viernes, 25 de junio de 2010

Vitrineo

Nunca antes esta ciudad tropical fue tan vitrinera. Falta poco para que detrás de la poesía que pronto será otra moda a consumir, aparezca una gran estrategia de marketing, una pila de cadaveres agolpados en el ropero de la abuela, o se sepa que en esos mismos armarios se encuentran papeles manuscritos celosamente guardados en los que figuran las pruebas irrebatibles de la vida como plagio de unas literaturas a otras (es que incluso ya tienen su feria del libro).
Vitrinas una detrás de otra y maniquís fijos en los escaparates y maniquís vivientes recorriendo esta ciudad con tantos incapaces de aspirar a un esnobismo por lo menos llamativo y algo original, para el que hay que leer un par de datos sobre la alta costura o el pret a porter.
Vitrinas plagadas de vitrineras con resabios de villorrio de principios del siglo XX. La colisión entre el costumbrismo y el consumo de farmacos y anfetaminas precede a las conversaciones gritonas, poco estructuradas, casi descerebradas de estos clanes que juegan a Miami Vice siglo XXI. Es una decrepitud de casas de juego multichillonas y ensordecedoras. De casas de putas atestadas de paraguayas indocumentadas y hermosas. De asaltantes de celulares que por tu Black Berry te envían directamente a la sección de muertos exquisitos.
Y encima, cuando los maniquís vivientes deben subir a sus comandos Hummer para anillar la ciudad y convertirla en una argolla de maquinas a velocidad turbo, los billetes que blanquean e inundan el mercado señalan claramente que un cocalero del subtrópico jamás podrá subirse a pilotear un supersónico automático con look Lady Gaga/Gisela Santa Cruz o Ricky Martin/Mister Bolivia, porque entre la cultura de la chichería y la del escaparate bien producido hay una distancia como la que separa South Beach de Zinahota.
Vitrinas de acontecimientos en que la sustancia son las vitrinas mismas. Las marcas valen por las caderas, los libros por las presentaciones en sociedad y el vino de honor, todo perfectamente sintetizado por el nombre de un sitio que debería ser el Archivo Histórico Filosófico de esta legión de consumidores: "¿Qué me pongo?".
Marcas, todas las marcas originales, nada de trucheríos, porque para eso, sobra con la cantidad de libros piratas que alternan su orden de casco viejo y céntrico con el fashionerismo autonómico y pluricomprador.
Vitrinas y mujeres guapas. Revestidas de una feminidad aparente y pedestre habría que decir. Me muero por ver si mañana saldrá mi foto en Sociales.

martes, 15 de junio de 2010

Un giro necesario

Hace un par de meses que he dejado de vivir en La Paz. Luego de de haber transcurrido mi existencia en la ciudad boliviana por excelencia, se ha impuesto la sensatez y la prudencia que me ha conducido a un sitio que invita a dejar de hablar de política por un largo tiempo. Es que ya cansa tanta tontería y redundancia en el error de parte de sus protagonistas. Por eso ahora voy en busca de otros confines y vuelvo a visitar lugares que activaron mi pasión por el periodismo: el fútbol, la música, el arte, las historias sencillas de gente sencilla.
He pensado en publicar un librito al que le pondría el rótulo de cuaderno periodístico, basado en los tres años de vigencia ininterrumpida de este blog, y que bajo el nombre de "La mirada inconforme", registra el proceso político iniciado en 2006 y concluye en su primera parte durante este 2010. No estoy seguro de hacerlo. Espero un par de consejos para tomar la decisión y mientras tal cosa sucede, escribo a diario para La Razón una columna sobre Sudáfrica 2010 que también se publica en su edición digital.
Vivo ahora en el departamento de Santa Cruz, en pleno corazón de la identidad chiquitana y misionera, un sitio al que llegaron franciscanos y jesuitas y a tiempo de plantear la necesidad de enseñar, se percataron que también podían aprender de los originarios habitantes precolombinos y precoloniales de estas tierras. Esta es la Bolivia que no se ve desde la cordillera y eso que tenemos la ventaja de mirar desde las alturas. Es distinto vivir aquí porque conduce al redescubrimiento de las propias entrañas, por lo menos en lo que a mí respecta.

domingo, 13 de junio de 2010

El peligro de la corona de frutas

Luego de una larga trayectoria vigorosa y combativa que ha motivado un record para el registro cinematográfico documental (el último cineasta que se preocupó por su influencia fue nada menos que Oliver Stone), después de una primera gestión gubernamental a la que nadie podrá negarle la conquista de un revolucionario ensanchamiento de la banda de participación popular, algo le viene sucediendo al presidente Evo Morales que lo acerca más a la referencia pintoresca que a la del hombre de Estado. No sea que luego de decidir participar en la inauguración de la Copa del Mundo del Africa, reciba una corona de frutas en lugar de las llaves de visitante ilustre.
Estoy convencido que la cercanía de los despachos presidencial y vicepresidencial da lugar a que García Linera cuente con todas las condiciones para encimar exageradamente al "hermano Evo", y que su influencia en las últimas semanas haya sido perjudicial, si se tienen en cuenta las desmesuradas declaraciones del número dos acerca de las competencias, para él, ilimitadas del Estado en su intervención -y en su injerencia- en todos los compartimientos de la economía nacional.
A casi medio año de inaugurado el segundo período del MAS-IPSP, la contabilidad política nos dice que hay un indisimulable deterioro --y una ostensible diferencia-- en la calidad de la gestión pública a saber: Ministros con baja ejecución prespuestaria, empresa de hidrocarburos con rasgos más administrativos que innovadores, gestión minera errática en el tema de la explotación del Mutún, eliminación de la consulta a pueblos indígenas para la explotación de ciertas zonas del país con recursos naturales, innecesario arrinconamiento a opositores que de por sí no inciden en la institucionalidad, preeminencia de un sólo pueblo indígena por encima de los otros treinta y cinco en el diseño del Estado plurinacional, ostentación de poder y arrogancia de parlamentarios, ex líderes de movimientos sociales, ninguneo olímpico a referentes regionales de izquierda con proyección en el oriente y el sur del país, preocupantes señales de una pérdida de control de la lucha contra el narcotráfico y territorios autónomos de facto como Caranavi y Uncía en que se impone la barbarie.
Se nota en demasía la diferencia entre el primer y este segundo mandato de Evo Morales, y ahora que vuelver al ruedo Juan Ramón Quintana para convertirse en ministro de gobierno sin cartera, para el control y el contrapeso a las gobernaciones opositoras con el membrete de Macroregiones y Zonas Fronterizas, se espera que el Ejecutivo pueda encarar una reconducción proactiva en sus haceres, independientemente de lo muy mal que el ex ministro de la presidencia pueda caerles a los reelegidos líderes de la media luna y el extinto CONALDE.
Mucha ingratitud e inconsecuencia se ha notado en la jerarquía palaciega. Se dice, por ello, que esa sería una de las razones para que Ana María Romero de Campero no haya reasumido la presidencia del Senado. Que al haber quedado "abandonada" en un acto público se encontró con que su presencia podría resultarle tremendamente incómoda al Presidente de la Asamblea Legislativa.
Si Evo no hace como Paz Estenssoro que como jefe de Estado se puso muy por encima y por delante de los amenazantes y asfixiantes entornos, su gobierno está condenado a funcionar con la lógica camarillera que ha tumbado tantos proyectos en Bolivia. Nada más recordemos el más famoso, conformado por Félix Rospigliossi y Tamara Sánchez Peña que aislaron de la realidad al ya legendario Hernán Siles Zuazo durante el gobierno de la UDP.
El país que apostó por él, quiere al Evo que tuvo en las calles y las carreteras como su principal nexo para encarar sus acciones, y no al de un avión presidencial con sospecha de sobreprecio, o al de la sala de reuniones de la Plaza Murillo en la que seguramente se deciden soberanos disparates como el discurso de la Cumbre de Cochabamba sobre las propiedades nutritivas avícolas, o los peligros que contiene una gaseosa transnacional. Pintoreresco y omnipotente, o luchador social con esencia rural ¿cuál de los dos Evos le conviene a Bolivia? Será el propio Evo quien decidirá.

