domingo, 24 de junio de 2007

En el torneo de la confusión

Nuestro país es cada vez más confuso y esto porque quienes están llamados al deber de la dilucidación teórica, de la información precisa y oportuna, de la aclaración contínua y didáctica no hacen o hacen mal su trabajo. El Vicepresidente cree que puede persuadirnos que con un par de alocuciones, palabra y realidad quedan empatadas parar tranquilidad del ciudadano de a pie.
Los políticos, a través de sus distintas plataformas --oficialistas y opositores-- contribuyen al maremagnum en el que las consignas han ocupado el espacio de la explicación y la fundamentación basada en algún diseño estratégico, en miradas que vayan más allá de los períodos gubernamentales.
Aplicados alumnos del mirismo fabricante de eslogans y talentosos para erigir los eufemismos en justificación irrrefutable, los masistas ya han aprendido como se va perfeccionando la maquinaria para el control absoluto del aparato estatal, pero lo que hasta ahora no quieren aprender, o les interesa un rábano saber alguna vez,es manejar por separado y con sentido de responsabilidad social, la gestión de políticas públicas --la gestión gubernamental-- y la avanzada irrrefrenable de copamiento absoluto de la estructura burocrática.
El MAS en lugar de sumar, resta para su rédito político. Tiene fisurado al país y ha logrado que se defina con claridad el campo opositor que ya no tiene más su epicentro en los partidos histórico tradicionales, sino en el Comité Cívico Pro Santa Cruz. Y lo peor de todo es que muchos oficialistas, incluído en algunos temas el propio Presidente de la República, están persuadidos que los procesos político- institucionales se pueden transplantar mecanicamente como creen que puede hacerse con el modelo chavista venezolano.
En Bolivia no se podrá cerrar UNITEL como se hizo con RCTV. No se podrá aprobar una nueva Constitución Política del Estado con la imposición de "lo plurinacional" o la superposición de otras autonomías que no sean las validadas por el referendum, las departamentales, es decir, Santa Cruz de la Sierra jamás será Caracas y Evo imposible que pueda transfigurarse en un autócrata de botas y charreteras.
Si se persiste en ese camino, la opción excluyente será la imposición y para que ella pueda triunfar será necesario el enfrentamiento en las calles, la persecución, el linchamiento, los disparos y finalmente la muerte, rasgo fundamental de nuestra cultura política de los cinco últimos años.
El MAS y la derecha han logrado perfeccionar la confusión. Discuten todo puertas adentro, pero al país no le explican casi nada. Elucubran tácticas para el funcionamiento de comisiones, para manipular las formas de votación, en el Palacio de gobierno tienen a J.R. que hace, pero para muchos des/hace, y así vamos por donde vamos, ajenos a cómo funciona la sociedad del conocimiento y la información.
Somos un Estado en indeterminación, una sociedad errática y hay quienes pretenden que se puede sustituir el mercado mundial por el comunitarismo originario. Con este panorama, como ciudadano y periodista, ejercito la memoria y la inteligencia para explicarles a mis hijos con la mayor claridad posible, porque los bolivianos nos hacemos cada vez más imposibles.

