lunes, 29 de noviembre de 2010

La mentira del embajador Greenle

Una prensa antiimperialista perspicaz y atenta debería estar armando toda una revolución deliberativa luego de que el ex embajador de los Estados Unidos, David Greenle, confesara con sentimiento de culpa que le había mentido a Evo Morales, a los pocos días de asumir como primer mandatario, cuando le dijo que el presidente saliente, Eduardo Rodríguez Veltzé, tenía conocimiento acerca de la operación de los misiles chinos.
Si a esto le añadimos la conmoción que ya ha comenzado a provocar la "entrega" de información secreta del gobierno norteamericano a prestigiosos diarios europeos, con estos datos ya es indiscutible que republicanos y democratas, bien soportados por las fuerzas armadas y la industria armamentísta más infernal del planeta, basaron historicamente su política exterior en el espionaje y en las operaciones de inteligencia indistintamente manejadas por las llamadas "agencias."
El arrepentimiento de Greenle es un elemento central para confirmar que cuando se trata de estos temas, no hay delirio antiestadounidense que valga. Es simplemente así: Mediaticamente correctos, operativamente tenebrosos...El presidente Morales le creyó a Greenle y eso le ha costado al expresidente, por lo menos cinco años de dificultades para encontrar la puerta de la justicia a través de un debido proceso para que el asunto quede esclarecido y se repare el maltrato del que hasta ahora ha sido víctima un presidente que dirigió una cuidadosa transición hacia un proceso eleccionario, que asumió por la vía constitucional de la sucesión en su calidad de Presidente de la Corte Suprema de Justicia.
Un puñado de militares y la embajada de Estados Unidos hicieron un operativo a espaldas del presidente, según reconoce implicitamente Greenle, quien en la misma declaración, afirma que considera al jurista, hoy decano de Ciencias Políticas y Jurídicas de la Universidad Católica, una persona honesta y transparente.
¡250 mil documentos! Ese es el número total de textos de los que iremos conociendo parte a través del diario El País de Madrid, con los que quedará claro, a confesión de parte, cual es la lógica imperial todopoderosa, en el que un asunto como el de Rodríguez Veltzé resulta significativo en lo concerniente a Bolivia.

martes, 9 de noviembre de 2010

Marcicus

Un lector con el sobrenombre de Marcicus me pregunta si continúo militando en el "Estado plurinacional con la victoriosa constitucionalización de sus pueblos indígena originario campesinos". Su pregunta es ponzoñosa porque se aprovecha de mi decisión de haber eliminado dicha frase del encabezamiento de este blog. Respuesta: Seré militante invariable de la pluralidad de voces, de la inclusión y por lo tanto del Estado plurinacional. A pesar de los mal intencionados como éste que andan forzando respuestas o falsos debates que jamás conseguirán.

domingo, 31 de octubre de 2010

El pulpo Néstor

Es una coincidencia, no una broma de humor inglés. Kirchner y el infalible vaticinador de Sudáfrica 2010, el pulpo Paul, murieron con pocas horas de diferencia. El uno se fue luego de varias alarmas que lo llevaron al quirófano y le pedían pausa, y el adivino de tentáculos sin margen de error, porque estaba viejo y era hora de que se marchara.
Si fusionamos las imágenes para aprovecharnos de ciertos rasgos simbólicos está claro que Paul no era Néstor, pero sí que Kirchner era un pulpo de la política en un país en el que el espectro partidario pasa por el anchísimo faccionalismo peronista.
Para comenzar el expresidente y consejero principal de alcoba y despacho, había nacido en el sur y nada tenía que ver con la dominante tradición porteña centralista. Inteligente, rápido, sagaz, exitoso abogado de seres caídos en desgracia o en urgencias, maniobrero y facilmente irritable, el ex presidente argentino y número uno de UNASUR se fue a sabiendas que si seguía como siguió , podía irse. Había transcurrido un mes de una angioplastia, y aunque dicen que bajo la velocidad, a los animales políticos no hay antítodo que pueda neutralizarles el instinto y la dinámica cotidiana.
Néstor fue un pulpo. Amaba a Cristina más allá de los microclimas que cualquier pareja suele atravesar a lo largo de su convivencia. Era de izquierda, pero a la hora del balance no queda suficientemente dilucidado cuan transparente fue su accionar a la cabeza de la cosa pública. Para que les quede claro a los cultores del prejuicio y el estereotipo, los inescrupulosos de izquierda o de derecha , son igual de inescrurpulosos condenables.
Kirchner fue un gran político, pero la Argentina se merece un Maradona de la política que hasta ahora no aparece (no es Macri, no es Denarvaez, no es Moyano, no es Alfonsín hijo). Creyeron que Perón energizaba todas las almas, pero estamos en el siglo XXI y demasiadas cosas han cambiado.