martes, 1 de junio de 2010

Conspiradores

No se le pida más al presidente Morales, que se ciña a un manual de urbanidad o a un código de protocolo. Evo no tiene por qué saber de esas cosas y tal como sucediera con un periodista hace más de un año en el Palacio de Gobierno, disparó contra los gobernadores en pleno acto de posesión en la Casa de la Libertad, que sí conspiraron, sí intentaron desestabilizar al gobierno legitimamente constituído a través de mecanismos legales como el referendum revocatorio y también por la vía de la organización de convulsiones callejeras, o los referéndums por las autonomías y las tomas de instituciones.
Otra cosa es que Rubén Costas no haya resbalado en el pantano del proyecto instrumentalizado a través de Roza Flores y otra cosa es que el primer, ahora sí, gobernador de Santa Cruz, haya accedido al cargo con la legitimad que le otorga el voto.
Separatistas, independentisas y autonomistas. Eso fueron estos personeros ahora gobernadores, en distintos grados, dada la confusión y su falta de claridad estratégica para enfrentarse al crecimiento geométrico del MAS en el espectro político boliviano.
Ahora viene lo que se preanunciaba: El presidente y el gobernador que en su momento actuaron de la misma manera, demostrando una impresionante incontinencia verbal, se van a reunir como corresponde a dos autoridades que gozan del respaldo popular según lo determinado por el pueblo boliviano en diciembre y abril.
Se abre entonces un nuevo capítulo en el que ciertamente Costas lleva la ventaja de haberse acogido a una prudencia que pretende hacernos olvidar calificativos como "excelentísimo asesino." Le toca ahora a Evo aterrizar en un territorio que por sus abrumadores triunfos, desconoce, el de la conciliación de opiniones, el de la toma de acuerdos allí donde es posible transitar un espacio común, en aras del bien mayor, el de la sujeción a las decisiones de los mandantes en las urnas.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Carcacha 1 y Carcacha 2

La obsesión vicepresidencial con el Estado omnipresente y sabelotodo ha dado lugar a que el presidente de Aerosur, Humberto Roca, empiece a desbordar su rol estrictamente empresarial para convertirse en una especie de portavoz que está supliendo los vacíos dejados por una dirigencia política y cívica fracasada en Santa Cruz,en nombre de una iniciativa privada que se siente asediada y casi arrinconada en algunos casos, por el gobierno.
Con astucia e ironía, Roca ha lanzado un mensaje televisivo en el que insta al presidente Morales a observar los desmanes de los que puede ser capaz García Linera, cada vez que queda como primer mandatario en ejercicio.
En el ya muy comentado spot, Roca pone énfasis en esa muy desafortunada afirmación tan garcíalinerista de "nadie puede competir con el Estado". ¡Epa! A confesión de parte, relevo de prueba, según hemos venido insistiendo criticamente en este blog acerca de las amenazantes apariciones públicas de este matemático convertido en sociólgo que ahora confunde la nave del Estado con las naves de la nueva línea aérea que tiene el deber de competir en su calidad estatal, para suplir las deficiencias de las "carcachas" de la línea cruceña.
De reflejos rápidos, luego de levantadas las suspensiones a dos aeronaves que tuvieron problemas técnicos, Roca armó un acto muy marketinero, de desagravio dice él, bautizando esos aviones como "Carcacha 1" y "Carcacha 2".
En los últimos diez días el Vice ha bajado completamente el perfil. Es probable que se haya percatado, finalmente, que si seguía en el mismo tren --perdón, en la misma nave-- podía llegar a niveles grotescos.
El Estado, desde la perspectiva de un modelo plural en todas sus áreas, está para generar servicios básicos vinculados a los elementales derechos de ciudadanos y ciudadanas, para manejar con inteligencia y sentido negociador los recursos naturales y para generar procesos productivos, allí donde los privados quieren hacer lo que se les viene en gana en el juego de la oferta y la demanda.
Estados empresarios y Estados policiacos han fracasado en la historia a lo largo y ancho del planeta. El Estado debe ser rector, regulador, productor, pero sobre todo servidor público, en las dósis exactas que le correspondan.
Bolivia necesita Estado para servir a la sociedad y contrapesar las infulas de exacerbación mercantil. Meterse con los aviones de una línea aérea es un error conceptual y un gesto prepotente que Evo Morales está a tiempo de detener.