viernes, 15 de junio de 2007

Un gobierno hierático

Evo Morales disfruta su presidencia. La vive con intensidad y notoria capacidad para transmitir convicciones. Cuando fue a jugar al Sajama, luego del partido en que su equipo ganó por mínima diferencia, declaró sobre la compra de las refinerías a Petrobras y se le quebró la voz con auténtica emoción nacionalista.
Así como el presidente es capaz de llorar, cada que se presenta la oportunidad, lanza una broma, les habla a sus colegas de la Comunidad Andina de Naciones en plan distendido y cuando pasa al territorio de la queja, también deja notar su nervio lloriqueando, quejándose de los conspiradores, de los neoliberales y de los medios de comunicación que "no sé que tienen con el Evo Morales."
Los aymaras son económicos en gestualidad. Sabemos de su proverbial mirada pétrea, pero parece que las cosas en el Poder Ejecutivo van al revés: El único funcionario de gobierno expresivo y consistente a la hora de las alocuciones, además del presidente, se llama Alejandro Almaraz, Viceministro de Tierras, formado en la Jota Comunista también, parece, en los secretos de la oratoria.
El resto del gobierno es hierático. La inexpresividad para hablar comenzando por García Linera y terminando en Contreritas, el portavoz, es ciertamente lamentable. Y es tan lamentable que un señor tan serio como el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, se expone a ponerse por demás en asuntos menores como el pedir la devolución de dos vagonetas todavía en manos de Tuto en su calidad de ex mandatario del país.
L@s ministr@s son unos tristes. Vari@s de ell@s parece que tuvieran estacas en lugar de tráqueas sobre todo cuando tienen que declarar a los medios. Hay una dureza y una omnipotencia en sus rostros como si estuvieran realizando los más grandes sacrificios de la vida. Qué espanto: Mientras el presidente, ríe, llora, lloriquea, recrimina, agradece y despliega una gama de expresiones que le han permitido pulverizar la solemnidad andina, los secretarios de Estado son un lamento boliviano. Incluído Juan Ramón que luego de quitarse los lentes, apenas metió la pata contra la Iglesia, incursionó en el asunto del fútbol con resultados deleznables para sus pretensiones vicepresidenciales, y ni modo, para retornar al púlpito de la sala de prensa del Palacio y defender al Jefe de Estado Mayor de Octubre Negro, Gral. César López, premiado como flamante Presidente de la Aduana Nacional.
Solemnes, sentenciosos y perdonavidas. Ministros: Miren al presidente y traten de contagiarse de su espíritu y su intensidad para gobernar.

sábado, 9 de junio de 2007

Bolivia no cambia aunque Evo cumpla

¿Cómo son/somos los bolivianos?
Aguerridos, luchadores, bloqueadores, huelguistas, concientes de nuestro espacio/tiempo históricos.
Complejos por su diversidad pluricultural, multilingue y ahora parece que plurinacional también.
Conflictivos, porque no es otra la vía que se elige invariablemente para encarar la búsqueda de soluciones a toda demanda e incorregibles porque allí donde parece autenticamente superado el conflicto siempre se advierte una búsqueda por hallar el "pero" siguiente, para que esa sea la palabra que mejor caracterice a nuestro ser nacional, sobre todo en el lado occidental del país.
El historiador José Luis Roca decía hace unas semanas en Santa Cruz de la Sierra cuando presentaba la tercera edición de su libro "Fisonomía del regionalismo boliviano" que la principal contradicción persistía y no se estaba encontrando la manera de superarla: Centralismo versus regiones. Sede de gobierno versus "el interior" de la República.
No hay cambio en Bolivia, si por cambio se entiende remoción de la estructura institucional. Lo que hay es la instalación de un gobierno popular que arrancó auspiciosamente modificando la relación del Estado con las empresas transnacionales de los hidrocarburos que hicieron lo que les vino en gana gracias a las facilidades regaladas por el neoliberalismo.
Ese ímpetu, sin embargo, comienza a frenarse porque cuando ya deben comenzar a notarse señales de modernización del edificio estatal, lo que se advierte son intenciones de copamiento y control absoluto del poder, de sustituir a los pícaros apadrinados por los regímenes anteriores en el Poder Judicial, por otros, igual de dóciles, sólo que ahora al servicio de Evo y el MAS.
A un año y medio de instalado el gobierno, el MAS se parece cada vez MAS al MNR, igual de nacionalista, igual de prebendal, igual de acaparador, igual de manipulador, igual de conducido por un caudillo rodeado por un entorno de adlateres que han encontrado el momento de ajustar cuentas con quienes los mantuvieron proscritos, excluídos, al margen del hecho político boliviano.
Bolivia no cambia, aunque Evo cumpla.
Bolivia podría cambiar si se dibuja un proyecto nacional de cincuenta años en el que la descolonización no sea uno más de los eslógans con las que la clase política ha atragantado a la sociedad civil en los últimos veinticinco años. Bolivia podría cambiar si los numerosos aymaras y quechuas van a dar encuentro a los minoritarios pueblos indígenas del oriente, apaleados por el racismo, el latifundio, la especulación financiera y el aplastamiento sistemático a los derechos originarios por una clase media compuesta por logieros, hijos de las migraciones europeas de las primeras décadas del siglo XX.
Evo cumple, tiene bríos, es poseedor de una gran intución política, pero está comenzando a cometer errores, y el primero, garrafal, que puede costarle muy caro al país es el haber plantado al Prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, y a todo el aparato corporativo que maneja con eficacia el Comité Cívico que ahora preside Branko Marincovic.
Hoy sábado 9 de junio, Evo Morales ha decidido desconocer la legitimidad del Cabildo del Millón, por más reaccionarias que sean sus matrices, igual que cuando se pronunciara por el "No" a las Autonomías en el último referendum nacional.
Si Evo quiere que Bolivia cambie, tiene que pactar con Santa Cruz y tiene que hacerlo con esos fascinerosos de la derecha si pretende evitar que el país se ensangrente.
No es Tuto el líder de la oposición, es el aparato agroindustrial, ganadero, importador, en términos generales, empresarial, afincado en la capital de la horriblemente llamada "Media Luna", Santa Cruz de la Sierra.
La Bolivia de Evo no puede desconocer a la Bolivia fashion que tiene derecho a una modernidad cosmopolita. Si persiste en el ninguneo, será el responsable de una masacre, de una persecución racista zañuda e incontrolable.