jueves, 28 de octubre de 2010

Bolivia 1980 - 2010, una historia periodística

El próximo domingo 7 de noviembre el diario La Razón lanzará a la venta "Bolivia 1980 - 2010", libro de 280 páginas que registra año por año los sucesos producidos en nuestro país desde la dictadura de García Meza hasta nuestros días.
Con un equipo periodístico que ha sabido encarar el desafío, hemos logrado fusionar el oficio de un equipo externo que armé desde Santa Cruz de la Sierra, mas la participación de un conjunto de especialistas y el prestigioso soporte de un diario que celebra dos décadas de vigencia.
Estoy muy gratificado de haber pensado y dirigido este proyecto. Es la certificación de que el único oficio que puedo ejercer con cierta solvencia es el periodístico.
El libro costará 30bs. lo que significa que se busca estar al alcance de la mayor cantidad posible de bolsillos.
Desde este blog tengo que agradecer a Gabriel Chávez, Pablo Deheza, Ricardo Bajo, Bernarda Claure, Javier Sanjinés, Magela Baudoin, Patricia Molina, Andrea Urioste, Susana Rivero, Gerson Rivero, Carlos Arze, Enrique Ormachea y Gabriel Columba, que han contribuído a que esta edición sea posible.
Hacer periodismo. Ser periodistas. Así hemos encarado esta propuesta editorial que esperamos pueda estimular el ejercicio de la memoria y la crítica.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Un símbolo de paz

Ana María Romero de Campero fue la portadora de la conciliación y el encuentro desde que asumió como Defensora del Pueblo. Dejó la carrera periodística para abrazar el servicio público con una convicción y entereza hasta hoy inigualables en la última historia de Bolivia. Antes, Ana María fue una muy estructurada y cuidadosa periodista, después se convirtió en la tejedora de acuerdos y en la promotora de los diálogos sustentados en una vocación pacifista, siempre tomando partido por los más débiles, por los explotados, por los pobres.
Ana María fue consensuadora, pero hizo de la toma de posición la virtud que muchos llamados neutrales nunca exhibieron porque en realidad esa supuesta neutralidad era nada más una
máscara que escondía oscuras relaciones con los poderosos.
A ratos con la voz temblorosa, pero siempre bien timbrada y perfectamente sustentada por su gran lucidez, recuerdo con melancolía su palabra precisa y orientadora a quién fue mi directora en el diario Presencia y a quién le vaticiné en una de mis entrevistas televisivas que sería presidenta del Senado. Ana María ha sido una gran mujer, y quedará en nuestro recuerdo como esa persona, transparente y auténtica, con talento y liderazgo para guiar a la sociedad por mejores caminos.

jueves, 7 de octubre de 2010

¿Se puede separar al escritor del político?

El Nobel de Literatura 2010 certifica el extraordinario oficio literario de Mario Vargas Llosa. El que a nombre de algún dogma, o desde alguna esquina ideológica, quiera restarle méritos, incurrirá en mezquindad y en torpeza. Es legítimo, sin embargo, preguntarnos cuan posible será diferenciar al novelista, al hombre de letras en general, del político, candidato a la presidencia y columnista político del diario El País de Madrid.
Convengamos en que Vargas Llosa es un converso y los conversos pensaron --y escribieron--alguna vez con otro prisma. Cuando perteneció al círculo del boom latinoamericano, Mario era tan de izquierda como Cortázar o García Márquez, esto es que gran parte de su primera obra está escrita desde ese lugar de la ideología y por lo tanto, desde un lugar en el mundo que poco tiene que ver con su actualidad tan europea, londinense o madrileña, desde la que como opinador de la actualidad mundial, incurre en dogmatismos más dogmáticos que los de un liberal que siempre fue liberal.
Vargas Llosa narra en sus novelas y sentencia en sus artículos. Agudiza la imaginación en sus internaciones por la ficción, y uniformiza y generaliza, al mejor estilo que pueda hacerse desde las metrópolis de pensamiento y dominación, achatando las diferencias, desconociendo los matices. Por eso ataca sin distinciones a Fidel, Chávez y Evo Morales, sin reparar en que las diferencias entre estos son bastante más importantes que las afinidades.
Vargas Llosa es un escritor de historias fantásticas y un diseccionador estilístico impecable cuando tiene que abordar alguna realidad que está más acá de sus ficciones, pero lamentablemente, a sus 74 años, es nomás la expresión de quien cambia utopía por realismo, que de mágico no tiene nada, un realismo apegado a la racionalidad conservadora de occidente donde la clase magistral será siempre indiscutible frente a otras dinámicas pedagógicas en la que para aprender se rompe la barrera del maestro que todo lo sabe y los alumnos, sentados allá abajo, desorientados en su ignorancia.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Contra el golpe policial en Ecuador

De la misma manera con la que nos pronunciamos con respecto del golpe asestado al gobierno del Presidente Zelaya de Honduras, expresamos nuestro repudio al intento de acabar con el Estado de Derecho en el Ecuador.
La diferencia es que el presidente Correa se mantiene en Quito y que los aventureros que lo secuestraron tienen las horas contadas. Van a tener que ir presos si no llegan a escapar por su gigantesca irresponsabilidad, en un contexto sudamericano que a diferencia de otros tiempos actúa hoy en bloque y tiene absolutamente claro el despreciable papel ambiguo que juega, nuevamente, la administración del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.
Siempre detrás de estos intentos desestabilizadores está la mano invisible del imperialismo norteamericano a través de sus agencias operativas. La democracia en nuestro continente, es la única manera de combatir las cada vez más infructuosas intentonas yanquis de recuperar espacio para una injerencia que hasta hace unos años, era parte de la institucionalidad de nuestros países, gracias al entreguismo de los gobiernos cipayos que así lo decidieron.

