Es memorable la puesta en escena que hizo Carlos Mesa para renunciar y que el pueblo le "pidiera" quedarse. El pueblo fue en ese momento un conjunto de militantes de iglesias evangélicas que fueron a apostarse debajo del balcón del Palacio de Gobierno. Mesa salió a lo Perón --le faltaba Evita por cierto-- para conmoverse por semejante manifestación de espontaneidad popular.
A las pocas semanas, era nombrado presidente de Impuestos Nacionales, un militante de una de esas iglesias.
---
Ha sucedido algo parecido en estas dos últimas semanas en La Paz: Un grupo que supuestamente apoya a la democracia incolora, inodora, sin sexo, salió a clamar por la paz. Masistas llegados de El Alto los hicieron corretear por la Plaza Avaroa. ¿Quiénes eran estos neutrales? Gente parecida a la que apoyó a Mesa en una de sus tantos amagues de renuncia. Gente bastante más cercana a los partidos tradicionales y de derecha que a otra cosa.
"¿Contra quién eres neutral?" preguntó alguna vez el escritor Mark Twain. Impostores, santitos, asexuados. Fogoneados por Tuto para clamar por la paz y victimizados por la televisión de la derecha en la que sólo faltó la palabra mágica de siempre en este nuestro país tan sentimental: "pobrecitos."
viernes, 21 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Fiestón en la Península de Yucatán
El día en que perdí la timidez y la parálisis escénica para bailar a eso de mis temblorosos 15 años, pude entender que habíamos llegado al...
-
Cuando comenzaba la marcha decidida por Evo Morales contra el gobierno de Luis Arce (“Para salvar a Bolivia”), el hasta entonces president...
-
El único momento de euforia luego de conocidos los resultados preliminares el domingo 17 de agosto, fue el registrado en el llamado Pasaje...
-
Reniego de la la clase media. Pertenezco a ella, pero no puedo sentir orgullo por formar parte de un colectivo politicamente amorfo, socialm...
No hay comentarios:
Publicar un comentario