viernes, 14 de mayo de 2010

El preocupante estatalismo del Vicepresidente

La exortación de "defender al Estado" que el Presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional acaba de hacerle al nuevo Defensor del Pueblo tiene que hacer saltar las alarmas.
El Estado tiene sentido y contenido, cuando de su cualidad abstracta pasa a una de encarnación de las demandas de la sociedad, esto es, el Estado es para la que la sociedad sea.
El Estado todopoderoso y omnisciente es una maquinaria infernal instalada en un cuarto oscuro y apalancada por un afiebrado fetichista del poder.Vigila y castiga como estudiara Foucault.
Ese Estado nos remite al estalinismo y al fascismo hitleriano, a unas culturas corporativas en la que los organismos públicos se convierten en comisarias políticas y en centros de inteligencia informales donde se instala un ejercicio perverso de judicialización ante cualquier disenso o impugnación a los propietarios transitorios del poder estatal.
Cosa muy distinta es defender los bienes del Estado de los que se supone es beneficiario el pueblo. Para eso existe una Procuraduría General según lo dicta la nueva Constitución.
La institución del Ombudsman o Defensor del Pueblo ha sido activada precisamente para lo contrario, es decir, defender a los ciudadanos de los excesos que pueda cometer el Estado a través de cualesquiera de sus poderes contra las personas. Sirve entonces como contrapeso para evitar que el Estado tenga facultades ilimitadas inevitablemente conducentes al atropello y a la imposición.
El Estado sirve también para intervenir en aquellas áreas de la economía y la producción de bienes y servicios, en las que la iniciativa privada hace y deshace en el reinado del mercado, y para operar un equilibrio se conciben empresas como la de apoyo a la producción de alimentos que incentiva la actividad agrícola de medianos y pequeños emprendedores, y sirve para forzar la baja de precios al consumidor cuando se dan las condiciones para una especulación indolente con los más pobres.
Por donde se vea, en consecuencia, el Deber Ser del Estado es el servicio a sus actores de carne y hueso, a la sociedad en su conjunto, con sus matices de identidad, territorio, actividad laboral e incluso marginalidad social.
Cuando el Estado se convierte en objeto de culto por quienes lo encarnan a través de la representación de sus órganos de poder se producen discursos como el pronunciado por García Linera en pleno hemiciclo parlamentario, luego de la jura de una autoridad que, dicho sea de paso, se encontraba tercera en la tabla de posiciones meritocráticas para optar al cargo.
Insistí en varios tramos de la siempre excesivamente conflictiva vida política del país, que el miedo propagandísitco era un invento resultante de la estrategia marketera de la derecha. Hoy puede decirse que la instalación del miedo puede producirse a través de torcidas comprensiones de la relación entre Estado, poder y sociedad.

martes, 4 de mayo de 2010

A los que no saben leer

Una elemental lectura de comprensión es lo mínimo que se les puede exigir a personas que dizque han ingresado en las aulas universitarias y han obtenido licenciaturas y maestrías. Un par de comentaristas de este blog han entendido cosas que ni por asomo han sido insinuadas en el anterior artículo que señala especificamente, observaciones a la ética del vicepresidente García Linera.
En ese texto me refiero unica y exclusivamente a dos lamentables intervenciones públicas que denuncian falta de agradecimiento y falta de consecuencia política en este que juega a copresidente, y que no le llega ni a la suela de los zapatos, a Evo Morales, el auténtico líder de este proceso e incuestionable recordman de procesos electorales en Bolivia...Alvaro fue bajo su ala, y por eso está donde está, si él cree otra cosa está incurriendo en el autoengaño y eso en política termina siendo fatal.
Por lo tanto, quienes en plan delirante, quieran encontrar en mis afirmaciones, retractaciones o enfoques generalizantes acerca del tema separatismo/terrorismo, que se dediquen nomás a tomar un par de cafés al día en la avenida Monseñor Rivero de Santa Cruz de la Sierra, supongo que por lo menos para eso les dará la sesera.
Cuando me refiero a un peligroso extravío de este proceso, me refiero precisamente a la muy nociva influencia vicepresidencial en varias temáticas de la agenda de coyuntura. Me refiero a un pernicioso entorno palaciego casi unipersonal a cargo del que fuera compañero de lucha subversiva de Felipe Quispe, el Mallku.
Eso y no otra cosa dije en el artículo sobre la mesa 18. Mis convicciones y mis creencias están intactas, así como intacta continúa mi vocación crítica y periodística a la hora de expresar mi alarma por dislates o metidas de pata inadmisibles como la del pollo, la coca cola y las desviaciones sexuales.
Los que quieren jugar a los silogismos, pretendiendo demostrar que cuando hablamos de logieros, separatistas, oligarcas o fascistoides, estamos involucrando a todos quienes no están de acuerdo con el MAS y con el régimen gubernamental, están fuera del tiesto. Está claro que por culpa de un puñado de impulsivos y poco perspicaces en el juego de la política, la genuina demanda autonómica perdió muchísima fuerza en los últimos meses y la prueba se encuentra en la composición de las asambleas departamentales en las que no habrán dos tercios y complicarán la gobernabilidad de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija.
El proceso es gigantesco, y en tamaño es inversamente proporcional, a lo que pueda significar una sola figura gubernamental, en este caso la del Vicepresidente, que esperamos, con la superación del aturdimiento que parecen haberle provocado los resultados electorales del 4 de abril, le permitan recuperar la ponderación a la hora de la comparecencia pública.

Orgía en la mesa 18

Se ha evidenciado una faceta nada enaltecedora de los valores humanos en el co-presidente García Linera: Ingrato y malagradecido había sido Alvaro, según puede constatarse, primero, con sus desaprensivas y desmemoriadas declaraciones referidas al alcalde Juan del Granado, y segundo, con las oeneges que le han dado color y sentido a esa desfachatada e impresentable cumbre propagandera de televisión en directo que se ha producido en Cochabamba hace algunos días.
Según recuerda el jefe del Movimiento Sin Miedo (MSM), ayudo al entonces "subversivo" del EGTK cuando estaba en Chonchocoro, entre lecturas y paciencia para la retardación de justicia. Se trata, en este caso, de una ingratitud personal.
Según recuerda este periodista, esas oeneges "orgiásticas" --CEDLA, CENDA, CEJIS, LIDEMA, y otras que no me vienen a la memoria-- fueron fundamentales acompañantes de los movimientos sociales en derechos humanos, tierra y territorio para los muy esforzados prolegomenos del proceso constituyente. Se trata, en este segundo caso, de ingratitud y despiste histórico-ideológico.
Me han recomendado varios, no referirme al Vice, que a estas alturas, está claro que co-preside Bolivia junto a Evo Morales. Como se ve, no hice caso de esos prudentes y calculados consejos. Fiel a mi estirpe de periodista radical, tengo que lamentar profundamente que los problemas de espejo de un personaje público puedan comenzar a poner en serio riesgo la autenticidad y el sentido profundo de un proceso político que parece, por estas horas, coquetear con el extravío.

martes, 27 de abril de 2010

Alejandro Abapucu (Tercer año de este blog)

Hemos escuchado esta mañana con devoción por la música, al Ensemble Martin Schmid en la catedral de la Inmaculada Concepción, en el marco del VIII festival internacional de música renacentista y barroca americana "Misiones de Chiquitos". Escuchamos piezas de Vivaldi, Zipoli, Pachelbel y de autores anónimos, bajo la guía serena y liviana de Alejandro Abapucu, joven violinisita oriundo de esta zona cruceña que junto a otros cuatro violinistas, tres violistas, un cellista y un coro infanto juvenil iluminó la mañana de un auditorio de ojos y oídos europeos.
Mientras los políticos garabatean la cotidianidad y parecen más predispuestos a las sandeces que a la compostura y a la ponderación, disfruto de las brisas que anuncian un invierno humedo y frío en este bello paraíso boliviano, y tengo el feliz privilegio de ver y escuchar a unos niños alemanes que apellidan Zimmik junto a unos jovenes de la nación chiquitana que apellidan Bailaba, Cuasace, Putare, y por supuesto que Abapucu, el más experimentado, todos armonizando en busca del sonido perfecto.
Esta ha sido la mejor manera de recordar y reafirmar las convicciones y las lecturas sobre lo que acontece con el país en estos últimos cinco años, aquí, en este hermoso pueblo de atardeceres dorados donde los días transcurren sin la horrible vertiginosidad en que lo urgente suele aplastar a lo esencial.