lunes, 4 de junio de 2007

¿El Mandela de los indígenas?

Si Evo hubiera decidido ser un indígena abanderado de las causas indoamericanas, si se hubiera reunido con Rigoberta Menchú expresándole su solidaridad por la candidatura a la presidencia de Guatemala, si hubiera edificado un gran encuentro de los indígenas de tierras bajas de Bolivia con los andinos, para reconocer que los verdaderos luchadores por las reivindicaciones de los originarios bolivianos nacieron en la Chiquitanía, en Moxos o en el Chaco desde hace diez años, seguramente tendríamos a un presidente auténticamente comprometido en la cotidianidad con sus hermanos de tiempo y espacios.
No ha sido así, porque a dieciséis meses de gobierno del MAS, ha preferido optar por el perfil dominante de caudillo republicano con referentes delirantes como el de Hugo Chávez. Evo debería estar preguntando por José Ignacio Muiba y por tantos más que fueron para el oriente de Bolivia tan importantes como para el occidente lo fueron Tupac Katari y Bartolina Sisa.
Si Evo hubiera optado por una militancia indígena y no por el perfil de un guerrillero por las luchas independentistas del Siglo XIX podría en este momento llevar su voz a los aproximadamente 350 millones de indígenas que habitan los cinco continentes del planeta. Ha preferido ser un presidente con exacerbado índice de presidencialismo, con un entorno idéntico a todos los malditos entornos que rodean presidentes y les cierran el gran angular para ver el paisaje y todos los territorios posibles.
Evo es presidente de Bolivia. De un país de aproximadamente doce millones de habitantes, incluyendo en ese conteo a los que viven en Buenos Aires, Washington y varias ciudades españolas. Pudo haber sido el líder de los indígenas de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Ecuador, Perú, Colombia, México, otra vez: Guatemala. Pero no, prefiere ser aliado de Cuba y del chavismo, para remar en trío contra las muy fuertes y consolidadas corrientes mundiales.
Hubiera querido que el indio alzado siguiera en el plan de indio y en cuanto fuera necesario, también alzado. El sabrá por qué prefiere ser un político criollo que se deja absorver por las coyunturas, cosa contradictoria para un proyecto político que pretende llevar adelante a perpetuidad.