viernes, 10 de septiembre de 2010

11-S

Me invade una rara sensación cuando recuerdo que en 1992 me subí al piso último de una de las torres gemelas. Ví al mítico Empire State como a un enano algo más grande que los otros enanos. Y pensar que desde abajo esos edificios son gigantes capaces de cerrar el cielo y oscurecer muy temprano las calles de Manhattan.
Ese mismo día, en 1973, fue asesinado en La Moneda Salvador Allende. Entre los terroristas del Islam y los sofisticados asesinos de la CIA no encuentro diferencias. Eliminan todo lo que les estorba en cuerpo y alma, y para que el show de la industria de la guerra pueda reverdecer luego de Irak y Afganistán, aparece un descerebrado que anuncia quemas de El Corán. No se da cuenta que trabaja para los fabricantes de la muerte que necesitan compra-vender sus devastadores inventos en un mundo en que la tierra se degrada y el hombre es cada vez más esclavo de toda esta sofisticación de revolcarse en el dinero que nos hace cada día más pobres de espíritu.

martes, 17 de agosto de 2010

Whipala

Ajedrezada colorida o colorinche, si la whipala fuera la bandera de Bolivia sería única, inimitable, y con el sólo parecido de los colores de la bandera del movimiento gay lésbico mundial.
El ajedrez el juego/deporte ciencia, y sus colores, son la mejor expresión de la diversidad, y el entrecruzamiento de sus casillas, la manera más gráfica de simbolizar la interculturalidad.
La rojo, amarillo, verde, en todos los órdenes posibles, es una bandera dominantemente africana. Varios países del continente más pobre del planeta, comenzando por Camerún, son tricolores con distintas variaciones.
He visto flamear whipalas en varias marchas indígenas por las carreteras asfaltadas que conectan al oriente y al occidente bolivianos. Estaba convencido que incluso esta enseña aymara fue adoptada como propia por las naciones indígenas de tierras bajas, pero alguna gente de Santa Cruz de la Sierra ha corregido oportunamente mi inexacta apreciación, ya que se trataría, en circunstancias excepcionales, como lo es una marcha por demandas, del uso de "emergencia" de un símbolo distintivo, antes que de una divisa que representa historia e identidad.
La whipala es hoy un símbolo constitucionalizado. Pero los alérgicos a la plurinacionalidad boliviana, ven en ella, una especie de anticipación de lo que podría ser un país fragmentado que acaba de salir de una profunda crisis regional con el pedido de federalismo a cargo del sufrido pueblo potosino al que injustamente se ha acusado desde el gobierno de estar instrumentalizado por la derecha.
La whipala y la flor de patujú son los símbolos más agraciados de nuestro país. La ajedrezada es más vistosa --única, incomparable-- que la tricolor, y la flor de patujú más armoniosa que la más elemental kantuta. Sobre gustos y colores no han escrito los autores y por eso digo lo que digo.

lunes, 19 de julio de 2010

Un espectáculo para pensar

El fútbol es la opción de múltiples combinaciones para leerse desde esquinas que en las topografías de la lógica son imposibles, pero que en las conexiones de la ficción lúdica terminan convirtiéndose en posibilidades reales. Conectar, por ejemplo, el hecho de que España le deba en cierta medida la obtención de la copa del mundo al fútbol holandés, no precisamente al que jugó su adversario en la final, sino el que construyeron a partir de Michels, Cruyff, y los varios desembarcos de técnicos y jugadores en el Barcelona que tiene un antes y un después de los holandeses, sobre todo del Ajax, en su historia.
Un amante del fútbol bien jugado, ofensivo, en el que la marca ganadora está dada por el talante del equipo y los talentos de ciertas individualidades debería ser hincha de River y no de Boca, me dijo con certeza Marco Sandy. Leo una declaración de Nicolás Burdisso, mientras la selección argentina aviva la llama de la ilusión en Sudáfrica que confirma el dardo que me disparó el simbólico defensor bolivarista : "Con Bianchi esperábamos, esperábamos, hacíamos un gol y a defendernos...jugabamos muy a la italiana." Y yo que odio al catenaccio, hincha de Boca hasta la muerte.
Debo explicarme y razonar esta que en los hechos reales aparece como una tremenda incoherencia y debo comenzar por decir que si hay un territorio en el que las verdades terminantes no existen es el del fútbol. La relatividad está marcada por la irrepetibilidad de cada uno de los partidos y la lógica puede entenderse cuando termina campeón el equipo que en lo posible ha sabido encontrar el engarzamiento entre la calidad del juego y la eficacia ganadora.
Pero la militancia tiene que ver no sólo con la elección de un cuadro por su estilo de juego o los rasgos estéticos dominantes a lo largo de su existencia. Pasa por la traducción en el juego de unos aparentemente insondables dispositivos ideológicos, y en el caso de mi adoración por la camiseta xeneize, esto se debe a mi aprecio eterno por la raigambre popular, tanguera, pobre y villera que representa Boca. Y si a eso le sumo que se pusieron la camiseta azul y oro Angel Clemente Rojas, Diego Armando Maradona, Juan Román Riquelme y Carlos Tévez, y desde la bolivianidad, Milton Melgar, tengo que ese que parece un cliché es en realidad, una guía de vida: Boca es un sentimiento. Una manera de entender con profundidad y poesía a los hombres y mujeres de esta América Latina saqueada, exaccionada, manoseada haasta límites que produjeron revueltas, guerrillas, revoluciones, dictaduras, represiones, desapariciones y formidables respuestas populares para derrocar a los tiranos y ladrones que nos mantienen pobres...y villeros. ¿O no eran bolitas y bosteros en cantidades apreciables, los que derrocaron en 2001 a De la Rua y sus secuaces?
En la cancha Boca expresa todo eso, pero es desde su potencia popular, repleta de sufrimientos y momentos terminales que ha llegado a convertirse en el club más ganador en la historia mundial de los equipos de primera división y alta competición.
Si fuera el fútbol por el fútbol, desprovisto de su carga histórico, social y cultural, por supuesto que sería de River y ahora que lo dirije Angel Cappa con mayor razón, para mi gusto, el director técnico rioplatense que mejor interpreta y explica el respeto por el buen trato de la pelota y que el pasado año, con un equipo de laburantes casi logró hacer campeón a Huracán. Pero no. Soy y seré siempre hincha de Boca, aunque no por eso deje de reconocer que los legados de calidad futbolística que nos ha dejado el equipo de la banda roja son de agradecer, para no ir muy lejos, desde el Beto Alonso hasta Enzo Francescoli.
Con toda esta fundamentación se entenderá por qué abomino al Real Madrid, el equipo de la Falange española, por más de cuatro décadas entronizada en el poder dictatorial, y respeto al Barsa de los culés republicanos y antifranquistas. Y se entenderá, también, que para mí no existen los hechos de masas ahistóricos y desactivados del pensamiento humano que gesta desde los horrores más inimaginables hasta las celebraciones más democráticas y desbordantes.

