No hay en el planeta otra
organización multilateral que albergue más cantidad de países que la FIFA.
Cuenta con 211 asociaciones nacionales frente a las 193 que conforman la
Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La FIFA es la corporación empresarial
del fútbol, siempre bienvenida con pasaporte para ingresar a cualquier
territorio nacional, mientras que Naciones Unidas es hoy la organización que
reúne a los Estados nacionales de todos los continentes con sus respectivas
subsidiarias especializadas que como nunca antes se ha convertido en una
convidada de piedra en el nuevo escenario geopolítico en el que eso que hasta
hace un par de años se llamaba derecho internacional, ha quedado pulverizado
por obra y gracia de la democracia estadounidense Maga – Epstein y la vocación
genocida desde la Israel de su Primer Ministro, Benjamín Netanyahu.
Con sede en Zurich y un
presidente italo suizo, Gianni Infantino, que viaja por el mundo más que Trump,
la FIFA que ha incrementado de 15 a 22 por ciento el número de selecciones que
juegan la llamada fase final de una Copa del Mundo –de 32 a 48
selecciones—entregará 871 millones de dólares a quienes están protagonizando el
torneo más participativo del que se tenga memoria desde que fuera inaugurado en
1930.
De las 16 selecciones que ya
quedaron eliminadas en la fase de grupos, se lleva cada una, 10.5 millones de
dólares. Las siguientes 16 que resulten perdedoras en los dieciseisavos de
final, embolsarán 12.5 millones por cabeza. Las ocho que sean derrotadas en
octavos de final, percibirán, también cada una de ellas, 16.5 millones. Cada
una de las cuatro que terminen su participación en cuartos de final, percibirán
20.5 millones. La selección que consiga el cuarto puesto, cobrará 28.5 millones
y la que quede en tercer lugar, 30. 5 millones. La selección que pierda la
final y termine como subcampeona, recibirá 34.5 millones y la campeona del
mundo, 51.5 millones de dólares. La forma en que se calculan todos estos montos
resulta de la suma de premios por rendimiento más un total asegurado con bono.
Esta información sobre los
egresos que le significan a la FIFA la realización de una Copa del Mundo, haría
suponer que se trata de una cada vez más
generosa multinacional con sus asociados, pero la realidad contable, hechas las
cuentas del debe/haber dicen que percibe por lo menos tres veces más de lo que
eroga y esto se traduce entre 2400 y 2900 millones de dólares por derechos de
marketing y patrocinios comerciales, cifras aproximadas a las que se debe sumar
la publicidad directa indexada en los derechos de transmisión televisiva y
digital, lo que el llamado bloque comercial de ingresos genera un aproximado de
seis mil millones de dólares.
Los denominados socios de nivel
uno, le pagan a la organización futbolística entre 150 y 200 millones de
dólares, los del nivel 2 o patrocinadores del torneo, abonan en este 2026 entre
65 y 100 millones de dólares, mientras que los promotores regionales inscritos
en el nivel 3, invierten entre 10 y 50 millones de dólares. Estas astronómicas
cifras, tienen, además, efectos multiplicadores en tanto las cadenas nacionales
de televisión que poseen derechos de transmisión, revenden en sus mercados
locales el acceso a transmisiones vía televisión abierta o por cable. Se calcula que la inversión total del mercado
publicitario mundial asciende a 10 mil millones de dólares.
El mundial de fútbol es hoy día
el acontecimiento deportivo cultural más resonante del globo. De sus
características de juego y reglamentarias se desprenden, además de las
comerciales, una serie inconmensurable de manifestaciones callejeras urbanas,
repercusiones interculturales, históricas, de archivo periodístico que procesa
antecedentes de todas las versiones anteriores con apenas ocho campeonas en
toda la historia --cinco europeas, tres
sudamericanas—y que nada más suman el 3.79 por ciento del total de selecciones
que pertenecen a la FIFA, lo que significa que la abrumadora mayoría de las
selecciones participantes de un mundial
--el 96.21 por ciento—desde las fases clasificatorias o eliminatorias,
terminan perdiendo. Han ganado la Copa
del Mundo, nada más que Brasil (5), Alemania (4), Italia (4), Argentina (3),
Uruguay (2), Francia (2), Inglaterra (1) y España (1).
Hasta Qatar 2022, las selecciones
que llegaban a la final, disputaban siete partidos, así como las que disputan
el tercer lugar. En esta versión con tres países anfitriones por primera vez de
estas 23 versiones mundialistas, finalistas y semifinalistas llegarán a
disputar ocho partidos, al haberse agregado los dieciseisavos de final,
exigidos por la participación de 48 selecciones, como nunca antes había
sucedido, procedentes de Europa, Asia, África, las tres Américas y Oceanía.
En el contexto histórico del
fútbol mundial, la selección de Bolivia ha participado en tres oportunidades:
En 1930 en calidad de invitada, en 1950 accedió directamente al haberse
retirado las selecciones de Argentina y Perú, y en 1994 al lograr la clasificación
en el segundo lugar del grupo B de Sudamérica por debajo de Brasil –único país
que ha participado de las 23 copas del Mundo hasta ahora disputadas-- e
imponiéndose a Uruguay, Ecuador y Venezuela.
Julio Peñaloza Bretel es
periodista. Fue Jefe de Prensa de la selección boliviana en la Copa del Mundo
1994, jugada en Estados Unidos.
Originalmente publicado en la columna Tocaré madera - Urgente.bo el 29 de junio
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