miércoles, 30 de mayo de 2007

FIFA nuestra: estamos en los cielos

La Pachamama está bramando de ira, los condores quieren emigrar a los alpes suizos para picotear la cabeza pelona de Blatter, Patato Méndez cochabambinea con boicotear la Copa América, Carlos Chávez, presidente de la Federación, ama La Paz porque vivió aquí y va a defender la altitud, la falta de oxígeno, y el privilegio de contar, nosotros, altos y alteños, con más globulos rojos que quienes viven en la "normalidad" del nivel del mar.
Ayer me preguntó el Hombre Invisible que dirige la radio que se ve, si en este momento mundial no hay una pugna y una puja entre el poder transnacional y las oeneges europeas que se esmeran por penetrar e influir en gobiernos latinoamericanos. Yo creo que no, le dije, que la plata de las petroleras, de los fabricantes de armas y de los narcos es infinitamente mas poderosa que las de quienes defienden la biodiversidad, los ecosistemas, los derechos de los originarios, el oxígeno de los grandes reservorios naturales, etc.
Me falto decir en esa entrevista que la FIFA es las Naciones Unidas de los negocios que sitúan al fútbol como undécima industria planetaria. Que la televisión, el merchandaising, y las grandes marcas de consumo pasan por encima de la pelota, el juego y sus misterios. El fútbol es negocio sobre todo, y la esencia del juego queda para los ingenuos puristas entre los que me cuento.
En La Paz las calles se convirtieron hoy en canchas de fútbol, en marchodromos para reclamar la defensa de la universalidad, la no discriminación, la historia y por supuesto que la geografía cordillerana que nos involucra a peruanos, ecuatorianos, colombianos, chilenos y bolivianos.
En 1993-94 afirmé que el fútbol era el mayor patrimonio emocional del país gracias al encantamiento que la Selección Nacional produjo en la gente. Hoy digo que el único factor de unidad boliviana --ojo el ú-ni-co-- es el fútbol. En lo demás nos reafirmamos en lo distintivo que nos hace diversos, laberínticos, desorganizados, desmembrados, librados a la buena de Dios, masticando nuestras miserias y rumiando
contra el otro, indio, mestizo, blanco o negro.
Blatter: Estamos aquí en el cielo de la tierra y queremos formar parte de la guerra lúdica moderna, queremos participar como hasta ahora por derecho. Aunque perdamos casi siempre. Aunque perdamos incluída la altitud de La Paz, que hace tiempo dejo de ser la aliada que ahora lo es, y de verdad, para Ecuador.

domingo, 20 de mayo de 2007

Victor Hugo en Continental

Son exactamente las dos de la tarde del domingo 20 de mayo. Mis hijos me dieron vacación hoy porque pasan el día con sus mamás. Estoy en un Internet de El Prado y comienza el relato de Victor Hugo Morales por Continental AM 590 de Buenos Aires. Juegan el Estudiantes de la Plata del Cholo Simeone dirigiendo desde el banco y la Bruja Verón, organizando los movimientos del "Pincha Rata" dentro el campo frente al irregular River de Daniel Passarella.
Victor Hugo nos cuenta que el cielo porteño es limpísimo. "Ni siquiera un pájaro vuela."
Seguramente en un par de horas comenzará la fecha de la liga boliviana y en la radio comenzarán a latiguear los émulos o malos remedos de relatores argentinos. Con un cielo azul tan limpio como el de Buenos Aires probablemente, pero sin el nervio fundamental para una tarde en la cancha: La emoción. Mediocres, copiones, verbalizadores de un español maltrado la mayoría de ellos, amantes de los lugares comunes, incapaces para la crítica certera, habrá fútbol en las canchas de Bolivia, pero no habrá emoción en las tribunas del Siles.
Da gusto escuchar a Victor Hugo. Ahora que relata el Estudiantes versus River o cuando los lunes aparece en ESPN junto al Mariscal Perfumo para conducir "Hablemos de fútbol". Ese timbre rioplatense inconfundible está respaldado por haber mamado de Montevideo y Buenos Aires de las fuentes primigenias: La casa, la escuela, la cancha y los teatros. Los padres, los maestros, los ídolos y los artistas de la ópera que tanto y con tan grande convicción cultiva el mejor relator de fútbol en castellano de todos los tiempos.
Da gusto escuchar a Victor Hugo. No usa muletillas, no acude al lugar común, nos va contando los desplazamientos y por ahí, cuando se produce alguna jugada de riesgo en uno de los arcos, suena en el fondo algún efecto sonoro parecido a un ventarrón o al paso raudo de un fórmula uno. También se escuchan algunos silbidos, aplausos y vociferaciones, pero encima está siempre la voz de barítono de éste que hiciera llorar a Valdano cuando el mundialista del 86 salió un día a correr con los audífonos y escuchó la grabación del gol de Diego frente a los ingleses, ese que en las últimas semanas ha sido comparado con uno anotado por Messi frente al Getafe.
Victor Hugo Morales no es un relator como tantos. Es un narrador del juego. Y cuando tiene que conversar, rehuye la entrevista y ejercita sus lecturas que felizmente han sido puestas en blanco y negro en un excelente libro que lleva el mismo título del programa televisivo: "Hablemos de fútbol", y que tengo en mis manos gracias a mi amiga Natalia Cabral --hincha de Boca tenías que ser ídola-- que vino a trabajar a La Paz, y sin preguntarme supo elegir el obsequio perfecto.
Van veintiún minutos de juego y todo sigue 0-0. Espero que Estudiantes gané. Hay un gusto aparte cuando pierden los gallinas.