lunes, 5 de abril de 2010

Bolivia piensa, Bolivia vota

De tanto acudir a las urnas, de tanto exigirnos lecturas diferenciadas y cada vez más certeras ante estos ejercicios de participación para dibujar las rutas de nuestros destinos, hemos hecho de nuestra sociedad un conglomerado que con sus profundas diferencias culturales y étnicas, piensa la política muy en serio en la lógica de cuánto puedan beneficiar o dañar las decisiones ciudadanas en las urnas, en el día a día en que las mayorías transcurren en el anonimato y en la brega laboral desde el microcosmos familiar y el pequeño entorno social.
Bolivia piensa la política desde su complejidad plural entregándole a Evo Morales un caudal de votos abrumador para que pueda gestar el cambio de modelo estatal encomendado por la decisión soberana de optar por una nueva Constitución Política del Estado, pero no le otorga la misma confianza cuando se trata de aplicar la lógica de la democracia municipal. A esta conducta general se le puede llamar entonces, sabiduria popular, renuencia al fundamentalismo, temor al autoritarismo, castigo a la deslealtad, o luz roja por pasarse por encima algunos preceptos éticos en un proceso autonombrado de transformación.
La Nación, las distintas nacionalidades dentro este lugar común llamado Bolivia, las gobernaciones, los municipios, todo ha sido organizado por esa capacidad tan boliviana de saber donde hay que unir y donde diferenciar, donde ser bolivianos y donde ser aymaras, guarayos o chiquitanos, donde ser bolivianos y donde paceños, cruceños, sucrenses o cochabambinos, y en consecuencia llegar a concretar ese aparente y extraordinario contrasentido identitario de ser simultaneamente iguales y distintos.
Si el Estado consigue encontrar derrotero, será a través de la complementariedad de las diferencias. En una instancia nacional será la Asamblea Legislativa Plurinacional, en las departamentales, las autonomías no serán ese proyecto de reyezuelos, sino la base institucional para contar con unos parlamentarios regionales, que al igual que hacen los concejales con los alcaldes, les pondrán límites a los gobernadores.
El MAS como el partido más abarcador del país, el MSM en La Paz, Oruro y varias provincias del occidente, los Verdes con un moderado y ahora prudente Rubén Costas, luego del fracaso de la violencia y el separatismo de 2008, encabezado por el prófugo Branko Marinkovic y algunas agrupaciones ciudadanas pequeñas con irradiación muy limitada, serán los actores llamados a perfeccionar una democracia de iniciativas y controles mutuos.
Bolivia quiere un presidente, no un monarca, y eso lo han dicho con claridad quienes, como en el caso de La Paz, han votado cruzado por el señor Cocarico y por candidatos a municipios pertenecientes a tiendas políticas diferentes. Bolivia quiere un jefe de Estado, y muchos, muchísimos jefes territoriales, municipales, indígenas, que combinen las necesidades de Bolivia como un todo y las de sus partes, como el pueblito, el cantón, la ciudad intermedia o la capital de departamento, una buena cantidad en correspondencia partidaria directa con Evo y otra también muy importante en línea opositora con sus correspondientes matices ideológicos.
La soberanía electoral de los bolivianos y las bolivianas que garantiza una democracia pluralista les han bajado las expectativas a quienes creyeron en el espejismo de un Estado Total, a tres meses del triunfo de Evo, así como quienes fueron medialuneros del CONALDE, parecen haber entendido de una buena vez, que tendrán que sentarse a hablar y concertar con asamblesistas departamentales y alcaldes masistas desparramados por la Amazonía, el oriente y el Chaco.
Bolivia piensa cuando vota, cada vez con más precisión y un márgen de error razonable. Bolivia piensa cuando debe hacer cuentas y premiar gestiones como la de Juan del Granado, otorgándole el triunfo al candidato de su partido. Bolivia le da la oportunidad a Ernesto Suárez de gobernar, por primera vez, lejos de la lógica terrateniente, si acepta la auténtica realidad autonómica en el Beni. Bolivia premia en Cochabamba, la consecuencia y el trabajo coherente y orgánico de Edmundo Novillo. La Bolivia masista no cree en Jessica o en Roberto Fernández, no quiere candidatos de alquiler. La Bolivia de El Alto, baja del pedestal a Edgar Patana y sus amigos y le dice al país que es capaz de ofrecerle su confianza a una desconocida Soledad Chapetón.
Si Bolivia llegara a pensar con la inteligencia y calidad con que lo hace para votar, en otros ordenes del quehacer colectivo, los agoreros que pronostican el fracaso del Estado Plurinacional estarían obligados a hacer silencio por los siglos de los siglos.

miércoles, 31 de marzo de 2010

El partidazo Arsenal 2 Barcelona 2

Fue un juego eléctrico protagonizado por dos equipos que van para adelante, que arriesgan, que tratan bien la pelota, que creen en la formación de los futbolistas desde las canteras. Todo lo que me gusta del fútbol estuvo en el Emirates de Londres con un Barcelona que pudo haberse retirado a los vestuarios luego del primer tiempo con media docena en su haber y ahí se acababa la historia. No fue así porque el meta Almunia y el centavo para el peso en las puntadas finales, sobre todo a cargo de Ibrahimovic, determinó el 0 - 0 de la primera mitad del partido.
En términos generales, Barcelona fue más y ratificó, primero, que es el equipo que mejor espectáculo futbolístico ofrece al planeta y segundo, que precisamente se trata de un equipo que basa su fortaleza en la propuesta colectiva cuando tiene el balón y cuando debe empeñarse en recuperarlo, y que nada tiene que ver con una "Messi dependencia" como quieren demostrar los deslumbrados por las últimas actuaciones del 10 aspirante a suceder en el trono a Diego Armando Maradona (hoy Messi tuvo una actuación muy discreta en la medida en que los rivales supieron rodearlo e impedirle los metros suficientes para un desempeño de los que suele exponer).
Con un Fabregas algo ensombrecido esta noche, al Arsenal le costó una barbaridad enhebrar circuitos con balón dominado desde atrás, cosa que pudo hacer muy pocas veces, entre ellas la vertiginosa llegada de Walcot, que definió sin dubitar en el gol que puso a los dueños de casa a puerta del empate.
Al francés Arsene Wenger le llaman "ladrón" porque se ha robado jugadores entre los 15 y 18 años de distintas latitudes para meterlos en un régimen de formación que le permiten a los "gunners", valores que terminan brillando muy jovenes como para confirmar que cuando se trabaja desde muy temprano, la calidad de la producción de un equipo y la preservación ininterrumpida de su continuidad y su identidad, está garantizada.
Fue un espectáculo de precisión, velocidad y hambre de gol especialmente expuesto por los de Guardiola. Un partido con la reciedumbre y la fortaleza mental con las que siempre saltan al campo los ingleses. Un partidazo memorable, lleno de europeos, africanos y sudamericanos, como para confirmar que el fútbol es una sociedad plurinacional en la que talento y disciplina son las claves que hacen del fútbol un arte plástico.

