Demasiada fanfarria, gastos dispendiosos, ofrecimientos altisonantes, amenazas provincianas fascistoides...en otras palabras, fuegos de artificio con irregularidades en los procesos electorales para todos los gustos son las conclusiones a las que llego con los referendos ilegales de Santa Cruz, Beni y Pando.
El entusiasmo puede graficarse con una salva de cohetes o un par de transmisiones televisivas, después de eso, como cantaba Charly García..."Lunes otra vez, sobre la ciudad".
Rubén Costas, Ernesto Suárez y Leopoldo Fernández empezaron a volar con los sueños de la recuperación de la patria (chica) de los terratenientes y cuando empezaron a aterrizar se fijaron que no había donde, porque aplicar unos estatutos fabricados corporativamente, sin piso constitucional y sin reconocimiento sustentado en el derecho internacional es imposible.
A estas horas, varios cruceños ya saben que el ofrecimiento de un salario mínimo de mil bolivianos carece de sustento institucional y por lo tanto eso quedará para el recuerdo de la promesa de campaña.
Ya se sabía lo pedestres y poco leídos que son estos capataces de la política. Lo que todavía quedaba sujeto a confirmación era su falta de comprensión acerca de la seriedad con que se deben hacer ciertas cosas, incluso en un país poco serio como el nuestro y como para desbaratar las jugarretas de villorrio, Tuto y los suyos le han regalado a Evo Morales, a su gobierno y al MAS, la inmejorable posibilidad de una consulta sobre la continuidad o no de su mandato para el próximo 10 de agosto. ¿Con una oposición de este calibre quién necesita aliados?
El entusiasmo puede graficarse con una salva de cohetes o un par de transmisiones televisivas, después de eso, como cantaba Charly García..."Lunes otra vez, sobre la ciudad".
Rubén Costas, Ernesto Suárez y Leopoldo Fernández empezaron a volar con los sueños de la recuperación de la patria (chica) de los terratenientes y cuando empezaron a aterrizar se fijaron que no había donde, porque aplicar unos estatutos fabricados corporativamente, sin piso constitucional y sin reconocimiento sustentado en el derecho internacional es imposible.
A estas horas, varios cruceños ya saben que el ofrecimiento de un salario mínimo de mil bolivianos carece de sustento institucional y por lo tanto eso quedará para el recuerdo de la promesa de campaña.
Ya se sabía lo pedestres y poco leídos que son estos capataces de la política. Lo que todavía quedaba sujeto a confirmación era su falta de comprensión acerca de la seriedad con que se deben hacer ciertas cosas, incluso en un país poco serio como el nuestro y como para desbaratar las jugarretas de villorrio, Tuto y los suyos le han regalado a Evo Morales, a su gobierno y al MAS, la inmejorable posibilidad de una consulta sobre la continuidad o no de su mandato para el próximo 10 de agosto. ¿Con una oposición de este calibre quién necesita aliados?