viernes, 25 de junio de 2010

Vitrineo

Nunca antes esta ciudad tropical fue tan vitrinera. Falta poco para que detrás de la poesía que pronto será otra moda a consumir, aparezca una gran estrategia de marketing, una pila de cadaveres agolpados en el ropero de la abuela, o se sepa que en esos mismos armarios se encuentran papeles manuscritos celosamente guardados en los que figuran las pruebas irrebatibles de la vida como plagio de unas literaturas a otras (es que incluso ya tienen su feria del libro).
Vitrinas una detrás de otra y maniquís fijos en los escaparates y maniquís vivientes recorriendo esta ciudad con tantos incapaces de aspirar a un esnobismo por lo menos llamativo y algo original, para el que hay que leer un par de datos sobre la alta costura o el pret a porter.
Vitrinas plagadas de vitrineras con resabios de villorrio de principios del siglo XX. La colisión entre el costumbrismo y el consumo de farmacos y anfetaminas precede a las conversaciones gritonas, poco estructuradas, casi descerebradas de estos clanes que juegan a Miami Vice siglo XXI. Es una decrepitud de casas de juego multichillonas y ensordecedoras. De casas de putas atestadas de paraguayas indocumentadas y hermosas. De asaltantes de celulares que por tu Black Berry te envían directamente a la sección de muertos exquisitos.
Y encima, cuando los maniquís vivientes deben subir a sus comandos Hummer para anillar la ciudad y convertirla en una argolla de maquinas a velocidad turbo, los billetes que blanquean e inundan el mercado señalan claramente que un cocalero del subtrópico jamás podrá subirse a pilotear un supersónico automático con look Lady Gaga/Gisela Santa Cruz o Ricky Martin/Mister Bolivia, porque entre la cultura de la chichería y la del escaparate bien producido hay una distancia como la que separa South Beach de Zinahota.
Vitrinas de acontecimientos en que la sustancia son las vitrinas mismas. Las marcas valen por las caderas, los libros por las presentaciones en sociedad y el vino de honor, todo perfectamente sintetizado por el nombre de un sitio que debería ser el Archivo Histórico Filosófico de esta legión de consumidores: "¿Qué me pongo?".
Marcas, todas las marcas originales, nada de trucheríos, porque para eso, sobra con la cantidad de libros piratas que alternan su orden de casco viejo y céntrico con el fashionerismo autonómico y pluricomprador.
Vitrinas y mujeres guapas. Revestidas de una feminidad aparente y pedestre habría que decir. Me muero por ver si mañana saldrá mi foto en Sociales.

martes, 15 de junio de 2010

Un giro necesario

Hace un par de meses que he dejado de vivir en La Paz. Luego de de haber transcurrido mi existencia en la ciudad boliviana por excelencia, se ha impuesto la sensatez y la prudencia que me ha conducido a un sitio que invita a dejar de hablar de política por un largo tiempo. Es que ya cansa tanta tontería y redundancia en el error de parte de sus protagonistas. Por eso ahora voy en busca de otros confines y vuelvo a visitar lugares que activaron mi pasión por el periodismo: el fútbol, la música, el arte, las historias sencillas de gente sencilla.
He pensado en publicar un librito al que le pondría el rótulo de cuaderno periodístico, basado en los tres años de vigencia ininterrumpida de este blog, y que bajo el nombre de "La mirada inconforme", registra el proceso político iniciado en 2006 y concluye en su primera parte durante este 2010. No estoy seguro de hacerlo. Espero un par de consejos para tomar la decisión y mientras tal cosa sucede, escribo a diario para La Razón una columna sobre Sudáfrica 2010 que también se publica en su edición digital.
Vivo ahora en el departamento de Santa Cruz, en pleno corazón de la identidad chiquitana y misionera, un sitio al que llegaron franciscanos y jesuitas y a tiempo de plantear la necesidad de enseñar, se percataron que también podían aprender de los originarios habitantes precolombinos y precoloniales de estas tierras. Esta es la Bolivia que no se ve desde la cordillera y eso que tenemos la ventaja de mirar desde las alturas. Es distinto vivir aquí porque conduce al redescubrimiento de las propias entrañas, por lo menos en lo que a mí respecta.