El mejor Alcalde en la historia de La Paz

Insto a quienes viven de la mezquindad y la estrechez de miras, a observar la ciudad de La Paz con detenimiento y objetividad. Juan del Granado ha hecho dos extraordinarias gestiones al frente del municipio paceño, la primera para sanear la institucionalidad y la segunda para transformarla urbanisticamente, desde "Revive el centro" hasta los "Barrios de verdad".
Por eso, mi voto en estas elecciones municipales del domingo 4 de abril es para el Alcalde saliente. Una lástima que haya decidido no ir a la reelección que seguro la ganaba y con ventaja. Quienes lo sucedan en el cargo, tengan la ubicuidad necesaria por continuar llevando a la ciudad más boliviana de todas, por la misma senda en este nuevo tiempo para el país.

Las fórmulas perfectas para perder elecciones

1.Atacar por todo y por nada al adversario, peor si lleva sobre sus hombros un conjunto de logros de gestión visibles e incuestionables.
2. "MIRizar" el acuerdo político, es decir aliarse con los verdugos, persecutores y detractores de ayer: El ex senador Villavicencio, partícipe de los hechos de la Masácre de El Porvenir, Pando. Personajillos de la Unión Juvenil Cruceñista. Jessica Jordan, componente del aparato mediático farandulero de promociones Gloria, entidad al servicio de las clases dominantes y de personajes de extrema derecha de Santa Cruz de la Sierra.
3. Pretender transferencia de voto. Creer, que en todos los casos, la participación de Evo Morales le permitirá al candidato beneficiado con su bendición, captar el mismo caudal de votos que el reelegido presidente.
4. Atacar y proponer poco. Amenazar y dar ultimatums en sentido de que "si no ganan mis candidatos, no trabajaré con los otros". Algo así como me paso por el forro la voluntad de la mayoría, esa que precisamente le ha dado legitimidad al MAS con el 65 por ciento de los votos en el territorio nacional el pasado diciembre.
En conclusión, el partido gobernante ha equivocado la estrategia electoral en gran parte de las regiones y esto puede dar lugar a que los resultados reestablezcan los equilibrios y los contrapesos que cualquier sistema plural necesita para que la concentración del poder no conduzca a decepcionantes y desalentadoras desfiguraciones del proceso.

martes, 30 de marzo de 2010

Gobernaciones y municipios: Guerra electoral como en los viejos tiempos

Habría sido bueno que las campañas se centraran en las necesidades de cada región y de cada municipio. Que se leyeran los departamentos y las ciudades a partir de inteligentes miradas sobre lo que se hizo y los desafíos del futuro inmediato. No ha sido así. El espectáculo electoral se ha caracterizado en la mayoría de los casos, por la remanida y exagerada apelación al descrédito del adversario. No ha asomado por ninguna parte la tan mentada "nueva forma de hacer política". Todo lo contrario, se ha retornado a la antigua práctica de la guerra sucia y el adjetivo fácil. Han aparecido nuevos oradores de plazuela y astutos portavoces de la desinformación. Como en tiempos en que el MNR, la ADN y el MIR se sacaban los ojos...y luego pactaban para cogobernar.
Con este panorama la reconfiguración de un nuevo sistema de partidos sigue todavía lejana. El MAS abruma y si puede aplasta y esto porque de la vieja partidocracia quedan hilachas. El cambio solo será posible si resolvemos el dilema de nuestra identidad indígena-mestiza, si logramos asumir conciencia que esos dos potentes rasgos, el uno ancestral y el otro republicano-neocolonial están yuxtapuestos y de ahí se entiende por qué la estrategia de homogeneización monocultural desplegada a lo largo del siglo XX sigue vigente y dominante en las conductas de nuestras dirigencias.

sábado, 27 de marzo de 2010

La mirada inconforme

De tanta insistencia persuasiva, los eslogans y las preguntas básicas que esconden estrategicamente los cuestionamientos reales, pretenden hacernos creer que tenemos un país que no es tal, gracias al andamiaje televisivo bien aceiteado desde Santa Cruz de la Sierra.
Le llaman confrontación a toda una movida conspirativa con ingredientes separatistas idénticos a los de Los Balcanes y que está siendo puesta en evidencia con la seguidilla de comparecencias y detenciones a personas vinculadas a este asunto que fue la última intentona de derrocamiento de Evo Morales. No era confrontación, era persecución y golpiza al que no se alineara con el Comité Cívico Pro Santa Cruz.
Le llaman persecución política a las investigaciones que realiza un grupo de fiscales que, independientemente de que esté siendo o no digitado por el gobierno, han dado en el clavo con sospechas acerca de varios personajes de la democracia pactada. Perseguido se siente Reyes Villa, quién tiene casi una decena de acusaciones y procesos por distintos cargos en el ejercicio de la Prefectura de Cochabamba. No se trata, por lo tanto, de persecución política, sino de responsabilidades vinculadas con actos reñidos con la ley durante el ejercicio de la función pública.
Le llaman instalación del pensamiento único a la búsqueda hegemónica de poder del MAS, cuando durante más de dos décadas, por izquierda-centro-derecha, el verdadero pensamiento único tenía un sinónimo: 21060, y al que desintiera de tal lógica se lo tachaba de loco, revoltoso...narcotraficante, bloqueador.
Quieren hacernos creer que eso de la manipulación del ahora Organo Judicial, para obtener condenas contra todos los enemigos del régimen es un invento de este gobierno, cuando todos los ministros de Gobierno, comenzando por Carlos Saavedra Bruno (MIR) y terminando en Leopoldo Fernández (ADN), manejaron fiscales y jueces a su antojo...¿O cómo creen, estimados ingenuos, que se dibujo la reclusión de Oscar Eid a cargo del primer gobierno de Goni?
De muchos eufemismos y falacias se nutren hoy los medios procreados y soliviantados en este orden establecido, y al que escribe, como lo hace ahora, se lo simplifica y tacha de masista.
La mirada inconforme es aquella vinculada con la vocación por nunca bajar la guardia para escudriñar los hechos públicos y para desentrañar razones y responsabilidades individuales y colectivas de fondo.
En este gobierno prevalecen practicas políticas como el prebendalismo y la discrecionalidad, heredados del populismo movimientista de los 50-60. ¿O acaso se creían que unas matrices de comportamiento en el manejo de la cosa pública podrían modificarse porque hay más o menos indígenas ocupando cargos jerárquicos? O que por el hecho de haber votado por la puesta en vigencia de una nueva Constitución, las lacras, el aparato público corrupto, la mediocridad, el peguismo iban a desaparecer por arte de encantamiento o del voluntarismo de un lider?
En "El conformista" (1970), memorable película de Bernardo Bertolucci, el personaje principal, magistralmente interpretado por Jean-Louis Trintignant, es un burgues italiano desesperado por demostrar su ciega fidelidad al régimen de Mussolini, típico individuo que va con la manada a donde le ordenen. Con idéntico patrón de conducta, los conformistas del neoliberalismo y los conformistas que han abandonado el rigor crítico que ven perfección en todo lo que sucede hoy en materia de gestión gubernamental son los peores enemigos de una genuina y plural democracia, del pensamiento crítico y de un ejercicio honesto y responsable de ciudadanía.
Para los inconformes está todo por hacerse. Somos capaces de reconocer los logros, pero apenas estos se consiguen, ya estamos pensando en qué hacer a continuación. Otros caminos conducen a la obsecuencia y al fundamentalismo, en nombre del cual tantas injusticas se han cometido y tantas barbaries se han tratado de justificar en nombre de la revolución.

