Dicen que buscaban a Fariñas, un empresario nicaraguense establecido en Guatemala, amigo de Cabral, quien viajaba en su auto hacia el aeropuerto. Lo concreto es que en el país del racismo más violento de América Latina, los reaccionarios mataron a un progresista de la poesía y la música, una persona que siempre desafió guitarra en mano, las maneras convencionales y reglamentarias de vivir. Dolorosa y triste la muerte de Facundo, debería habernos sacudido de verdad, pero la muerte ya es una rutina a cierta altura de la vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
La capitulación chavista
Desde el viernes 27 de febrero, Bolivia se ha convertido en un país serie B. Se trata del último cherry comunicacional que ha terminado po...
-
Tengo un asíduo lector que en nombre de una falsa cruceñidad sale al paso a defender casi siempre lo indefendible, y lo hace a menudo contra...
-
"¡Masista de mierda!" me dicen en las calles los que aborrecen mi trabajo y mi visión sobre lo que sucede en Bolivia. Supongo que ...
-
Hemos escuchado esta mañana con devoción por la música, al Ensemble Martin Schmid en la catedral de la Inmaculada Concepción, en el marco de...