domingo, 13 de junio de 2010

El peligro de la corona de frutas

Luego de una larga trayectoria vigorosa y combativa que ha motivado un record para el registro cinematográfico documental (el último cineasta que se preocupó por su influencia fue nada menos que Oliver Stone), después de una primera gestión gubernamental a la que nadie podrá negarle la conquista de un revolucionario ensanchamiento de la banda de participación popular, algo le viene sucediendo al presidente Evo Morales que lo acerca más a la referencia pintoresca que a la del hombre de Estado. No sea que luego de decidir participar en la inauguración de la Copa del Mundo del Africa, reciba una corona de frutas en lugar de las llaves de visitante ilustre.
Estoy convencido que la cercanía de los despachos presidencial y vicepresidencial da lugar a que García Linera cuente con todas las condiciones para encimar exageradamente al "hermano Evo", y que su influencia en las últimas semanas haya sido perjudicial, si se tienen en cuenta las desmesuradas declaraciones del número dos acerca de las competencias, para él, ilimitadas del Estado en su intervención -y en su injerencia- en todos los compartimientos de la economía nacional.
A casi medio año de inaugurado el segundo período del MAS-IPSP, la contabilidad política nos dice que hay un indisimulable deterioro --y una ostensible diferencia-- en la calidad de la gestión pública a saber: Ministros con baja ejecución prespuestaria, empresa de hidrocarburos con rasgos más administrativos que innovadores, gestión minera errática en el tema de la explotación del Mutún, eliminación de la consulta a pueblos indígenas para la explotación de ciertas zonas del país con recursos naturales, innecesario arrinconamiento a opositores que de por sí no inciden en la institucionalidad, preeminencia de un sólo pueblo indígena por encima de los otros treinta y cinco en el diseño del Estado plurinacional, ostentación de poder y arrogancia de parlamentarios, ex líderes de movimientos sociales, ninguneo olímpico a referentes regionales de izquierda con proyección en el oriente y el sur del país, preocupantes señales de una pérdida de control de la lucha contra el narcotráfico y territorios autónomos de facto como Caranavi y Uncía en que se impone la barbarie.
Se nota en demasía la diferencia entre el primer y este segundo mandato de Evo Morales, y ahora que vuelver al ruedo Juan Ramón Quintana para convertirse en ministro de gobierno sin cartera, para el control y el contrapeso a las gobernaciones opositoras con el membrete de Macroregiones y Zonas Fronterizas, se espera que el Ejecutivo pueda encarar una reconducción proactiva en sus haceres, independientemente de lo muy mal que el ex ministro de la presidencia pueda caerles a los reelegidos líderes de la media luna y el extinto CONALDE.
Mucha ingratitud e inconsecuencia se ha notado en la jerarquía palaciega. Se dice, por ello, que esa sería una de las razones para que Ana María Romero de Campero no haya reasumido la presidencia del Senado. Que al haber quedado "abandonada" en un acto público se encontró con que su presencia podría resultarle tremendamente incómoda al Presidente de la Asamblea Legislativa.
Si Evo no hace como Paz Estenssoro que como jefe de Estado se puso muy por encima y por delante de los amenazantes y asfixiantes entornos, su gobierno está condenado a funcionar con la lógica camarillera que ha tumbado tantos proyectos en Bolivia. Nada más recordemos el más famoso, conformado por Félix Rospigliossi y Tamara Sánchez Peña que aislaron de la realidad al ya legendario Hernán Siles Zuazo durante el gobierno de la UDP.
El país que apostó por él, quiere al Evo que tuvo en las calles y las carreteras como su principal nexo para encarar sus acciones, y no al de un avión presidencial con sospecha de sobreprecio, o al de la sala de reuniones de la Plaza Murillo en la que seguramente se deciden soberanos disparates como el discurso de la Cumbre de Cochabamba sobre las propiedades nutritivas avícolas, o los peligros que contiene una gaseosa transnacional. Pintoreresco y omnipotente, o luchador social con esencia rural ¿cuál de los dos Evos le conviene a Bolivia? Será el propio Evo quien decidirá.

martes, 1 de junio de 2010

Conspiradores

No se le pida más al presidente Morales, que se ciña a un manual de urbanidad o a un código de protocolo. Evo no tiene por qué saber de esas cosas y tal como sucediera con un periodista hace más de un año en el Palacio de Gobierno, disparó contra los gobernadores en pleno acto de posesión en la Casa de la Libertad, que sí conspiraron, sí intentaron desestabilizar al gobierno legitimamente constituído a través de mecanismos legales como el referendum revocatorio y también por la vía de la organización de convulsiones callejeras, o los referéndums por las autonomías y las tomas de instituciones.
Otra cosa es que Rubén Costas no haya resbalado en el pantano del proyecto instrumentalizado a través de Roza Flores y otra cosa es que el primer, ahora sí, gobernador de Santa Cruz, haya accedido al cargo con la legitimad que le otorga el voto.
Separatistas, independentisas y autonomistas. Eso fueron estos personeros ahora gobernadores, en distintos grados, dada la confusión y su falta de claridad estratégica para enfrentarse al crecimiento geométrico del MAS en el espectro político boliviano.
Ahora viene lo que se preanunciaba: El presidente y el gobernador que en su momento actuaron de la misma manera, demostrando una impresionante incontinencia verbal, se van a reunir como corresponde a dos autoridades que gozan del respaldo popular según lo determinado por el pueblo boliviano en diciembre y abril.
Se abre entonces un nuevo capítulo en el que ciertamente Costas lleva la ventaja de haberse acogido a una prudencia que pretende hacernos olvidar calificativos como "excelentísimo asesino." Le toca ahora a Evo aterrizar en un territorio que por sus abrumadores triunfos, desconoce, el de la conciliación de opiniones, el de la toma de acuerdos allí donde es posible transitar un espacio común, en aras del bien mayor, el de la sujeción a las decisiones de los mandantes en las urnas.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Carcacha 1 y Carcacha 2