jueves, 18 de marzo de 2010

¿Las banderas del atardecer?

Ahora que necesito volver al quirófano para que el cirujano maxilo facial me inserte un implante que me permita recuperar completamente la parte superior de la dentadura, recuerdo el pánico a la anestesia que arrastré por décadas y a las temibles consecuencias amadorradas de un postoperatorio. He vencido ese miedo cuando el pasado año me hicieron todos los exámenes posibles, desde un hemograma completo hasta un electrocardiograma en el que ya no figuran ni los mínimos rasgos de hipertensiones inquietantes.
La convalecencia que me espera, me invita a sentir que el mundo también puede verse desde el aerodinámico sillón odontológico, sitio en el que he estado durante sesiones cercanas a las dos horas, debido a mis necesidades de periodoncia, es decir, de eliminación de cálculos en las encías, bolsas infecciosas y sarros resultantes de la falta de rigor y constancia en el cepillado de estos mis dientes que por ahora dan lugar a que mi dicción televisiva no sea posible.
Otra cosa ha sido que el cirujano plástico o estético, ha alabado mi acelerada cicatrización y el hecho de que las mallas de titanio que han sido introducidas a mi pómulo izquierdo y ayudaron a superar el estallido de fracturas, me ponga en la tentadora camilla de pensar en botox, rellenos para las líneas de expresión o tratamientos laser para los surcos de este mi cincuentenario semblante, aunque hayan todavía voces alentadoras y compasivas que me dicen que parezco sólo un cuarentón.
Hecha este indispensable contextualización maxilar, veo en pantalla, desde el sillón del dentista, al Príncipe de Huacaraje, ahora invariablemente encorbatado, explicando el por qué del Patria o Muerte, la Whipala en los uniformes militares, y dejando a otros portavoces, operadores y estrategas, la misión de hacer gobernadora a una Reina que antes trabajaba con la orientación de una señora tantas veces sindicada de proxeneta, que a su vez ha intentado vana e ingenuamente querer hacerse del concurso Miss Universo, como si tal asunto no fuera de iniciativa privada (la CAINCO y la CAO debieran apostar a estos desafíos en lugar de que algunos de sus amigos se mezclen con terroristas de Morondanga), y de ninguna manera de un Estado que en lugar de plurinacionalizarse a fondo, está prefiriendo ceder a la tentación folklórica y patética de una discreta charanguista y muy buena cantante, embajadora de no sé qué en el firmamento de la cursilería y la farándula criolla.
Como si un lema militar pudiera colgarse por decreto en lugar de concebirse como resultado de un proceso autenticamente revolucionario, como si una una reina engreída por un príncipe pudiera como la Bella Durmiente, despertar al saber, al conocimiento y a la eficiencia, como si la whipala no fuera un distintivo bastante más llamativo que la misma tricolor y por eso se decide incrustarla en un el vestuario castrense, como si una tropa de fiscales fuera indispensable para que quede claro quienes fueron los truanes del terrorismo y de los dispendiosos gastos de la cosa pública, es decir, como si todos tuviéramos que ser anestesiados para comprender quién es quién en Bolivia, ahora estamos juntos, revueltos, confusos, soberbios, omnipotentes y patéticos.
Visto de otro modo, me sacuden por los cachetes quienes me insistián en que la alta concentración del voto genera legitimidades que pueden conducir al delirio, y el delirio es enemigo de la revolución y de los revolucionarios, y muy amigo de los rencorosos, anecdóticos, patrioteros y oportunistas de un proceso, que comienza a desvirtuarse con repartijas, prebendas, administradores de pegas y coimas, y otros deformadores de oportunidades únicas como la que hoy tiene nuestro país charangueado, siliconado y encorbatado de polyester, todo esto envuelto en un triunfalismo y un sectarismo que me devuelve a los relatos de mis abuelos sobre el pazestenssorismo de los 50 y su tenebroso Control Político gerentado por los San Román y los Gayan.
Que García Meza siga en la cárcel, en celda cualquiera, lo mismo que Arce Gómez. Que Tuto, Mesa y Cárdenas nunca más vuelvan a gobernar. Y que nadie emule por izquierda, en nombre del cambio, las prácticas de los militantes de la partidocracia. Que Evo Morales haga un igual o mejor gobierno que en su primer período y para eso espero que pueda poner, cuando se deba, y a prudente distancia a príncipes, reinas y cortesanos que pueden hacerle perder la perspectiva y la frontera entre lo sustancial y lo anecdótico. De lo contrario, algún día, aunque no sea mañana, aparecerá una nueva derecha ante la que por supuesto no habrá nada que decir, y nuestra ilusionada Bolivia Plurinacional termine yéndose por un caño.

