIR) comenzaron a lotear recursos naturales y empresas estratégicas como la minera y la petrolera (capitalización), que hasta en los países de economía más abierta (la del cobre en Chile o la hidrocarburífera en Brasil) no han renunciado, ni piensan hacerlo, a la propiedad estatal por más inversión privada que exista en la composición accionaria de cada una de ellas.
Este es el marco histórico, económico y político que nos permite vislumbrar la instauración de un modelo económico mixto en que el mercado continuará siendo un referente fundamental, pero acompañado por la intervención estatal en aquellos rubros en los que la magra economía popular nunca fue provista de mecanismos que le permitieran defenderse de los dueños y señores de los medios de producción.
Bolivia dejará atrás el 21060 y vendrá un modelo de economía mixta. La segunda parte de estos apuntes serán el resultado de las disposiciones gubernamentales que seguramente en los próximos días serán anunciadas desde el Palacio de Gobierno.

2 comentarios:

javier dijo...

parece usted profeta del pachakuti. sus palabras denotan una certeza impresionante. Es intuición o cercanía al poder.
Esperemos a ver lo que usted profetiza.

La Maldad dijo...

Mientras pongan pan barato en las mesas...

Hace un tiempo mi hermano me dijo: prefiero neoliberales con mercado barato, que dizque socialistas con carne a 35 bolivianos. Para el caso, creo que con el pan tan pequeño, próximo a subir, y con la papa tan cara (que no sé por qué no decretan su no exportación) yo opino igual.

En fin, modelos siempre habrá para seguir... ojalá que nuestras economías domésticas se beneficien de sus "nacionalizaciones".

Abraxos