La obsesión vicepresidencial con el Estado omnipresente y sabelotodo ha dado lugar a que el presidente de Aerosur, Humberto Roca, empiece a desbordar su rol estrictamente empresarial para convertirse en una especie de portavoz que está supliendo los vacíos dejados por una dirigencia política y cívica fracasada en Santa Cruz,en nombre de una iniciativa privada que se siente asediada y casi arrinconada en algunos casos, por el gobierno.
Con astucia e ironía, Roca ha lanzado un mensaje televisivo en el que insta al presidente Morales a observar los desmanes de los que puede ser capaz García Linera, cada vez que queda como primer mandatario en ejercicio.
En el ya muy comentado spot, Roca pone énfasis en esa muy desafortunada afirmación tan garcíalinerista de "nadie puede competir con el Estado". ¡Epa! A confesión de parte, relevo de prueba, según hemos venido insistiendo criticamente en este blog acerca de las amenazantes apariciones públicas de este matemático convertido en sociólgo que ahora confunde la nave del Estado con las naves de la nueva línea aérea que tiene el deber de competir en su calidad estatal, para suplir las deficiencias de las "carcachas" de la línea cruceña.
De reflejos rápidos, luego de levantadas las suspensiones a dos aeronaves que tuvieron problemas técnicos, Roca armó un acto muy marketinero, de desagravio dice él, bautizando esos aviones como "Carcacha 1" y "Carcacha 2".
En los últimos diez días el Vice ha bajado completamente el perfil. Es probable que se haya percatado, finalmente, que si seguía en el mismo tren --perdón, en la misma nave-- podía llegar a niveles grotescos.
El Estado, desde la perspectiva de un modelo plural en todas sus áreas, está para generar servicios básicos vinculados a los elementales derechos de ciudadanos y ciudadanas, para manejar con inteligencia y sentido negociador los recursos naturales y para generar procesos productivos, allí donde los privados quieren hacer lo que se les viene en gana en el juego de la oferta y la demanda.
Estados empresarios y Estados policiacos han fracasado en la historia a lo largo y ancho del planeta. El Estado debe ser rector, regulador, productor, pero sobre todo servidor público, en las dósis exactas que le correspondan.
Bolivia necesita Estado para servir a la sociedad y contrapesar las infulas de exacerbación mercantil. Meterse con los aviones de una línea aérea es un error conceptual y un gesto prepotente que Evo Morales está a tiempo de detener.

viernes, 14 de mayo de 2010

El preocupante estatalismo del Vicepresidente

La exortación de "defender al Estado" que el Presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional acaba de hacerle al nuevo Defensor del Pueblo tiene que hacer saltar las alarmas.
El Estado tiene sentido y contenido, cuando de su cualidad abstracta pasa a una de encarnación de las demandas de la sociedad, esto es, el Estado es para la que la sociedad sea.
El Estado todopoderoso y omnisciente es una maquinaria infernal instalada en un cuarto oscuro y apalancada por un afiebrado fetichista del poder.Vigila y castiga como estudiara Foucault.
Ese Estado nos remite al estalinismo y al fascismo hitleriano, a unas culturas corporativas en la que los organismos públicos se convierten en comisarias políticas y en centros de inteligencia informales donde se instala un ejercicio perverso de judicialización ante cualquier disenso o impugnación a los propietarios transitorios del poder estatal.
Cosa muy distinta es defender los bienes del Estado de los que se supone es beneficiario el pueblo. Para eso existe una Procuraduría General según lo dicta la nueva Constitución.
La institución del Ombudsman o Defensor del Pueblo ha sido activada precisamente para lo contrario, es decir, defender a los ciudadanos de los excesos que pueda cometer el Estado a través de cualesquiera de sus poderes contra las personas. Sirve entonces como contrapeso para evitar que el Estado tenga facultades ilimitadas inevitablemente conducentes al atropello y a la imposición.
El Estado sirve también para intervenir en aquellas áreas de la economía y la producción de bienes y servicios, en las que la iniciativa privada hace y deshace en el reinado del mercado, y para operar un equilibrio se conciben empresas como la de apoyo a la producción de alimentos que incentiva la actividad agrícola de medianos y pequeños emprendedores, y sirve para forzar la baja de precios al consumidor cuando se dan las condiciones para una especulación indolente con los más pobres.
Por donde se vea, en consecuencia, el Deber Ser del Estado es el servicio a sus actores de carne y hueso, a la sociedad en su conjunto, con sus matices de identidad, territorio, actividad laboral e incluso marginalidad social.
Cuando el Estado se convierte en objeto de culto por quienes lo encarnan a través de la representación de sus órganos de poder se producen discursos como el pronunciado por García Linera en pleno hemiciclo parlamentario, luego de la jura de una autoridad que, dicho sea de paso, se encontraba tercera en la tabla de posiciones meritocráticas para optar al cargo.
Insistí en varios tramos de la siempre excesivamente conflictiva vida política del país, que el miedo propagandísitco era un invento resultante de la estrategia marketera de la derecha. Hoy puede decirse que la instalación del miedo puede producirse a través de torcidas comprensiones de la relación entre Estado, poder y sociedad.