miércoles, 10 de marzo de 2010

El giro de Rubén Costas

"El acercamiento con el gobierno es inevitable"..."no podemos seguir jugando a Tom y Jerry"..."tuve discrepancias con Leopoldo, Manfred y Pepe Lucho Paredes me repugnaba"...Todas estas afirmaciones las ha hecho en las últimas cuarenta y ocho horas, el candidato a gobernador, ex prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, mientras las detenciones de personas vinculadas a Eduardo Rosza Flores y las citaciones para declarar ante el fiscal Marcelo Soza están a la orden del día.
El ex prefecto y candidato ya no le llamará "excelentísimo asesino" al presidente Morales. Todo indica que la próxima vez, si como se prevee, gana la gobernación del departamento más grande y punta de lanza de la economía boliviana, se sentará con el jefe del Estado Plurinacional a hablar en otros términos.
"El tiempo de la confrontación ha pasado", insistía en los últimos meses el vicepresidente García Linera. Lo que no ha pasado, ni pasará, si seguimos usando el marxismo como método de lectura de la realidad, es el tiempo de las profundas contradicciones.
Con esta muy oportuna intervención, Rubén Costas ha hecho lo que es obligación de un político agudo y lo que él mismo hasta ahora no había sabido hacer: cambiar el escenario para convertirse el propiciador de un nuevo tiempo político.
Muerta la media luna, liquidado el CONALDE, conjurados los intentos separatistas, apresados los aventureros de esa muy mal montada historieta de terroristas que más parecían jugadores de fútbol en retiro, Costas tiene la inmejorable posibilidad de construír, ahora sí que con todas las de la ley, el proceso autonómico cruceño alternando negociación e impugnación según las necesidades que le vaya exigiendo cada coyuntura.
Si el presidente quiere que en cinco años la autonomía no sea más importante que la plurinacionalidad como dispositivo político, a cargo de sus adversarios, tiene que empezar a fijarse en la peligrosa prepotencia de gente como el senador Isaac Avalos que ha cometido acercamientos que recuerdan al muy criticado estilo mirista del cruce de ríos de sangre.
Evo es un talento que ya ha probado por qué está donde está. Hay muchas alimañas en sus alrededores que le podrían hacer gran daño, a su indiscutible liderazgo y a la calidad transparente de su gestión. Si Rubén Costas va po el camino por él mismo planteado, y abandona los exabruptos, la violencia verbal y las acciones de hecho que de nada le han servido, ya tenemos a un posible contendor del MAS para 2015 y un proyecto político que nos garantice que el sistema no se tornará aburrido por unipartidista y rabiosamente hegemónico.

viernes, 26 de febrero de 2010

La pasión desangelada

Pasión es ímpetu dice la elemental definición del Larousse y agrega que se trata de "emoción fuerte y contínua que domina la razón y orienta la conducta". Para decirlo de otra manera, la pasión potencia la motivación, es el intangible de eso que quiero hacer con toda el alma o eso por lo que lucharé con una fuerza mental tan grande que nadie pueda detenerme. Si la pasión me envuelve en tal estado de convicción, debería estar en condiciones de creer ciegamente en mí, de estar convencido que eso de llevarse el mundo por delante es una posibilidad real. La pasión es pues, el nexo profundo entre el hincha y el jugador, es el elemento activador de ése cúmulo de deseos relacionados con la sed de triunfo.
Desperdigado por todo el orbe, cada vez más popularizado en su práctica (véase China), el fútbol es ahora como nunca antes, una pasión acribillada por el poder del dinero, por todo aquello que lo rodea y lo explica como negocio. Se advierte con mayor nitidez en esta primera década del siglo XXI que los derechos de televisación, los sponsors, la publicidad que gira y gira alrededor de un campo de juego para las transmisiones en vivo, y las transferencias de la estratosfera millonaria figuran como elementos centrales sobre los intereses que desata en el globalizado mercado del primer mundo.
¿Y el juego? ¿Y su primigenia esencia lúdica? De eso se habla cada vez menos, y a estas alturas ya puede decirse que casi se ha convertido en asunto relegado a hinchas, adeptos y fanáticos con añoranzas de tiempos que ya fueron. El verde césped, la pelota, los partidos de barrio, los posters pegados en las paredes de los cuartitos humildes de las casuchas de extramuros, los cromos o las figuritas de los álbums de cada mundial, las tapitas y las bolitas con que se reproducía en miniatura el juego son ahora combatidos y arrinconados por una maquinaria atiborrada de marcas "exclusivas" para cada torneo, por los partidos diseñados para el play station, las páginas web hiperespecializadas sobre cada equipo, cada liga, cada torneo.
Las lecturas puntillosas y las evocaciones sobre el preciosimo del talento futbolístico de cada partido que cobraban fuerza de homenaje en soberbias tertulias y debates o artículos periodísticos, han quedado desplazadas por la glamorosa musculatura de Cristiano Ronaldo enfundado en su auto deportivo y acompañado por alguna modelo de alta costura y edulcorada exposición mediática.
Football is money como nunca antes aunque el Jorge Valdano versión Real Madrid/Florentino Pérez, quiera forzar las cosas afirmando que lo que transcurre en la cancha queda fuera de la excesiva influencia de dólares o euros, digitada a gran escala por esa mafia de guante blanco llamada FIFA.
¿Cómo poner a salvo los sentidos creativos, antropológicos del juego, frente a esa creación de necesidades de consumo edificadas por penetrantes e irresistibles estrategias de merchandising? Ls respuesta es en apariencia sencilla: Con futbolistas concientes de su estirpe y del placer del juego, de que sus desempeños en la cancha pasan por el amor al balón, la transpiración, el esfuerzo y el divertimento...pero esos jugadores existen hoy? Seguro que sí, pero no por estas latitudes en las que además de escasear el talento y la búsqueda de la perfección, ha proliferado el culto a la desorganización y a la negación del precepto básico que indica que para tener un fútbol atractivo y de alta competición, se necesita producir futbolistas y para ello hay que invertir con paciencia para obtener resultados.
Seguramente por todo esto, el conductor del Barsa, Pep Guardiola, ha optado por las declaraciones a que su club lo obliga en conferencias de prensa oficiales e ineludibles por contrato. Sería para nosotros, a este lado del charco, el estilo firmado por Marcelo Bielsa que no concede entrevistas exclusivas y cuando habla se entretiene con la bobería preguntona de los "puestos 2" que acuden a registrar sus declaraciones después de los partidos que juega la selección chilena, a la que dirige con su implacable inteligencia y provocadoras frases como la ya célebre "soy especialista en fracasos."
La Bruja Verón más cerca del retiro que de nuevos desafíos ha demostrado que haber jugado en equipos de élite europeos sirve para agregar rigor y autoexigencia, pero sin que tal cosa signifique renunciar a unos orígenes a los que ha retornado para vestir la camiseta de Estudiantes de la Plata, cuadro con el que cerrará el círculo de su notable carrera, probablemente jugando una nueva Copa del Mundo que como hacía muchos años no estaba tan claro que Argentina no ganará bajo la conducción de Diego. En una dimensión de menos resonancia, podría decirse algo parecido de Matías Almeyda que luego de sufrir una terrible crisis al haber colgado los botines después de una larga estancia en Europa, ha retornado a jugar y a su cuna, River Plate, como otra certificación de que uno puede darse la vuelta al mundo en veinte años, pero los jugadores de sepa acaban retornando a las fuentes en las cuales se engendró la inspiración y la identidad.
En Bolivia se ha conseguido lo in-creíble. La desorganización, la estrechez de miras o el cortoplacismo y la voracidad dirigencial han terminado por alejar a muchísima gente de los estadios y del seguimiento apasionado a eso que el lugar común llama "equipo de mis amores." Derrotas, mal juego y casi nula producción de nuevos valores hacen que quienes sentimos que nos mataron la pasión, miremos las cosas con la frialdad que cubre la televisión por cable un partidito por Copa Libertadores en el que el equipo local de turno es humillado por goleada.
Así el fútbol es imposible y así se entiende que muchos jovenes pertenecientes a las clases medias urbanas sigan al Madrid, al Manchester, al Barcelona, al Chelsea o al Milán y manifiesten una inevitable indiferencia por los que generaban en el país eso que se llama pasión de multitudes. El fútbol sin pasión termina convirtiéndose en una aburrida costumbre de domingo y por eso, hace bastantes años prometí que mientras Sandro Coelho estuviera en el Tigre, no escribiría una sola palabra más acerca de los colores que encendieron mis ilusiones infantiles. Me ha ido peor, porque Coelho no sólo que volvió, sino que lo hizo en calidad de DT. Dios salve al fútbol en Bolivia de las garras de la mediocridad.