sábado, 12 de mayo de 2007

Versus

La monarquía parlamentaria española cuenta con un sistema de confrontación institucional saludable: El Presidente del Gobierno comparece ante el Congreso de los Diputados, según los temas, para rendir cuentas sobre los avances anuales de la gestión. Comienza con un informe y con respuestas de los jefes de las formaciones políticas opositoras, es decir hay réplica de las bancadas y dúplica del responsable del Ejecutivo para responder a cada una de las observaciones hechas por sus adversarios.
Hace unas semanas se ha presentado el informe de Desarrollo Humano propiciado por la Oficina de las Naciones Unidas para el Desarrollo. A ese grueso y bien diseñado volúmen hay que agregarle un programa televisivo que con el título de "Laberinto", sirve para escudriñar los pareceres contrapuestos de los bolivianos en el marco de la Constituyente y la búsqueda de Autonomías. Para cerrar el combo, se pondrá en el cine "El estado de las cosas", documental encargado por el mismo PNUD a Marcos Loaiza.
De las dos opciones para una democracia que se pretende moderna, prefiero sin lugar a dudas, un debate profundo y realista como el que propicia España, y no los diagnósticos de los oficinistas internacionales expertos en decir cosas con revestimiento técnico y pompa funcionaria. El informe del PNUD no registra la situación del Estado de Derecho, y por lo tanto, sus grandes pretensiones totalizantes de comprensión de la sociedad boliviana se van al garete por tan grave omisión.
Y estas consideraciones surgen a propósito de la necesidad de una confrontación más directa entre gobernantes y legisladores, entre funcionarios y jueces, entre ciudadanos y fiscales, porque si miramos el diario hacer de los medios, todos declaran por separado, pero casi nadie se confronta, y es de la confrontación verbal que podemos extraer mejores diagnósticos de lo que piensan los que creen que lo están cambiando todo y los que se empecinan en demostrar que todo sigue igual con el añadido de la ingerencia chavista.
Evo Morales es una máquina de tirar ideas que se convierten en agenda. Está siempre proponiendo cosas, ha dejado atrás la barricada para encabezar en serio un recorrido hacia algún lugar. Pero a ese recorrido no se opone la posibilidad de otro, alternativo, ese que sólo un sistema de partidos es capaz de propiciar.
Sobre el estado de la Nación el presidente habla muy seguido. La mayoría de sus opositores son excesivamente puntuales y hasta ahora no han sido capaces de desplegar un programa nacional distinto que es lo que da fuerza y sentido a las democracias por lo menos bipartidarias como la francesa, en la que la derecha sí tiene proyecto como acaba de demostrarse con el triunfo de Nicolas Sarkozy y la izquierda no deja de tenerlo, como puede concluirse con la alta votación obtenida por Segolene Royal en la segunda vuelta.
¿Evo versus quién? Por ahora versus nadie. Todo indica que en Bolivia, el destino largo de la política tendrá que dilucidarse en el marco del cambio, y para que esto suceda de mejor manera, habrá que esperar un proyecto, que se pueda llamar, digamos, el Cambio al Cambio. Mientras tanto, el cocalero natural de Orinoca es el presidente indiscutido de esta nación de naciones.