martes, 4 de mayo de 2010

A los que no saben leer

Una elemental lectura de comprensión es lo mínimo que se les puede exigir a personas que dizque han ingresado en las aulas universitarias y han obtenido licenciaturas y maestrías. Un par de comentaristas de este blog han entendido cosas que ni por asomo han sido insinuadas en el anterior artículo que señala especificamente, observaciones a la ética del vicepresidente García Linera.
En ese texto me refiero unica y exclusivamente a dos lamentables intervenciones públicas que denuncian falta de agradecimiento y falta de consecuencia política en este que juega a copresidente, y que no le llega ni a la suela de los zapatos, a Evo Morales, el auténtico líder de este proceso e incuestionable recordman de procesos electorales en Bolivia...Alvaro fue bajo su ala, y por eso está donde está, si él cree otra cosa está incurriendo en el autoengaño y eso en política termina siendo fatal.
Por lo tanto, quienes en plan delirante, quieran encontrar en mis afirmaciones, retractaciones o enfoques generalizantes acerca del tema separatismo/terrorismo, que se dediquen nomás a tomar un par de cafés al día en la avenida Monseñor Rivero de Santa Cruz de la Sierra, supongo que por lo menos para eso les dará la sesera.
Cuando me refiero a un peligroso extravío de este proceso, me refiero precisamente a la muy nociva influencia vicepresidencial en varias temáticas de la agenda de coyuntura. Me refiero a un pernicioso entorno palaciego casi unipersonal a cargo del que fuera compañero de lucha subversiva de Felipe Quispe, el Mallku.
Eso y no otra cosa dije en el artículo sobre la mesa 18. Mis convicciones y mis creencias están intactas, así como intacta continúa mi vocación crítica y periodística a la hora de expresar mi alarma por dislates o metidas de pata inadmisibles como la del pollo, la coca cola y las desviaciones sexuales.
Los que quieren jugar a los silogismos, pretendiendo demostrar que cuando hablamos de logieros, separatistas, oligarcas o fascistoides, estamos involucrando a todos quienes no están de acuerdo con el MAS y con el régimen gubernamental, están fuera del tiesto. Está claro que por culpa de un puñado de impulsivos y poco perspicaces en el juego de la política, la genuina demanda autonómica perdió muchísima fuerza en los últimos meses y la prueba se encuentra en la composición de las asambleas departamentales en las que no habrán dos tercios y complicarán la gobernabilidad de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija.
El proceso es gigantesco, y en tamaño es inversamente proporcional, a lo que pueda significar una sola figura gubernamental, en este caso la del Vicepresidente, que esperamos, con la superación del aturdimiento que parecen haberle provocado los resultados electorales del 4 de abril, le permitan recuperar la ponderación a la hora de la comparecencia pública.

Orgía en la mesa 18

Se ha evidenciado una faceta nada enaltecedora de los valores humanos en el co-presidente García Linera: Ingrato y malagradecido había sido Alvaro, según puede constatarse, primero, con sus desaprensivas y desmemoriadas declaraciones referidas al alcalde Juan del Granado, y segundo, con las oeneges que le han dado color y sentido a esa desfachatada e impresentable cumbre propagandera de televisión en directo que se ha producido en Cochabamba hace algunos días.
Según recuerda el jefe del Movimiento Sin Miedo (MSM), ayudo al entonces "subversivo" del EGTK cuando estaba en Chonchocoro, entre lecturas y paciencia para la retardación de justicia. Se trata, en este caso, de una ingratitud personal.
Según recuerda este periodista, esas oeneges "orgiásticas" --CEDLA, CENDA, CEJIS, LIDEMA, y otras que no me vienen a la memoria-- fueron fundamentales acompañantes de los movimientos sociales en derechos humanos, tierra y territorio para los muy esforzados prolegomenos del proceso constituyente. Se trata, en este segundo caso, de ingratitud y despiste histórico-ideológico.
Me han recomendado varios, no referirme al Vice, que a estas alturas, está claro que co-preside Bolivia junto a Evo Morales. Como se ve, no hice caso de esos prudentes y calculados consejos. Fiel a mi estirpe de periodista radical, tengo que lamentar profundamente que los problemas de espejo de un personaje público puedan comenzar a poner en serio riesgo la autenticidad y el sentido profundo de un proceso político que parece, por estas horas, coquetear con el extravío.

martes, 27 de abril de 2010

Alejandro Abapucu (Tercer año de este blog)

Hemos escuchado esta mañana con devoción por la música, al Ensemble Martin Schmid en la catedral de la Inmaculada Concepción, en el marco del VIII festival internacional de música renacentista y barroca americana "Misiones de Chiquitos". Escuchamos piezas de Vivaldi, Zipoli, Pachelbel y de autores anónimos, bajo la guía serena y liviana de Alejandro Abapucu, joven violinisita oriundo de esta zona cruceña que junto a otros cuatro violinistas, tres violistas, un cellista y un coro infanto juvenil iluminó la mañana de un auditorio de ojos y oídos europeos.
Mientras los políticos garabatean la cotidianidad y parecen más predispuestos a las sandeces que a la compostura y a la ponderación, disfruto de las brisas que anuncian un invierno humedo y frío en este bello paraíso boliviano, y tengo el feliz privilegio de ver y escuchar a unos niños alemanes que apellidan Zimmik junto a unos jovenes de la nación chiquitana que apellidan Bailaba, Cuasace, Putare, y por supuesto que Abapucu, el más experimentado, todos armonizando en busca del sonido perfecto.
Esta ha sido la mejor manera de recordar y reafirmar las convicciones y las lecturas sobre lo que acontece con el país en estos últimos cinco años, aquí, en este hermoso pueblo de atardeceres dorados donde los días transcurren sin la horrible vertiginosidad en que lo urgente suele aplastar a lo esencial.