domingo, 14 de febrero de 2010

De la borrachera a la mentira, de la mentira a la renuncia, de la renuncia a los adobes

Nos encanta chiparnos allí donde todo debiera ser claro y no merecer más de una explicación. Si Félix Patzi hubiera pensado dos veces antes de comparecer ante los medios y en lugar de renunciar pedía disculpas, sin inventar lo de la prima muerta, seguramente tendríamos en la cancha electoral al sociólogo aymara, pensando en la estrategia de campaña y en un inminente triunfo.
Patzi complicó lo simple: Si sabía que se exponía a trampas de alcoholes, radiopatrullas y cámaras con mayor razón debió cuidarse. Si como él mismo dijo cuando ya era tarde, el Príncipe de este gobierno encabeza un entorno blancoide que intriga y calienta las orejas del presidente, su obligación era la de ponerse a buen recaudo las veinticuatro horas del día para cuidar como tapado altiplánico su candidatura.
Confundido por la presión del canciller para la renuncia y las peticiones de sus hermanos de algunas organizaciones, Patzi empeoró las cosas mandándose a mudar a Patacamaya para fabricar adobes como autocastigo, cuando su "falta" la había cometido a cincuenta metros de El Montículo de La Paz. Es una lástima que un intelectual talentoso y combativo, haya terminado enredado en sus contradicciones y en su falta de serenidad para actuar. Ya es tarde, y los que quiera hacer antropología política de este asunto que continúen engrosando un librote que ha quedado simplificado a la anécdota y al folklore carnavalero.

sábado, 6 de febrero de 2010

Chuparemos hasta morír...(hermanito)

Félix Patzi ha enterrado su carrera política en una de esas insulzas y absurdas incursiones en el alcohol.
Dicen la leyenda, el prejuicio y algunas experiencias recogidas en testimonios pasmosos, que las borracheras del altiplano aymara son horrendas hasta el paroxismo. Dicen que los habitantes de los andes bolivianos, una vez se pasan de copas, se transfiguran en espectros capaces de cometer desmanes lindantes con la violación, el asesinato, o el linchamiento. Sumisos y humildes en la normalidad diurna, son unas fieras sueltas cuando chupan hasta morír, cuando deciden terminar como estropajos al amanecer.
El rictus del miedo escénico del que quiere ser actor de teatro y se paraliza en el escenario porque el público lo cohíbe es ciertamente menos inquietante que el gesto desencajado de un aymara danzando en zetas al borde de la carretera en alguna celebración patronal o familiar. Nada tiene que ver su gesto habitualmente ensimismado y taciturno con este otro producto de varios días de descontrol etílico.
A todas estas imágenes descritas por mi padre hace tres décadas, me ha remitido el semblante de este Patzi que escapaba de la Policía a las tres de la mañana en pleno centro de la ciudad y que ha sido conminado a renunciar a candidato para la gobernación de La Paz por el propio Evo que muy a contracorriente de los hábitos campesinos...no chupa, porque sabe de los daños y perjuicios que puede provocar el alcohol en las profundidades existenciales y en los objetivos políticos.
Chupar hasta morír es una vocación que no he conocido de manera tan nítida en otros territorios que no sean los andes bolivianos. Conozco los estados de gracia a que puede conducir un cuidadoso saboreo de buenos vinos, pero también sé lo lamentable que es pasarse de la raya y transitar por estados de ánimo indeseables como la depresión o la agresividad, resultados de esa tontería de excederse a sabiendas de las consecuencias.
Los Patzis y los choferes de los buses que no quieren perder sus licencias porque se creen inmortales y estupendos, porque creen que cuando se está chispeado no pasa nada, hasta ahora no saben que el vicio posterga el crecimiento personal y que entre estar chispeado y estar mula de borracho hay un imperceptible línea fronteriza.
Y por si todo lo anteriormente dicho fuera poco, aparecen tipos detestables como Franklin Durán, ejecutivo de los transportistas, que en plan negociador y perdonavidas amenaza con un paro y bloqueos de carreteras ante la decisión gubernamental de empezar a tomar al toro por las astas, teniendo en su opaca conciencia que le fue decomisada la licencia por infeliz borracho reincidente.
Si la boliviana no es una sociedad alcohólica, ya no quedan dudas de que en términos gremiales y corporativos es una sociedad que se caracteriza por tener demasiada conciencia y sentido de ubicuidad sobre sus derechos, pero un enorme desprecio por sus obligaciones: Empresarios que no quieren estatismo pero que vivieron del Estado cada vez que tuvieron amigos en el poder para obtener recursos que su ineficiencia les impedía, maestros trostskystas que lloriquearon por décadas el salario mínimo con escala móvil, pero que hasta ahora no dan señales de una sustancial mejora cualitativa de sus saberes y su capacidad para enseñar/aprender, choferes que quieren seguir chupando y manejando impunemente en las carreteras donde para ellos debe seguir reinando el descontrol, burócratas que se creen inmortales porque le dicen al pobre usuario simplemente No.
Dejémonos de joder con cacareos sobre el Proceso de Cambio mientras no alcancemos conciencia de que tal cosa será imposible si seguimos chupando hasta morír y que le robaremos los impuestos al prójimo porque no acudiremos al trabajo al día siguiente, porque estamos de chaqui hermanito, o porque la resaca es el recinto sagrado de la mediocridad emborrachada en que muchos y muchas debaten su cotidianidad.
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La capitulación chavista

  Desde el viernes 27 de febrero, Bolivia se ha convertido en un país serie B. Se trata del último cherry comunicacional que ha terminado po...