lunes, 7 de mayo de 2007

Con el techo encima

Dos policías murieron aplastados por un techo deteriorado. Dieciséis personas perecieron en un accidente de carretera (Sucre-Potosí)debido a hipótesis 1: El chofer se durmió, hipótesis 2: exceso de velocidad. A una anciana de 75 años la encontraron muerta y maniatada en el edificio Villalobos de La Paz. Siete colegiales de El Alto intentaron un atraco que les permitiera pagar una cuota pedida en su establecimiento educativo. En un boliche nocturno, una chica fue "contratada" para una fiesta y luego de viajar nueve kilómetros, fue bajada por los dos individuos que la llevaban, la golpearon, la violaron y casi la matan. Dicen que son doscientas mil las personas que viven de la ropa descartable, de la llamada ropa usada que llega de los grandes mercados en los que apenas se advierte un botón mal puesto, la prenda es tirada al canasto de lo inservible. Los trabajadores en salud llevan casi dos semanas de huelga de hambre. Los maestros también presionan por sus demandas salariales. En Santa Cruz decidieron un incremento del salario mínimo a mil bolivianos. Edgar Patana y sus muchachos de la COR alteña viajaron a la capital oriental para verificar tal extremo(?).
Esto es Bolivia. Esta es Bolivia. Si no se nos inundan los campos, se pierde el ganado y los sembradíos, el techo puede rompernos la cabeza con derecho a indemnización de 8 mil dólares y renta vitalicia...vitalicia para los familiares que lloran al finado de turno. Ultimo momento: Parece que alguna de las flamantes jardineras de la nueva Avenida Camacho fueron destrozadas por algún compatriota al que no le gustan las flores.

jueves, 3 de mayo de 2007

Los dolores lumbares de Alvaro

Han operado de ernia (¿o hernia?) de disco al Vicepresidente García Linera. La intervención que se le practicó en la clínica Los Olivos de Cochabamba no ha sufrido contratiempos por lo que anuncia estar listo para volver al ruedo paceño de la política.
En una entrevista radiofónica,Alvaro contó que se produjo esa ernia (¿o hernia?)acarreando trastos pesados...Cuando escuché testimonio tan importante empecé a conjeturar acerca de qué cosas tan pesadas podía cargar sobre sus espaldas este cochabambino que en su juventud dicen que caminaba por El Prado valluno con la camisa arremangada y el flequillo al viento.
Llegué a la conclusión que lo único que puede haber cargado en la vida el Vice son dos cosas: Cajas repletas de dinamita o libros. Me inclino más por pensar en la segunda posibilidad y como alguna vez afirmó que cuenta con veinticinco mil tomos en sus estantes, para haber sido trasladados allí, seguramente fue necesario el embalaje y la mudanza.
Ahora que Alvaro tiene un séquito de ayudates, secretarias, asistentes y los infaltables lame zapatos del poder, no tendrá necesidad de cargar nada, porque cuando se está en el poder se pueden usar muchos ayudantes para estos menesteres que en el caso de nuestro intelectual tienen ahora que resultar insignificantes.
García Linera puede estar tranquilo porque sus dolores de espalda, si es que vuelve a padecerlos no serán por cargar cosas y por lo tanto, la posibilidad de que el disco sufra otra vez problemas es muy remota, así que junto con JR el llunkerío y la sistematización con fuerte tufo a petulancia volver a visitar en pocas horas, los pasillos del Palacio de Gobierno. A propósito de este par: Dicen que Alvaro se quedará a cuidar la silla cuando Evo vuelva a ser candidato y el que está con ínfulas de ir como segundo es JR.