lunes, 5 de abril de 2010

Bolivia piensa, Bolivia vota

De tanto acudir a las urnas, de tanto exigirnos lecturas diferenciadas y cada vez más certeras ante estos ejercicios de participación para dibujar las rutas de nuestros destinos, hemos hecho de nuestra sociedad un conglomerado que con sus profundas diferencias culturales y étnicas, piensa la política muy en serio en la lógica de cuánto puedan beneficiar o dañar las decisiones ciudadanas en las urnas, en el día a día en que las mayorías transcurren en el anonimato y en la brega laboral desde el microcosmos familiar y el pequeño entorno social.
Bolivia piensa la política desde su complejidad plural entregándole a Evo Morales un caudal de votos abrumador para que pueda gestar el cambio de modelo estatal encomendado por la decisión soberana de optar por una nueva Constitución Política del Estado, pero no le otorga la misma confianza cuando se trata de aplicar la lógica de la democracia municipal. A esta conducta general se le puede llamar entonces, sabiduria popular, renuencia al fundamentalismo, temor al autoritarismo, castigo a la deslealtad, o luz roja por pasarse por encima algunos preceptos éticos en un proceso autonombrado de transformación.
La Nación, las distintas nacionalidades dentro este lugar común llamado Bolivia, las gobernaciones, los municipios, todo ha sido organizado por esa capacidad tan boliviana de saber donde hay que unir y donde diferenciar, donde ser bolivianos y donde ser aymaras, guarayos o chiquitanos, donde ser bolivianos y donde paceños, cruceños, sucrenses o cochabambinos, y en consecuencia llegar a concretar ese aparente y extraordinario contrasentido identitario de ser simultaneamente iguales y distintos.
Si el Estado consigue encontrar derrotero, será a través de la complementariedad de las diferencias. En una instancia nacional será la Asamblea Legislativa Plurinacional, en las departamentales, las autonomías no serán ese proyecto de reyezuelos, sino la base institucional para contar con unos parlamentarios regionales, que al igual que hacen los concejales con los alcaldes, les pondrán límites a los gobernadores.
El MAS como el partido más abarcador del país, el MSM en La Paz, Oruro y varias provincias del occidente, los Verdes con un moderado y ahora prudente Rubén Costas, luego del fracaso de la violencia y el separatismo de 2008, encabezado por el prófugo Branko Marinkovic y algunas agrupaciones ciudadanas pequeñas con irradiación muy limitada, serán los actores llamados a perfeccionar una democracia de iniciativas y controles mutuos.
Bolivia quiere un presidente, no un monarca, y eso lo han dicho con claridad quienes, como en el caso de La Paz, han votado cruzado por el señor Cocarico y por candidatos a municipios pertenecientes a tiendas políticas diferentes. Bolivia quiere un jefe de Estado, y muchos, muchísimos jefes territoriales, municipales, indígenas, que combinen las necesidades de Bolivia como un todo y las de sus partes, como el pueblito, el cantón, la ciudad intermedia o la capital de departamento, una buena cantidad en correspondencia partidaria directa con Evo y otra también muy importante en línea opositora con sus correspondientes matices ideológicos.
La soberanía electoral de los bolivianos y las bolivianas que garantiza una democracia pluralista les han bajado las expectativas a quienes creyeron en el espejismo de un Estado Total, a tres meses del triunfo de Evo, así como quienes fueron medialuneros del CONALDE, parecen haber entendido de una buena vez, que tendrán que sentarse a hablar y concertar con asamblesistas departamentales y alcaldes masistas desparramados por la Amazonía, el oriente y el Chaco.
Bolivia piensa cuando vota, cada vez con más precisión y un márgen de error razonable. Bolivia piensa cuando debe hacer cuentas y premiar gestiones como la de Juan del Granado, otorgándole el triunfo al candidato de su partido. Bolivia le da la oportunidad a Ernesto Suárez de gobernar, por primera vez, lejos de la lógica terrateniente, si acepta la auténtica realidad autonómica en el Beni. Bolivia premia en Cochabamba, la consecuencia y el trabajo coherente y orgánico de Edmundo Novillo. La Bolivia masista no cree en Jessica o en Roberto Fernández, no quiere candidatos de alquiler. La Bolivia de El Alto, baja del pedestal a Edgar Patana y sus amigos y le dice al país que es capaz de ofrecerle su confianza a una desconocida Soledad Chapetón.
Si Bolivia llegara a pensar con la inteligencia y calidad con que lo hace para votar, en otros ordenes del quehacer colectivo, los agoreros que pronostican el fracaso del Estado Plurinacional estarían obligados a hacer silencio por los siglos de los siglos.

La capitulación chavista

  Desde el viernes 27 de febrero, Bolivia se ha convertido en un país serie B. Se trata del último cherry comunicacional que ha terminado po...