sábado, 28 de abril de 2007

IWGIA

Acaba de salir de la imprenta la revista Asuntos Indígenas que en su primer número de 2007 dedica un conjunto de artículos al primer año de gobierno de Evo Morales.
Ha sido una experiencia intensa y distinta porque los textos se escribieron en Bolivia y gran parte de ellos se editaron en Dinamarca, sede del Grupo Internacional de Trabajo en Asuntos Indígenas (IWGIA)que trabaja en la temática indígena de los cinco continentes.
En La Paz entrevisté al antropólogo Xavier Albó y al Canciller David Choquehuanca, en Santa Cruz el colega Carlos Vedia conversó con los representantes indígenas Pedro Nuni y José Bailaba, y con el ex Prefecto y ex Ministro, Carlos Hugo Molina.
Escribieron enfoques largos y temáticos, el propio Albó; la ministra de Desarrollo Rural, Susana Rivero; la socióloga Silvia Rivera; el abogado experto en tierra y territorio, Leonardo Tamburini; el Constituyente Carlos Romero y éste periodista.
Luego de correcciones van y vienen, se diseñaron y diagramaron las 92 páginas en Copenhague y gracias a un programa que se llama PDF Profesional se "bajó" todo el material en una imprenta de La Paz.
Como autocrítica debo confesar que nos faltaron el tema minero, a partir de los sucesos producidos por la disputa del cerro Posokoni en Huanuni, y el tema educativo encabezado por el polémico e interesante Félix Patzi. Con el primer tema un amigo orureño nos falló y con el cambio de ministros la gente de comunicación del Ministerio de Educación se distrajo en la salida y no tuvo a quién designar para que se encargara del texto respectivo.
En este recorrido de análisis de ensayos y reflexión sobre el primer año de Evo en el gobierno, tuve, además, el privilegio de conocer un valiosísimo trabajo de Albó que publicará en septiembre la Universidad de Oxford que lleva el muy sofisticado título de "La persistencia de lo étnico en Bolivia con sus temporales oscilaciones".
Fueron tres meses de leer, releer, corregir una y otra y otra vez, en coordinación con el responsable de IWGIA para América Latina, Alejandro Parellada, un tipo bárbaro, nacido en Buenos Aires y por supuesto que si es bárbaro es porque lleva la azul y oro de boquita adherida al alma.
Con Xavier Albó tuvimos una muy enriquecedora charla en su residencia jesuítica de La Paz que escribió una historiación de la democracia. Susana Rivero hizo un trabajo de retrospectiva histórica sobre las políticas extractivistas neocoloniales que marcaron la explotación de los recursos naturales en Bolivia. Leonardo Tamburini, el director de la ONG más mediática del país, el Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS, hizo el trabajo más extenso sobre la ley de reconducción comunitaria que modifica la ley INRA. Carlos Romero se refiere a la Constituyente e incide en los temas de tierra y territorio. El Canciller Choquehuanca se esmera en referir la cosmovisión aymara que guía los pasos del gobierno de Evo.
En las entrevistas, Bailaba y Nuni hablan desde la experiencia indígena de los pueblos del oriente, de las tierras bajas bolivianas. Carlos Hugo Molina incide en la construcción de nuevos paradigmas en la política boliviana con el nuevo gobierno y con Albó hablamos de los rasgos polifacéticos de Evo.
Este aporte crítico con fuerte base académica se completará con el informe anual sobre el mundo indígena --350 millones de originarios en el planeta-- que también publicaremos en La Paz la segunda semana de mayo de 2007.
La revista puede comprarse en La Paz en la librería Yachay Wasi a partir del miércoles 3 de mayo.

Cable a Tierra

"Cable a tierra" significa muchas cosas. Fito Páez cuenta una desgarradora historia personal de alguien que ama pero está enganchado a la cocaína. Digamos alguien que para pisar el suelo tiene que bajarse del caballo que lo tiene endemoniado.
A partir de esa historia, de la metáfora que nos conduce a pensar en la necesidad de soñar sin abandonar el sistema solar, creí que el título era el más apropiado para el microprograma de radio que de lunes a viernes va por Erbol de La Paz en los horarios de las 14:00 y las 17:30. Creo que esos diez minutos son suficientes para abordar uno o dos temas de la agenda diaria. Transitamos por el segundo ciclo y hay el plan de hacer uno tercero que se aboque esencialmente a abordar los tramos decisivos de la Asamblea Constituyente.
El cable es para conectarnos y la tierra es el lugar de todos, más allá de nacionalidades, identidades, intereses corporativos y esto me viene bien porque soy un antinacionalista convencido, porque creo en la ciudadanía universal, en la democracia para privilegiar en este tiempo, a los que siempre fueron aplastados precisamente por los nacionalismos que son la expresión, digamos moderna y occidental, de cualquier fundamentalismo.
La tierra, además de recordarme algunos poemas de Machado que convirtió su pluma en arado, me concilia a diario con lo distinto y los distintos: Indígenas, campesinos, obreros, maricones, lesbianas, drogadictos, pushers, dealers, putas, vendedores de dulces, distribuidores de agua, de leche o de gaseosas, reclusos, violadores, asesinos, ladrones, estafadores, alcoholicos, juergueros, mujeriégos, curas, monjas, musulmanes, judíos, mulatas cubanas, chicas de Ipanema, negros de Harlem, perros de raza, gatos de angora.
"Cable a tierra" es por ahora una propuesta muy específica en la que la política y lo político son asuntos dominantes. Aspira a convertirse en otras cosas, en función de las aspiraciones de este periodista y por que sin la audiencia sería imposible gracias por los halagos, las puteadas y las iras. El programa, sin proponerselo, como cualquier propuesta mediática, debe tener la fortaleza para recibir toda clase de respuestas, desde la simpatía y la compasión hasta el odio y el resentimiento. Como la vida.

jueves, 26 de abril de 2007

Este periodista

Voy como periodista por la vida desde 1982. Mi primer artículo se publicó en la página cultural del diario Presencia que editaba el chaqueño Jesús Urzagásti. Desde entonces fuí crítico de cine y jamás cineasta frustrado. Hincha del fútbol desde las entrañas de la infancia y sí, futbolista frustrado. Pasé por varias redacciones de diarios --Presencia, Ultima Hora, Hoy--, por un par de radios y fuí el gerente de Televisión Boliviana en los meses previos a la llegada de Evo Morales Ayma a la presidencia de la República.
Comencé con el envío de un texto para un concurso de crítica cinematográfica amateur. Elegí "Dersú Uzalá" de Akira Kurosawa. Fue la primera vez que me encerré por horas de horas en el cuarto azul para teclear en una pequeña Olympia. Gané gracias al jurado conformado por Amalia de Gallardo y el futuro presidente de Bolivia, Carlos Diego Mesa Gisbert y a partir de ahí pensé que el asunto de mirar películas, leer la colección de los libritos de Luis Espinal, conocer la vida de Einsenstein, internarme en filmografías europeas y los mejores de nuestras pampas, serranías y alturas era un asunto apasionante.
Durante estos últimos cinco años, hice un programa de radio sobre la copa del mundo "Alemania 2006" y me divertí con pasión profundamente futbolera. Hice un conjunto de entrevistas también sobre el Mundial para el programa televisivo "Doble sentido" de Amalia Pando y esas breves conversaciones de veinte minutos fueron la confirmación de que frente a cámaras se puede conversar con inteligencia y picardía --gracias a la calidad de los interlocutores-- y no perpetrar horribles entrevistas convencionales y rígidas.
Luego vinieron los desafíos de programas televisivos, todos de entrevistas, "Palabra clave" (2008, sobre la nueva CPE), "Bolivia decide" (2008, sobre el referendum revocatorio que al final fue ratificatorio). "Debate" (2008), otro ciclo de "Bolivia decide" (2009, sobre el referendum para la aprobación de la nueva CPE) y "Palabra clave" (2009, entrevistas sobre la actualidad política, económica, social y cultural de Bolivia).
Este es el primer y único artículo de la presente publicación que he modificado en sus coordenadas espacio temporales con el objeto de convertirlo en introducción explicativa. Los textos que pueden leerse a continuación conservan las lógicas del momento en que fueron escritos y publicados en el blog (todos llevan fecha), y en esto se encuentran los motivos por los que seguramente varias temáticas centrales resultan recurrentes y redundantes en el momento de la evaluación general de este seguimiento periodístico.
Este registro está basado en materia noticiable, en la intepretación periodística e ideológica de cada hecho y en una tendencia predictiva de todo cuanto vendría a continuación, considerando dos elecciones presidenciales, una elección de asambleistas para la Constituyente, varios referendums departamentales, un referendum revocatorio, y un referendum por la nueva Constitución Política del Estado.
Soy un periodista convencido de que nuestra primera misión es informar, sin que ello signifique que debamos asumir falsas posturas de neutralidad y distancia cuando se trata de asuntos que comprometen el bien común. En este trabajo hay una toma de posición inequívoca, y por ello mismo, una mayor obligación ética en rehuir las tergiversaciones de los momentos y los sucesos que se describen aquí como base de sustentación para contar lo sucedido en este nuevo tiempo que vive Bolivia.

La capitulación chavista

  Desde el viernes 27 de febrero, Bolivia se ha convertido en un país serie B. Se trata del último cherry comunicacional que ha terminado po...